
CHA califica la noticia del abandono del aeropuerto Uesca-Pirineos por parte del Aeroclub Nimbus de "triste pero esperada". Para la formación política "supone la pérdida de una actividad histórica en la Comarca de la Plana de Uesca, fruto de la dejación, la irresponsabilidad y los despropósitos, por acción u omisión de los responsables políticos durante los últimos años hasta hoy, en relación con el aeródromo de Monflorite, convertido desgraciadamente en el aeropuerto Uesca-Pirineos".
El Presidente del Ligallo de Redolada de CHA-Plana de Uesca, José Joaquín Escriche, recuerda que “desde CHA ya advertimos en su momento, prácticamente en solitario, que la construcción de un aeropuerto convencional podía poner en peligro la Escuela de Vuelo sin motor, que atraía a muchos usuarios de este deporte, pese deterioro constante de sus instalaciones, dadas las dificultadas de compatibilizar ambos usos. Ello sin tener en cuenta los errores en el diseño y ejecución de la pista por parte de AENA, que la Agencia de Seguridad Aérea reconoció en un informe técnico de noviembre de 2009”.
Para Escriche “es de lamentar la actitud de la dirección del aeropuerto que ha puesto continuas trabas para la práctica del vuelo sin motor, cuando esta actividad debería de haber sido tratada con sumo mimo, mucho más en un momento como el actual en el que no hay vuelos comerciales, lo que ha llevando al Club Nimbus a tomar la decisión de trasladar su actividad a la Chacetania, al aeródromo de Santa Cilia”.
CHA recuerda que el Club Nimbus ante la situación que vivían en el aeropuerto Uesca-Pirineos había anunciado que el impulso del proyecto de creación de un aeródromo en Bolea era la única forma de "mantener la ligazón de nuestra comarca con el vuelo sin motor". “AENA estaba y está en deuda con el Club Nimbus y debería de haberse comprometido con este nuevo proyecto para evitar la desaparición en la Plana de Uesca de una tradición de décadas”, concluye Escriche.
Izquierda Unida califica la medida de “desacertada”
Izquierda Unida traslada al Congreso de los Diputados y a las Cortes de Aragón el grave problema surgido por la implantación en el aeropuerto Uesca-Pirineos del nuevo “Procedimiento para la operación en las zonas de Aviación General”, que ha provocado la marcha de Aeroclub Nimbus del aeropuerto, lo que conlleva la desaparición del vuelo sin motor en Uesca y que dificultará enormemente la implantación de empresas de formación de pilotos.
El diputado de IU por el Alto Aragón y portavoz en la Comisión de Obras Públicas, Urbanismo y Transportes, Miguel Aso, ha remitido a su grupo en el Congreso, La Izquierda Plural, una pregunta dirigida al ministerio de Fomento para que informe de las razones que han llevado a aprobar el nuevo procedimiento y explique las acciones que va a adoptar para revertir esta situación e impedir que la única actividad con tradición y cierto uso en el actual aeropuerto, pueda marcharse del mismo. Para Aso, “este protocolo es una medida desacertada porque sólo tendría sentido si el aeropuerto de Uesca tuviera el uso que PP y PSOE pensaron que iba a tener, pero lo que ha provocado es que se incide de manera directa en las dos únicas opciones viables para el futuro del aeropuerto: el vuelo deportivo y la formación de pilotos”. Por ello, Aso también pregunta a Fomento por las medidas que tiene pensadas para relanzar la instalación y pide las cifras relativas al déficit en la gestión del aeropuerto Uesca-Pirineos en el año 2012.
Además, Aso ha solicitado la comparecencia del consejero de Obras Públicas y Transportes, Rafael Fernández de Alarcón, en el Pleno de las Cortes aragonesas para que informe sobre los trámites de su Departamento para la dinamización del aeropuerto de Uesca-Pirineos que, “tras la aplicación de este nuevo procedimiento, nos tememos que hayan sido inexistentes”.
Según los últimos datos de AENA, el coste de cada pasajero que llegó a este aeropuerto a las arcas públicas alcanzó los 3.800 euros y el total de pasajeros durante el 2012 fue de algo más de 1.300 euros, la menor cifra desde su puesta en funcionamiento en el año 2007. Y este año, la cifra alcanza los 62 pasajeros. Todo ello, junto a los del coste de la infraestructura, que superaba los 40 millones de euros y los 5 millones que cuesta el mantenimiento al año, hace que cada pasajero que llegaba al aeropuerto el pasado año costara al erario público 3.800 euros.
Pilar Novales, portavoz de IU en el Ayuntamiento oscense, señala que “estos malos datos unido a la realidad sobre la escasa utilidad anual del aeropuerto como herramienta para atraer viajeros mediante vuelos comerciales, unido al nuevo procedimiento de aviación, nos obliga una vez más a reiterar la necesidad de que el Gobierno de Aragón pacte con el Ministerio una medida acertada como sería el cierre del aeropuerto como infraestructura para el vuelo comercial, negociando que el dinero que anualmente cuesta el mantenimiento del mismo pueda servir para la ubicación de una escuela de formación de pilotos y para el desarrollo del vuelo deportivo sin motor, que hagan del aeropuerto una verdadera herramienta útil que permita situarlo como punto de referencia estatal en estas materias y le aporte a la ciudad de Uesca y a la Comarca, un punto más para el desarrollo socioeconómico, que hoy éste aeropuerto no le aporta”.




