A propósito de la modificación del PGOU para justificar la ampliación del Parque de Atracciones de Zaragoza, ha surgido un tema que se debería haber resuelto hace muchos años…
En la ampliación del Parque de Atracciones se contempla que las zonas actuales de aparcamientos, que son públicas y gratuitas, se queden dentro del parque y pasen a ser gestionadas/explotadas por la empresa concesionaria. Las y los vecinos no estamos de acuerdo con la ampliación por diversos motivos. Entre ellos los aparcamientos, queremos que sigan donde y como están ahora. A pocos días para aprobar definitivamente la modificación del PGOU, Vox se planta y en una exigencia de carácter populista, le exige al PP que se deben crear zonas de aparcamiento gratuito aduciendo dos motivos: facilitar la subida al Pinar y facilitar la visita al monumento a la Legión. En la comisión de Urbanismo, el PP aceptó en primer tiempo de saludo el invite y presentó una propuesta en la que aparecían tres zonas nuevas de aparcamiento en zona forestal, o sea, 195 plazas. Las vecinas y los vecinos nos negamos por razones de movilidad, por promoción del vehículo privado en una zona forestal y por la singular exigencia de facilitar/fomentar la visita al citado monumento.
En el pleno municipal del Ayuntamiento de Zaragoza celebrado el pasado miércoles, 30 de abril, el movimiento vecinal expusimos otra vez los motivos de nuestro rechazo a la ampliación del parque, a las 195 plazas nuevas. Y porque ese monumento, el de la Legión, es de carácter franquista y en vez de promocionarlo, se debería retirar de allí. Eso provocó que el portavoz de Vox se revolviera con rabia. Era evidente su cabreo, manifestando cosas muy, muy fuertes e inaceptables.
Armando Martínez, que así se llama el portavoz de la derecha ultramontana, en su turno de palabra, dijo que no estábamos de acuerdo con los nuevos aparcamientos porque lo habían planteado ellos. Y no es verdad. Desde el principio defendimos la no ampliación y menos aún que surgieran nuevas plazas. Vox ha estado siempre por la ampliación.
Pero lo que es vergonzoso es lo del monumento a la Legión. Martínez dijo: “Quiero dar las gracias a la Legión española por ser una unidad más de nuestro ejército que permite que hoy todos ustedes puedan venir a escupirles, a insultarles, a llamarles fascistas, a reírse de los miles de muertos que dieron su vida por ustedes y por la democracia y un mundo libre. Mientras lloran ustedes un árbol otros dieron su vida por nuestro país. Tienen un monumento y es igual de respetable que todos que honran a nuestros muertos. Por eso yo quiero pedir disculpas, porque mi ciudad, Zaragoza, no está representada por estas voces que ríen a sus muertos, ni muchísimo menos. Muestra de ello es el resultado que hubo en las elecciones y lo que dijeron las urnas, muestra de ello es esto, que esta izquierda reaccionaria cada vez es más insignificante…”. Para terminar la intervención con un “¡Viva la Legión!”.
Al oír semejantes declaraciones el ánimo de la gente que asistimos al pleno se alteró. Se produjeron abucheos y abandonos del salón. Mientras tanto la alcaldesa, Natalia Chueca, pedía respeto al interviniente. Bochorno, indignación… Y un chute alucinógeno, psicotrópico, escuchar lo que dijo Martínez. En fin, alucinante. No hay por donde cogerlo, la Legión fue una unidad de élite del ejército español que participó muy activamente en el golpe militar contra la República, que fracasó en el intento y provocó una sangrienta guerra civil. Que apoyó al sanguinario dictador Franco durante los cuarenta años que duró el régimen totalitario donde no había libertad para nada, donde se asesinó, reprimió y provocó el exilio de miles y miles de personas. ¿Pero qué barbaridades son esas? ¿Por qué blanquea el PP a esta gente? ¿Por qué inmediatamente la alcaldesa no le invita a retractarse públicamente? Uno piensa que los dos partidos nacen de la misma rama y no se olvida que el primer presidente del PP, luego honorario, fue ministro franquista.
Y es que el asunto es más grave aún. El PP necesita a esta gente para gobernar y pasa por el aro de sus exigencias. Es un hecho constatado en las políticas de inmigración, cooperación al desarrollo, menores no acompañados y memoria democrática, entre otros. Tanto a nivel municipal como autonómico. La Ley de la Memoria Democrática de Aragón fue derogada por el PP con el apoyo entusiasta de Vox y el Gobierno español recurrió, en la actualidad está pendiente de los tribunales. Recientemente Vox presentó en el parlamento aragonés una PNL, la número 130/25, sobre la adoptación de medidas destinadas a la protección del patrimonio histórico aragonés afectado por la ley de la Memoria Democrática estatal. No vamos a extendernos en las motivaciones, pero ellos llaman patrimonio histórico a todos aquellos monumentos, símbolos, cruces, nombres, etcétera, de carácter franquista que existen a lo largo y ancho de Aragón, entre los que se encuentra el monumento a la Legión. Esta PNL fue aprobada con el apoyo de PP y del PAR. Tratan con ello de blindar toda esta herencia franquista a cualquier iniciativa democrática de retirarlos para siempre y así no permitir que sigan representando un homenaje público que no merecen. Es delirante, incomprensible.
Ya se tendría que haber hecho, esta pendiente la condena al franquismo en un acto solemne en el parlamento aragonés. Mientras la derecha, toda, tenga estos tintes no va a llegar. El tema es muy grave. ¿En que se ha fallado para que estemos así a estas alturas de la película? ¿Cómo es posible que haya gente en las instituciones defendiendo al franquismo? ¿Por qué los partidos, sindicatos, asociaciones, colectivos no salen en tromba a denunciar públicamente estas prácticas? Alemania nos señala el camino.
Así que, Vox, presenta batalla en dos instituciones con este tema como estamos viendo, en una se protege y en la otra se promociona. Cuando Armando Martínez dice que insultamos no fue así. Ni tampoco se llamó fascista a la Legión, sino franquista —para mi sinónimo, sí—. Sí hicimos constar lo que aparece en la propia web del Ayuntamiento: “Monumento nacional a los muertos de la Legión. (1937-1975) Período franquista…”. En ese monumento aparece su fundador, el recalcitrante fascista, Millán Astray, considerado un héroe nacional por algunos…. Un intransigente que llevaba por bandera algo tan irracional como “Abajo la inteligencia, viva la muerte”.
Ese monumento se inauguró en octubre de 1974. En esa fecha Franco seguía omnímodamente al frente del poder. O sea, que nada de insultos, ni que nos da igual las muertes, ni chorradas inventadas fruto del fanatismo exacerbado. El monumento es de carácter franquista y se debería retirar. Ya lo tenían que haber hecho hace años, pero en este país hay temas tabú, entre ellos la Legión, las inmatriculaciones de la Iglesia, los símbolos, nombres estatuas, heredados del franquismo. Han pasado los años y evidentemente que la Legión de ahora no es igual que antaño. ¡Menos mal! Entre otras cosas porque a pesar del franquismo se conquistó la democracia.




