Proyectada en el barrio de la Fuenfresca es la pieza clave de la primera Red de Calor de Teruel, con capacidad para conectar entre 4.000 y 5.000 viviendas además de edificios no residenciales públicos y privados del sector industrial y comercial. Colectivos vecinales se oponen al proyecto al entender que “generaría importantísimas emisiones que serían evacuadas mediante chimeneas con un impacto severo para la calidad del aire”.

