Siempre me han parecido dignas de admiración aquellas personas que, en estos tiempos, se atreven a poner su cuerpo en las alcaldías para ayudar a su vecindad. Pero, reconocida su valentía, también cabe recordar la importante responsabilidad que conlleva. Viene a cuento de la connivencia de muchos ayuntamientos aragoneses con Azcón, para sacrificar el futuro de nuestro territorio en favor de grandes tecnológicas, fondos de inversión y especuladores de toda la vida, con la colonización digital de los centros de datos. Evidentemente, quiero creer que no es maldad de estos cargos. Supongo que es absoluta ignorancia sobre el cuento de …

