En 1991, la estadounidense Charlotte Harley lanzó una campaña para concienciar del cáncer de mama con el símbolo de un lazo de color melocotón (su color favorito) el cual, además, acompañó a numerosas cartas dirigidas a médicos, a congresistas e incluso, al presidente. Empresas como Estée Lauder se pusieron en contacto con ella con la promesa de hacerla rica, a lo que Charlotte se negó porque “las vidas de las mujeres no son un negocio”. Y el lazo cambió de color, pero la enfermedad siguió matando. Esta situación, lejos de cambiar se ha perpetuado hasta nuestros días, y es que, …

