Pase lo que pase con el rapero mallorquín, lo que sí se ha producido ya es un efecto rebote que nadie pudo imaginar: la demanda de extradición enviada desde España ha llevado a los jueces belgas a derogar, por inconstitucional, una ley sobre injurias a la Corona vigente en su país desde el año 1847. Esto demuestra que, ante cualquier cosa que puedan decir o escuchar contra su rey, incluso cantando, entre los belgas prevalece el sentido común suficiente para no darle importancia. Tampoco se molestan los políticos, ni los policías ni los jueces, pero estos últimos han reaccionado cuando …






