No soy un especialista sobre el tema de Venezuela, pero, si me lo permiten, quiero contarles cosas que nadie cuenta, para que tengan una imagen más completa de este asunto. He sido trabajador de Telefónica. Telefónica ofreció, en la última década del siglo XX, a algunos trabajadores, una "comisión de servicio" internacional para ir a trabajar a Venezuela. Se pagaba muy bien. Aparte del sueldo se cobraba una "dieta internacional" suculenta. Unos cuantos trabajadores fueron una temporada a trabajar allí. Todavía no estaba Hugo Chávez en el poder.
Al volver, las cosas que nos contaban eran espeluznantes. La inseguridad era tan grande, que se necesitaba seguridad para ir a trabajar. Los trabajadores españoles que allí estaban, vivían en unas urbanizaciones cerradas y protegidas, porque era muy fácil, si no tenías protección, que alguien te pegase un tiro para robarte la cartera, o simplemente el reloj, si no llevabas otra cosa. Alrededor de un 20% de la población del país venezolano no figuraba en ningún censo. No existían.
Una vez Chávez en el poder, ya no estaban los compañeros de Telefónica allí, se puso en marcha la Misión Identidad para censar a todas las personas. Solo de octubre de 2003 a octubre de 2004, se entregaron 8.212.659 cédulas electorales. Desde la llegada de Hugo Chávez, en 1998, hasta 2019, la población venezolana ha pasado por las urnas veinticinco veces.
Según el artículo 42 de la Constitución Bolivariana, todos los cargos públicos de Venezuela, incluido su presidente, están sujetos a suspensión de su mandato, mediante referéndum, si un 20% del electorado lo solicita, y gana la opción revocatoria.
Para explicar el acoso sufrido por Venezuela, siempre promovido o apoyado por USA, de las cosas que recordamos en este siglo XXI, sin ser exhaustivos, cabría destacar: el golpe de estado contra Chávez en abril de 2002; el paro petrolero desde finales de 2002 hasta principios de 2003; el asesinato de manifestantes por parte de francotiradores; el asesinato selectivo de militantes chavistas y fuerzas del orden por parte del paramilitarismo; un dron intentó matar a Maduro, en agosto de 2017. Último episodio golpista: 23 de enero de 2019. Juan Guaidó se autoproclamó "presidente interino" tras una marcha opositora. Estados Unidos le aceptó inmediatamente como presidente interino, pero la realidad desmontó la jugada. Y ahora Trump secuestra a Maduro y a su esposa.

