Acerca de las listas de espera, ¿dónde empiezan y por qué no se contabilizan los diferentes pasos desde que acudes a tu médica de Atención Primaria y eres vista por el o la especialista competente?
He decidido afrontar este tema no como activista y militante en defensa de la sanidad pública, en la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón, si no como demandante de los servicios del Sistema Nacional de Salud (en Aragón SALUD).
El día 2 de 0ctubre de 2025, pido cita para mi médica de AP, motivo posible encapsulamiento de un hematoma en la parte externa del muslo izquierdo, la cita que me daba SALUD Informa era para el día 31 de octubre, es decir “29 días” para 1ª cita, la cual decido rechazar, a pesar de conocer la posible gravedad.
Mientras tanto tengo otro “accidente” por llamarlo de esta manera el 17 de octubre de 2025 caminando normalmente por la calle siento un crujido en la parte interior de la rodilla derecha, al que no le doy mayor importancia, duele algo, pero no me incapacita. O al menos eso pienso yo. Pasados cuatro días el dolor va en aumento y decido solicitar de nuevo cita para mi médica de cabecera, la pido a través de Salud Informa y de nuevo esto era el 22/10 /2025 y la cita me la daban para el 20 de noviembre, fecha además de fatídica vuelven a ser “29 días” de demora, así que decido presentarme en el mi Centro de Salud “Parque Roma” hablar directamente con mi médica de Familia y me dice lo diga en la recepción, dándome cita inmediata.
Tengo que decir que el trato tanto del recepcionista como de mi médica fue super correcto. Y mi queja no va hacia ellos.
Me solicita una radiografía preferente para el problema de la rodilla y me la dan para el día 2 de enero de 2026, es decir “dos meses y ocho días” sin que nadie me diga que está pasando, olvidándose de la incapacidad que supone al limitarme la movilidad, dejando a un lado lo que es la prevención de enfermedades y promoción de la salud. Tengo que decir que tengo una diabetes tipo 2, bien compensada pero que no puedo prescindir de la movilidad y del ejercicio. Esto en la facultad se llamaba así “promoción de la salud y prevención de la enfermedad”, además creo se nos está olvidando que la medicina de familia no es solo atención puntual a un problema, sino que debe incluir los dos temas de promoción y prevención ya comentados. Y algo muy importante y que va en la titulación de la Especialidad de sus profesionales Medicina Familiar y Comunitaria.
Ya contestando a la pregunta inicial, “las listas de espera empiezan en AP” si yo sigo estas citas según me las asignan: 29 días medicina familia + 39 días la prueba diagnóstica, ¿para cuándo la cita del especialista? En traumatología puede ser entre 2 y 3 meses incluso 1 año o más.
¿Qué salida me dan?
1.- Acudir a urgencias a lo que estoy en contra, ya que se saturan con cuestiones que se pueden resolver en AP y la Especializada, si funcionaran con agilidad, con buena dotación de profesionales y por supuesto con presupuesto adecuado, presupuesto que hoy va más dedicado a mantener el sistema privado y por lo tanto se resta del público
2.- Optar por un servicio privado, al que no estoy de acuerdo y por el que ustedes están optando y favoreciendo, como ya he dicho antes en detraimiento de lo PÚBLICO
Estamos en un mal momento donde lo importante es defender lo público, al menos para mí, y no se ven indicios de ello.
Por parte de la Consejería de Sanidad y de paso el Gobierno de Aragón. ¿Les importa la salud de la población o es más importante para ustedes abandonar el Consejo Interterritorial de Salud? Es en este dónde se deben tratar todos los problemas de salud de la población y tomar decisiones adecuadas para su solución. Es lamentable que se nieguen a facilitar datos de cualquier problema de salud, en este caso ha sido del cribado de cáncer. Han pecado de falta de transparencia, que pone en peligro la vida de miles de personas.
Ya hablando de por donde empecé, acudiré a urgencias, ya que no estoy dispuesta a drogarme innecesariamente ni a quedarme en casa sin soluciones. Vamos por mal camino salvo que sus intereses vayan por la privatización, los míos desde luego no. Seguiré defendiendo lo público, aunque me cueste disgustos.

