La Plataforma Ciudadana Vivienda Huesca ha respondido al planteamiento sobre el acceso a la vivienda expuesto el pasado viernes 24 de julio por la directora general de Vivienda del Gobierno de Aragón, Pía Canals Lardiés; la alcaldesa de Uesca, Lorena Orduna; y el consejero de Vivienda del Gobierno de Aragón, Octavio López, durante el acto "El reto de la vivienda en Huesca", organizado por el Diario del Alto Aragón.
La plataforma centra su crítica en el modelo de vivienda planteado durante el encuentro y en la distancia, a su juicio, entre los anuncios institucionales y las necesidades de buena parte de la población oscense. "De la elección de los intervinientes por el ‘Diario del Alto Aragón’ se desprende una realidad: el derecho constitucional a la vivienda, el derecho de la familia al hogar, el derecho humano al techo, se analiza y resuelve, también en Uesca, en el marco de nuestra sociedad capitalista de libre mercado", sostiene.
En el encuentro participaron representantes del sector de la promoción y construcción de vivienda y de las inmobiliarias junto a Pía Canals Lardiés, mientras que en una segunda mesa intervinieron Lorena Orduna y Octavio López.
La Plataforma Ciudadana Vivienda Huesca considera que el planteamiento expuesto durante el acto evidencia que la vivienda continúa abordándose como una mercancía. "Aquí donde los bienes de uso, aunque sean tan necesarios como el techo, son bienes de cambio, y solo pueden usarse si puedes comprarlos al precio que marque el monopolista de facto", apunta. Y resume su valoración afirmando que los participantes institucionales en el evento asumen que "la vivienda no es un derecho, que es un negocio".
Tres tipos de vivienda, tres tipos de ciudadanía
La plataforma pone especialmente el foco en la intervención del consejero Octavio López, quien, según recoge el comunicado, explicó que existen "tres clases de vivienda para tres clases de personas: vivienda libre, vivienda pública con dos modalidades (compra y alquiler asequibles) y vivienda social, con carácter residual, para colectivos tutelados o necesitados de tutela por la asistencia social".
Precisamente, la entidad ciudadana cuestiona que la vivienda social quedara fuera de los anuncios. "De esta última clase, nada se habló ni anunció, tal vez porque no importa", afirma.
El primer grupo de población, según la interpretación de la plataforma, sería "la ciudadanía libre, la acomodada", para la que se anuncia "un amplio mercado de vivienda a estrenar en nuestra ciudad moderna, hermosa y en franco desarrollo". En concreto, se habló de alrededor de 1.600 viviendas nuevas con "un precio medio hoy, se nos dijo, de 350.000 euros antes de impuestos".
Frente a este mercado de vivienda libre, Octavio López anunció 487 viviendas de promoción pública destinadas a "la ciudadanía asequible o aseada que en su día llamamos clases media y trabajadora". La plataforma recuerda que para este sector de población "hoy no existe en Uesca ciudad un solo piso público al que acceder en alquiler o propiedad", mientras que muchas de estas familias carecen de capacidad económica "para adquirir vivienda libre ni apenas para alquilar en la escasa oferta privada (cerrada para familias con menores)".
La plataforma cuestiona, no obstante, el alcance real del anuncio. De las 487 viviendas anunciadas, "200" se construirían en Quicena, "que no es ni quiere ser Uesca". Para las 287 restantes, apunta, "260 sin las 27 ya entregadas en la Merced", no existe un calendario concreto: habrá que esperar "un plazo indeterminado de años ¿cinco? ¿diez? ¿veinte? en una ciudad que crece".
"Lo explicó entusiasta el consejero mientras la Alcaldesa asentía en silencio", señala el comunicado, interpretando la actitud de Lorena Orduna como una "triste renuncia municipal a disponer de un parque público de vivienda propio".
"¿Aquí y ahora qué, señor Consejero y señora Alcaldesa?"
Frente a los anuncios de futuro, la Plataforma Ciudadana Vivienda Huesca pone el foco en quienes necesitan una vivienda actualmente. Y formula las preguntas que, según explica, no pudo realizar durante el acto: "si tenemos en cuenta que para las 27 viviendas ya entregadas en la Merced hubo 605 solicitudes de familias", plantea.
A esta cifra suma la realidad económica de quienes buscan vivienda: "si tenemos en cuenta el salario mínimo y que el alquiler de una cama con mesilla en una infravivienda supera los 350 euros mensuales". También menciona "a las personas jóvenes que aspiran a emanciparse sin tener que esperar a la muerte de sus padres", "a las migrantes que están reparando y construyendo los pisos y otras prosperidades en Huesca" y "a las personas mayores y menos mayores cuyos contratos de alquiler vencen y se renuevan al alza".
"En fin, para toda esa mayoritaria vecindad que ni puede ni podrá acceder a una vivienda libre nueva o usada", continúa la plataforma, la cuestión es clara: "¿Aquí y ahora qué, señor Consejero y señora Alcaldesa? ¿No era ese el reto sobre el que había que reflexionar y proponer?".
La plataforma considera que las respuestas planteadas pasan por reivindicar la gestión realizada hasta ahora y prometer nuevas actuaciones. "A ver... hemos hecho mucho en poco tiempo y hemos hecho mucho más que los de antes, que no hicieron nada o si hicieron un poco lo hicieron mal, y haremos mucho más en el futuro", ironiza.
Entre las posibles soluciones anunciadas, el comunicado menciona la expectativa de que las nuevas promociones permitan liberar viviendas usadas: "Y pronto se contará con la oferta de los pisos que supuestamente dejarán libres en venta o alquiler libre los propietarios que se muden a las nuevas promociones".
También incluye las ayudas públicas: "Ah... y con las ayudas de dinero público para la entrada o el alquiler. Ah... y pagaremos más para hacer atractiva la construcción de vivienda pública. Ah... y a los jóvenes les llegará por ley de vida la herencia inmobiliaria", apuntan con ironía desde la entidad ciudadana.
Para la plataforma, estas medidas terminan beneficiando a los propietarios y a la patronal del sector de la construcción. "Claro, están las ayudas públicas, entregadas al final a rentistas y constructores, por intermedio de esa parte de la población que consigue un alquiler o puede endeudarse con los bancos y convertirse, agradecidos, en rehenes de su propiedad compartida con la banca", afirma.
"Más negocio para los negociantes, y que no nos falte la colaboración público privada", concluye en este punto.
Un parque público municipal que no llega
La Plataforma Ciudadana Vivienda Huesca considera que las propuestas planteadas por las instituciones no responden a la emergencia habitacional de la ciudad. "En definitiva, para hoy nada", sentencia.
En este sentido, enumera las actuaciones que, a su juicio, deberían formar parte de una política pública de vivienda y que no fueron anunciadas: "Ni siquiera la voluntad de crear un parque público de vivienda municipal en alquiler, ni gestión de las viviendas municipales ya existentes, ni sociedad municipal de vivienda, ni ejercicio del derecho de retracto en la venta de antiguas VPO, ni medidas sobre los solares vacíos o los edificios en ruina, ni expropiación por incumplimiento de la función social de la propiedad, ni tope de alquileres, ni paralización de desahucios sin alternativa habitacional, ni presión fiscal sobre las viviendas vacías...".
En lugar de estas medidas, critica que "nos vendieron en un plano, dibujado en un desayuno, 267 viviendas públicas futuras sin plazo". La cifra se refiere a las 287 viviendas previstas en Uesca, descontadas las 27 ya entregadas en la Merced, según explica la propia plataforma, mientras que las otras 200 anunciadas hasta completar las 487 se ubicarían en Quicena.
La entidad relaciona este anuncio con otras operaciones pendientes en suelo público: "Como hace el Gobierno central con las 140 del solar de la cárcel, y como pronto hará alguien con la Granja San Lorenzo u otro espacio público olvidado".
La plataforma concluye reclamando respuestas concretas frente a una situación que afecta a una parte mayoritaria de la población oscense y cuestionando el enfoque institucional y empresarial del debate: "Pues nada, hasta el próximo desayuno sin preguntas, sigan felices de haberse conocido y de vivir en el mejor de los mundos posibles, mientras suena en sus oídos el dulce murmullo de la prensa complaciente y los aplausos de sus compas, y el educado e interesado asentimiento del entramado empresarial".
"Sí, ha sido un viaje", concluye la Plataforma Ciudadana Vivienda Huesca.




