El Partido Verde de Uesca ha presentado este martes el Plan Uesca 50, una propuesta que reúne medio centenar de medidas para adaptar la ciudad a un escenario de temperaturas cada vez más extremas y abrir un gran acuerdo político y social frente al cambio climático.
La formación explica que el nombre del plan hace referencia a la posibilidad de que, a lo largo de este siglo, el Estado español pueda registrar de forma excepcional episodios próximos a los 50 grados centígrados, tal y como apuntan distintos estudios científicos y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
“No se trata de generar alarma, sino de planificar. El cambio climático ya está aquí y podemos hacer la técnica del avestruz o empezar a preparar Uesca para proteger la salud y la calidad de vida de quienes vivimos en ella”, ha señalado la portavoz del Partido Verde, Silvia Mellado.
El arbolado como infraestructura climática
Uno de los principales ejes del plan propone cambiar la forma de entender el arbolado urbano. El Partido Verde considera que los árboles deben dejar de verse como un elemento ornamental para ser considerados una auténtica infraestructura climática capaz de reducir las temperaturas y mejorar la calidad ambiental.
Por ello, plantea proteger el arbolado maduro y evitar su tala salvo cuando exista un riesgo acreditado.
“Un árbol nuevo puede sustituir a un árbol maduro en una estadística, pero no puede sustituir su sombra ni su absorción de CO₂. Harán falta veinte o treinta años para recuperar el servicio climático que hoy presta ese árbol”, ha afirmado Mellado.
La formación defiende igualmente conservar especies como los plátanos de sombra por el importante papel que desempeñan durante los meses más calurosos.
Escuelas refugio y más espacios con sombra
Otra de las propuestas destacadas es el programa “Escuelas Refugio”, que plantea adaptar progresivamente todos los centros educativos mediante patios naturalizados, incremento del arbolado, zonas de sombra, mejoras de aislamiento y actuaciones de eficiencia energética.
Además, propone que parte de las instalaciones escolares puedan abrirse fuera del horario lectivo para funcionar como refugios climáticos de proximidad durante los episodios de calor extremo.
El Plan Uesca 50 también recoge la creación de una red continua de calles con sombra, la ampliación de los refugios climáticos, la rehabilitación energética de viviendas, la recuperación de suelo permeable y la reforestación de los caminos que rodean la ciudad para convertirlos en corredores verdes aptos para caminar o desplazarse en bicicleta incluso durante el verano.
Una mesa de ciudad frente al calor
Como elemento central de la propuesta, el Partido Verde plantea crear la Mesa Uesca 50, un órgano permanente de participación integrado por el Ayuntamiento, todos los grupos municipales, la Universidad de Zaragoza, colegios profesionales, comunidad educativa, asociaciones vecinales, organizaciones sociales, entidades ecologistas y ciudadanía.
Según la formación, el objetivo es convertir la adaptación al calor extremo en un proyecto estable y compartido por toda la ciudad.
“No presentamos el plan del Partido Verde. Presentamos una propuesta para que Uesca decida cómo quiere prepararse frente al calor extremo. Adaptarse al cambio climático es un reto que trasciende los cuatro años de un mandato municipal y necesita el compromiso de toda la ciudad”, ha concluido Silvia Mellado.




