Mi Galliguera luchadora

Les escribo como habitante preocupada de la Galliguera, desde el pueblo de Riglos. Soy una inmigrante inglesa, atraída a esta región por su gran hermosa naturaleza; sus montañas, bosques, Mallos, y por supuesto su río.

Después de llegar aquí en 2016, me asombró descubrir que se planeaba construir un pantano cerca de Biscarrués, que dañaría gravemente el medio ambiente local, y también afectaría las empresas florecientes en el turismo de aventura sostenible en el pueblo vecino de Murillo.

Durante los tres años que llevo viviendo aquí, he aprendido mucho sobre el patrimonio, los pueblos, la ganadería y la gente que viven cerca. He aprendido de la España Vacía, y he visto como lucha la gente por mantener vivos a sus pueblos, invirtiendo su dinero, su fuerzas y sus esperanzas en proyectos de poco coste, que juntos, levantan comunidades sostenibles en mi zona. Como se incorporan las costumbres tradicionales con el nuevo crecimiento del turismo, en Riglos, Murillo, Santa Eulalia, Ayerbe y Biscarrués.

Desde los informes que he leído, el pantano de Biscarrués traería poco beneficio para los agricultores de Monegros, pero viene con precio muy alto económicamente, socialmente y para el medioambiente.

Junto con mucha gente en y alrededor de la Galliguera, estoy esperando con ansiedad el fin del conflicto. Me cuesta comprender todas las razones políticas, pero veo claro que por tantas razones y por tanta gente, un pantano más en el río Gállego sería un error terrible, y les pido, por favor, piensen en estas argumentos, y apoyen nuestra lucha por proteger nuestras comunidades, nuestros medios de vida, nuestro medio ambiente, y el único tramo de río Gállego libre que todavía tenemos.

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