El evento, que reunió a numeroso público y personalidades del ámbito cultural y político, estuvo presentado por la también humorista Patri Coronas, quien aportó su particular estilo y consiguió arrancar las carcajadas y aplausos del público durante toda la velada.
El momento central de la gala fue la entrega del premio, que realizó el diputado Carlos Sampériz, tras un breve discurso que finalizaba describiendo al premio como “plástico, fluido y cambiante, y que también refleja mucho el espíritu de ese nuevo y esperanzador futuro”.
Marisol Aznar, emocionada, agradeció el reconocimiento con un discurso cercano y reivindicativo, en el que dedicó el premio a su familia, y a su gran amiga, la fallecida actriz Laura Gómez Lacueva, y a todas las mujeres. “A las mujeres artistas que luchan cada día por hacer cine, por hacer teatro, por hacer danza, por romper un montón de lanzas y por a veces transitar por un mundo que no es fácil y que está lleno de micromachismos”, dijo la artista galardonada.
Tras la entrega del premio, las personas asistentes pudieron disfrutar de la proyección de la película iraní 'Mi postre favorito', un delicado retrato sobre el deseo, la soledad y la libertad en un contexto lleno de restricciones. El broche final a una noche cargada de emoción, risas y reflexión.
El Premio Pan y Rosas, que se concede anualmente, reconoce a mujeres cuya labor en el ámbito cultural o social contribuye de manera significativa a la igualdad, la justicia y la visibilidad de las mujeres. Con esta edición, el festival, que continúa con su programación hasta el domingo, consolida su papel como una de las citas culturales más comprometidas del calendario aragonés.

