Tras muchas dificultades, más de un año después de sacar su single “Marino Lejarreta”, el grupo alcañizano Tente pudo presentarlo por fin en el Liceo de la capital bajoaragonesa cedido por el Área de Cultura del Ayuntamiento. La espera mereció la pena, porque este peculiar maridaje “ciclomusical” hizo que a los habituales seguidores de Tente y Los Mierdas, banda que ocupa la otra cara del single presentado, se uniesen aficionados al ciclismo y se llenase el Liceo.
El singular acto comenzó con los miembros de Tente encabezados por su alma mater José Manuel Tomás (Chino), quien presentó a la banda y cedió la palabra al bajista Eduardo Albalat, autor de la canción “Marino Lejarreta”. Este reconoció que desde niño sentía una gran admiración por el ciclista vasco, y a pesar de que apenas escribe canciones, desde hace tiempo le rondaba la idea de dedicar un tema al ciclista de Berriz. Así lo hizo, aunque reconoció que la música la cambiaron sus compañeros de banda, porque según ellos sonaba a jota.
A continuación se dio paso al primer invitado especial de la tarde, nada menos que el prestigioso periodista musical Alfred Crespo, todo un referente para cualquier amante de la música. Codirector de la revista Ruta 66, director de la exquisita editorial 66rpm, organizador de conciertos, escritor, y otras muchas cosas, fue el encargado de introducir el acto.
Comenzó comentando con ironía la situación actual del rock, y alabando la resiliencia de la cantidad de grupos que siguen manteniendo viva su llama. Grupos como Tente o Los mierdas. “Siempre hay una pequeña resistencia, y vosotros sois la resistencia. Todo esto de Teruel Existe, todos estos políticos y tal, lo que sí que existen todavía son grupos que siguen partiéndose la cara por hacer lo que quieren. Entonces, cuando escuché el disco, digo, ¡hostia, Marino Lejarreta! Un tío que me hizo soportar bien el 82. Yo iba a ver a los Stones por primera vez y un imbécil de presidente del Espanyol, equipo que siempre quiero que pierda, no les dejó el campo a los Stones y me quedé sin verlos. Pero Marino ganó la Vuelta a España. Entonces, no todo estaba perdido, o sea, había esperanza. Y veía a Marino subiendo ahí como una flecha esas montañas brutales y pensaba, ¿estará escuchando a Kortatu, estará escuchando a Cicatriz? ¿En qué está pensando este hombre? Marino Lejarreta es un tipo fantástico, un referente que yo creo que entra dentro de la cultura popular y habéis acertado de lleno en dedicarle una canción”.
Alfred Crespo dio paso a Marino Lejarreta, protagonista estelar de la jornada, quien subió al escenario donde se realizó la entrevista mientras recibía una atronadora ovación. La primera pregunta estaba clara, la hizo el autor de la canción, Eduardo Albalat...
¿Cómo se entera Marino Lejarreta que una banda del Bajo Aragón le homenajea en una de sus canciones?
M. Lejarreta: Bueno, la canción me llegó a través de un amigo común, me la mandó por Whatsapp, oye, mira lo que ha aparecido, y tal, y me llamó la atención e investigamos un poco por internet de dónde era el grupo. Unas semanas después, aprovechando que estábamos de vacaciones por Gandía haciendo una ruta en bicicleta y miramos, ¿dónde se puede comprar el disco de Marino Lejarreta? Porque no era fácil buscarlo.Y bueno, pues apareció que en el Doble As (mítico bar alcañizano) vendían el disco. A la vuelta podemos pasar por Alcañiz y mirar, y así fue de casualidad. Nos cayó una tormenta impresionante. Veníamos de Morella, de Castellón, que había alerta roja por la Dana, llovió un montón y arriba del puerto estuvimos parados más de media hora, una granizada terrible. Al final llegamos aquí, fuimos al bar y preguntamos, y ahí estaba, solo había un disco (risas). Allí el Txispas (dueño del bar) me dio tu teléfono y ya nos pusimos en contacto y a partir de ahí ha llegado todo esto.
AraInfo: Hilando con el tema musical, Alfred Crespo nos ha dejado botando una pregunta. Marino, en la época en que tú estabas ahí encima de la bicicleta, ¿qué música escuchabas? ¿Eres más de cantautores, como Benito Lertxundi, de Mikel Laboa, de Ruper Ordorika? ¿De grupos que salieron en aquella época: Itoiz, Errobi, Haizea? ¿O lo que ha comentado Alfred, si ya te subiste al carro del punk rock, de grupos como Kortatu, La Polla Records, Barricada?
M. Lejarreta: Mira, te voy a decir la verdad, yo he sido de Ruper y ahora sigo siendo de Ruper también, pero también he sido de… en nuestra época todos éramos de Egan, porque en todas las fiestas tocaba Egan (grupo que basaba su repertorio en versiones en euskera de canciones famosas). Pero Itoiz también me gustaban y tengo una anécdota muy concreta en Italia. Porque cuando corría en el Alfa Lum, yo siempre compartía habitación con un australiano. Una vez le llevé el... ¿cómo era?... (el público: ¡Un casete!), no me sale, ya está tan antiguo (risas). El casete de Itoiz a Italia, y él traía el de un grupo australiano, y a mí ya me gustaba como sonaba, lo que traía él. Se lo dejé y le pregunté, ¿ya te gusta?, porque a mí me encanta Itoiz. Y a él no le gustaba, pero bueno, pues cada uno... Sí, de Itoiz, he sido, y bueno, pues posteriormente... Yo tengo, como en toda la vida, soy una persona de baremo muy ancho y me gusta todo tipo de música, y más bien, pues en nuestra época en general éramos roqueros, más que nada.
Arainfo: Aprovechando que hay muchos ciclistas por la sala, quería hacerte alguna pregunta sobre el ciclismo. Desde que acabaste tu carrera profesional en el 92, hasta hoy en día, el ciclismo ha evolucionado una barbaridad. Me gustaría saber del ciclismo de antes, ¿qué crees que se ha perdido y qué merece la pena que se hubiese quedado? Y algo del ciclismo actual, no cuentes el sueldo (risas), que te parezca lo haya mejorado o que ves que funcione.
M. Lejarreta: Bueno, yo creo que tampoco hay que mirar qué es lo que te queda, yo creo que justo ahora, el ciclismo actual a mí me encanta y me gusta porque está basado en ciclistas jóvenes, y los ciclistas jóvenes, como todos sabemos, la juventud arriesga mucho, es muy inconsciente y es muy valiente, la valentía está basada en la inconsciencia. Por tanto, vemos un ciclismo muy atractivo, y me está gustando el ciclismo con estos chavales jóvenes que están ahora mismo en la élite, son los que ganan carreras, y por eso mismo, el ciclismo de ahora me encanta. Yo, hablando del ciclismo de hace diez años, igual no me gustaba tanto, porque era muy calculado y todo estaba estudiado a la hora de puedo ganar la contrarreloj dos minutos, y ahora tengo que rentabilizar esos dos minutos durante toda una vuelta, y era todo control. Ahora ya hay mucha valentía y mucha guerra, y me parece extraordinario, y no paro en comparar el ciclismo de antes con el de cada momento. Es el del momento, y la sociedad va evolucionando y en función de esa evolución, el deporte también, y nada más.
AraInfo: Nos podrías decir de los corredores con los que compartiste el pelotón, algún compañero por ejemplo, que vieras que tenía madera de ser un grande, y que por lo que sea se quedó ahí. Alguno especial de tu época que podía haber brillado mucho más.
M. Lejarreta: Sí, habrá habido corredores que sí, que igual eran más de lo que podían haber sido, otros que han tenido igual mala suerte, pero ahora mismo tampoco me he puesto a reflexionar sobre eso.
AraInfo: En la polémica última Vuelta a España, con todo el tema de las protestas, los cambios de recorrido, la suspensión de etapas, tú como ciclista y espectador ¿cómo ves, por ejemplo, que este año en el recorrido se hayan olvidado totalmente de las zonas entre comillas, "problemáticas", Euskal Herria, Catalunya, el norte del Estado y se haya decidido poner todo el recorrido en el sur?
M. Lejarreta: Bueno, es una opción que ha tenido el organizador, creo que se equivocan, pero bueno, es temporal. La verdad es que el año pasado en la Vuelta a España, estando las condiciones en la situación que estaban en Palestina, no era procedente que un equipo con representación israelí estuviera en la Vuelta a España (ovación). Pero eso no es un problema ni de la Vuelta a España, ni de los ciclistas, es un problema de los organismos más elevados, que en ese caso, el máximo era la UCI y era el que tenía que tomar una determinación,pero no tuvo los cojones suficientes para hacerlo.

A preguntas formuladas por el público, Marino afirmó que nunca había corrido por la zona del Maestrazgo, ni como aficionado, ni como profesional. Sobre el corredor más grande de su época contestó lo siguiente...
M. Lejarreta: Bernard Hinault, te digo la verdad, para mí ha sido de los corredores con los que he corrido, ha sido con diferencia el más duro, el mejor. Nosotros no le llegábamos ni a la suela del zapato. Cuando él no estaba bien, sí que le podíamos meterle mano, pues sí, la verdad es que sí. Pero bueno, aquel era de otra esfera, como ahora Pogačar, que está en el ciclismo, que se sale del mapa, pues Hinault era parecido o más, aún no lo sé.
El frontman de Tente, Rovi Ramone también se animó a preguntar a Marino: Me gustaría que explicaras un poco la foto que hemos utilizado para el cartel del evento. En ella sales con una bicicleta a cuestas y está nevando.
M. Lejarreta: Ah, sí, sí. Era una carrera de ciclocross, que por cierto fue en Amorebieta que fue la única que he corrido con nieve. Además, estrenaba unas zapatillas concretas de ciclocross, que yo no sé cómo llegué a meta, porque nada más llegar, cuando me las quité, la suela se despegó y todo (risas). Era malísima, no corría yo ciclocross habitualmente, corría porque me pagaban dinero (risas). Y bueno, pues fui allí sin gran preparación, pero bueno, es una foto icónica.
El público también pidió al ciclista alguna anécdota que recordase de su carrera profesional...
M. Lejarreta: Voy a contaros una cosa: antes, cuando estaban ensayando las bandas, he visto en la pantalla que tenían proyectada una imagen en la que estaba en el podio del Tour de Francia, y la etapa, que era la única que gané. Al llegar a meta no levanté las manos porque creía haber ganado la etapa, pero no estaba muy seguro. Entonces por cierto, yo siempre he sido una persona cauta, aunque alguno no lo crea, (risas) pero yo siempre he sido una persona cauta y por si acaso no levanté los brazos, a ver si va a haber alguno por ahí que había llegado antes. No sería el primero que le hubiese ocurrido. Pero bueno, pensaba que sí, y luego subí al podio, y fíjate si eran rácanos en ese momento los del Tour de Francia, que ganarían no sé cuánto dinero. Bueno, pues me fui al hotel solo con el bote de Coca-Cola, porque todo el resto me lo quitaron. No me dieron ni un trofeo, no tengo ningún trofeo de esa imagen. Pero no te dan nada. El trofeo no, el ramo de flores tampoco. Así que lo único que me llevé por mi victoria de etapa en el Tour fue un bote de Coca-Cola (risas).
Preguntado por el público, ¿cuál fue su mayor victoria?, su respuesta fue acorde a su personalidad...
M. Lejarreta: Siempre he dicho lo mismo, mi mayor victoria siempre ha sido la afición. Lo que he ganado con la afición, todavía estoy disfrutando de esa victoria. Por eso estoy hoy aquí, por ejemplo.
Preguntado por esa humildad que siempre le caracterizó, a pesar de haber llegado al primer nivel...
M. Lejarreta: No, no, es humildad. Yo creo que es ser como eres. No, yo nunca me he sentido un ganador. He podido hacer un deporte donde he destacado, pero como persona no me he sentido diferente a alguien más. Simplemente soy natural.
La interacción entre el público y el ciclista llevó a aspectos técnicos del ciclismo, como el material que utilizaban en las carreras, la bicicleta con la que ganó la Vuelta a España en el 82, una Adam de aluminio que no se podía soldar y que pesaba más de nueve kilos. Los cambios...
M. Lejarreta: Dos platos, de 53-42 y atrás, cuando empecé, bueno en el 82 llevábamos ya de 12, de pequeño y de mayor normalmente eran 12-21 de siete velocidades, supongo seis o siete velocidades y normalmente se utilizaba 12-21 y en momentos especiales igual metías 23, pero normalmente el 42-21 era el desarrollo. Ahora me meto el 42-21 y no soy capaz de subir ninguno(risas) No subo arriba ya, la carencia de pedaleo era muy baja. Yo era todavía especialmente más duro en eso. Era muy truquero, ¿sabes por qué? Porque pesaba poco también. Me ponía mucho de pie y utilizaba mucho desarrollo, una gran equivocación, pero bueno, era lo que se pensaba entonces, que moviendo mucha fuerza podrías desarrollar más, pero justo ahora se ha demostrado que la carencia de pedalada ayuda mucho en la resistencia.
La complicidad con la concurrencia ya era total y siguieron cayendo preguntas al de Berriz ¿Quién te puso y por qué, el apodo del Junco de Berriz?
M. Lejarreta: Pues el Junco de Berriz me lo puso un periodista que escribía en el Diario Vasco. Y bueno, le he escuchado a él la explicación y no me lo he creído muy bien. Porque dijo que vino a casa un día a hacerme una entrevista y vio allí unos juncos que yo nunca los he visto (risas). Pero bueno, supongo que era porque era un corredor muy, muy delgado, que era duro, y como el junco se dobla, pero no se llegaba a romper del todo.
AraInfo: ¿En qué momento viste que podías dedicarte a esto profesionalmente?
M. Lejarreta: Mira, yo estaba estudiando, bueno he estado toda la vida interno, hasta los 19 años, y en el último año de aficionado dejé el internado y estaba en una casa. Entonces me apunté a hacer ingeniería técnica electrónica, pero sólo me apunté. Me dediqué a andar en bicicleta (risas). Un día de esos me hicieron una entrevista y el titular fue “Si valgo para esto, dejo los estudios”. Entonces yo creo que me daría cuenta por entonces, que era en el año 78.
AraiInfo: Estuviste en el equipo ONCE como corredor entre el 90 y el 92. Justo en el año 91, fue un gran año para ti, pero te retiraste en el 92.
M. Lejarreta Sí, me retiré porque era el último año. Ya había pensado que me tenía que retirar, pero de todas maneras a principios de temporada tuve una caída muy grave en Amorebieta cerca de casa y aunque terminé corriendo la carrera con una herida en la cabeza, también tuve un problema gravísimo de espalda. Me rompí, me aplasté una vértebra y estuvo a punto de poder haber sido más, pero bueno, estoy bien.
AraInfo: ¿Cómo entrenabas entonces?
M. Lejarreta: Era todo muy básico, te decían “hoy hacemos 60, mañana 80, al día siguiente 100 y al día siguiente 130. Salíamos en cuadrilla y las series las hacíamos nosotros, se picaba uno, arrancaba y tal (risas), pero el entrenamiento de calidad lo hacíamos en las carreras. Por eso ibas a muchas carreras sin gran preparación, sufriendo, pero hacías el entrenamiento de calidad en las competiciones.
AraInfo: ¿El equipo ONCE fue igual el que dio un cambio de estilo cuando entró en el modelo de ciclismo que había hasta entonces?
M. Lejarreta: Sí, bueno, la ONCE marcó una época de marketing, de promoción y de muchas cosas nuevas. Posteriormente Ineos fue también una invitación a una continuación de la ONCE, y ahora todo el mundo da muchísimo valor en la imagen que puedas dar no solo como ciclista, sino como imagen de equipo. Es muy importante la imagen de las bicicletas, todo esas cosas, pero la ONCE yo creo que fue un equipo revolucionario en eso.
AraInfo: ¿Cuál ha sido para ti el peor día que has pasado encima de la bicicleta? Durante tantos años, que digas, ese día no lo volvería a repetir.
M. Lejarreta: Hay muchos de esos. Quitando los accidentes, los peores momentos yo creo que los he pasado en el Giro de Italia, pero con la climatología. Subir, por ejemplo, en una misma etapa subíamos el Giau, la Marmolada y el Pordoi, por encima todos de 2000 metros de altura y en los últimos tres kilómetros nevando. La subida no es grave, pero hacer 20 kilómetros de bajada con una temperatura por debajo de los 5 grados, pues eso es un horror. Yo me acuerdo, por ejemplo, en el Alto de la Marmolada. Después de subir la Marmolada, hay una zona donde hay un pantano con unos 3 kilómetros de falso llano. Allí estaba nevando y entraba la nieve en el piñón trasero y la cadena aplastaba y se hacía hielo en las coronas y saltaba porque no era capaz de coger el piñón. Pero el problema no era ese, el problema eran los 20 kilómetros bajando, que pasabas tanto frío cuando llegabas abajo que para comer y meterte algo en la boca te tenías que acompañar la mandíbula con la mano porque no había manera de masticarlo. Hoy en día hay geles, es la evolución del ciclismo.

Ya no hubo tiempo para más, la tarde noche estaba cargada de actos, así que con una cerrada ovación se cerró la entrevista. A continuación sonó la canción dedicada al de Berriz mientras se proyectaban algunos de sus míticos momentos encima de la bicicleta. Acto seguido el público asistente pudo disfrutar del doble cartel musical, primero con la actuación de Los Mierdas y a continuación de la de Tente, cuyo momento cumbre fue por supuesto el tema “Marino Lejarreta” que la concurrencia coreó con entusiasmo.
Después de los conciertos llegó el momento del meet and greet con Marino Lejarreta, que, en su línea, se mostró cercano y encantador con todo aquel que quisiera una fotografía, una firma en el single, o en algún maillot ciclista. David, aficionado llegado de Mas de las Matas, llevó para que le firmase cuatro maillots de equipos de los que formó parte Marino Lejarreta, maillots que acabaron luciendo la mesa donde se realizó la entrevista. Conversó codo con codo con esa afición que tanto aprecia, y que como remarcó en la entrevista, es el regalo que le ha dado el ciclismo.
Como colofón en la cena que organizó la banda y al que todo el mundo podía acudir previa reserva, pudimos más distendidamente conversar y disfrutar de la compañía de Alfred Crespo, Marino Lejarreta y sus acompañantes en una velada inolvidable.

