Mundo

Lugansk, miserias de la guerra

Lugansk.- Krasnodón es un centro administrativo en la provincia de Lugansk. Se sitúa en la carretera que une Lugansk con Rusia, por eso ha sido el lugar más atacado y mejor defendido. La guerra se ha dejado sentir en el hospital. Durante agosto a Krasnodón veníamos a descansar, ducharnos, disfrutar de la electricidad y la...
| 12 octubre, 2014 07.10
Arreglando una fachada en Lugansk tras explosionar una bomba de racimo. Foto: Eloy Fontán

Arreglando una fachada en Lugansk tras explosionar una bomba de racimo. Foto: Eloy Fontán

Lugansk.- Krasnodón es un centro administrativo en la provincia de Lugansk. Se sitúa en la carretera que une Lugansk con Rusia, por eso ha sido el lugar más atacado y mejor defendido. La guerra se ha dejado sentir en el hospital.

Durante agosto a Krasnodón veníamos a descansar, ducharnos, disfrutar de la electricidad y la conexión a internet. También aquí se concentraron las y los heridos cuando los bombardeos obligaron a cerrar los centros médicos de los aledaños Molodogvardiesky y Suxodoslk. En Molodogvardiesky cayó un obús en el hospital ya abandonado, pero mató a dos conductores de ambulancia del ambulatorio.

En el hospital nos cuentan que quedaron solo tres cirujanos de los once, “los jóvenes se fueron, tienen hijos y necesitan dinero, aquí hace tres meses que no vemos un duro”. En esa situación estaban el 6 de agosto cuando llegaron 73 heridos del Suxadoslk, cuando bombardearon con racimo. “¡Fue horrible! ¡Hasta doce impactos en un cuerpo vivo! ¡Atraviesan el abdomen, el diafragma y el estomago con mucha facilidad!” Once fallecieron en el hospital, más doce en el mismo Suxodolsk.

También llegan milicianos y soldados enemigos. A todos los curan.

Igor. L lleva un mes en el hospital, fue torturado durante dos días por la guardia nacional en Novosvetlovska. «Cuando las milicias avanzaron me soltaron, tenía fiebre, temblaba y no sabía a dónde iba. Me encontraron los milicianos y me trajeron aquí”, señala. Está casi recuperado, una tercera operación y a casa.

“No estábamos preparados para esto”, dice un médico, “nadie esperaba la guerra, nos ha desbordado”.

Aunque el frente está más lejos, sigue habiendo un goteo de heridos por las piezas que quedan por los campos. El 5 de septiembre un labriego murió y otro resultó herido al manipular una pieza.

[Eloy Fontán (@eloyfontan) es periodista y corresponsal en Donbass]

12 octubre, 2014

Autor/Autora

Periodista y corresponsal en Donbass. @eloyfontan. Canal Vídeo Info Donbass: https://www.youtube.com/channel/UC8sw06EgEL75w8vovQQ_UWQ


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