El auto emitido por la Sección de Casación de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón con fecha 4 de febrero, rechaza el recurso presentado por el Ayuntamiento de Uesca contra la sentencia que lo condenaba a retirar del callejero los nombres de los regidores franquistas Mateo Estaún Llanas, José María Lacasa Coarasa y Mariano Ponz Piedrafita.
De este modo y sin que quepa la posibilidad de recurso, el tribunal ratifica los argumentos en favor de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática esgrimidos por entidades memorialistas ante la Sala de lo Contencioso de Uesca y ratificados en su literalidad por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA). El Ayuntamiento, en consecuencia, ha perdido en las tres instancias su determinación para mantener las denominaciones callejeras contrarias a la memoria. Además, ha sido condenado en costas.
El letrado Pablo Malo ha representado ante los tribunales a las entidades demandantes Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa), Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA), Colectivo Ciudadano de Uesca y un grupo de personas a título particular incorporadas al contencioso. Los informes periciales de contexto en los que se analizan las fundadas razones para excluir denominaciones y personalidades franquistas han sido avalados por los profesores Julián Casanova, Herminio Lafoz e Irene Abad.
Así las cosas, la sala acuerda —se lee en la parte dispositiva del auto judicial— inadmitir el recurso de casación preparado por el Ayuntamiento de Uesca contra la sentencia número 199/2023 de 19 de junio de la Sección Primera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón en el recurso de apelación 203/2022. Cabe recordar que la primera sentencia obligó igualmente al Ayuntamiento a retirar la placa franquista que presidía el patio municipal y a eliminar el nombre de Federico Mayo —por acuerdo popular ahora calle de la Música— en el barrio del Perpetuo Socorro, extremos que fueron acatados en su día.
El señalado no es el único pleito en el que ha sido condenado el Ayuntamiento oscense en torno al mantenimiento del callejero franquista, tanto con el alcalde socialista Luis Felipe, como en el pleno municipal que preside la popular Lorena Orduna quien actuó con el beneplácito de toda la corporación. Las mismas entidades memorialistas y ciudadanos particulares también apelaron a las leyes de memoria para anular los nombres de representantes del franquismo en el Consistorio como lo fueron Vicente Campo Palacio —con eliminación del busto erigido en el parque Miguel Servet—, José Gil Cávez, Emilio Miravé Díez y Pedro Sopena Claver. La justicia admitió y sentenció a favor de los demandantes en primera instancia en el Tribunal de lo Contencioso de Uesca y la ratificó, tras apelación municipal, el Superior de Justicia de Aragón. En la actualidad la nueva depuración callejera está pendiente de admisión o inadmisión en el Tribunal Supremo.
Cambiar Huesca exige al Ayuntamiento que cumpla la ley de memoria
Desde Cambiar Huesca-Izquierda Unida celebran que el TSJA no haya admitido el recurso contra la sentencia que obliga al Ayuntamiento de Uesca a retirar del callejero los nombres de tres alcaldes franquistas. La confluencia ha remitido una carta a la alcaldesa, Lorena Orduna, pidiendo que haga efectiva de "forma inmediata" la sentencia por la que han de sustituirse la nomenclatura de las calles Mateo Estaún, José María Lacasa y Mariano Ponz y exigiendo que el Consistorio "deje de poner trabas al cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática".
Cambiar propone al consistorio nuevos nombres para las mencionadas calles que "representen a toda la ciudadanía", en concreto sugieren renombrarlas como calle de la Sanidad Pública, calle de la Escuela Pública y calle de la Memoria Democrática. "O bien, darles nombres con cualquiera de las mujeres incomprensiblemente olvidadas en el callejero de Uesca, como Concha Monrás o sus hijas, Katia y Sol Acín".
La formación también recomienda al Ayuntamiento utilizar el trabajo sobre un Callejero de las Mujeres realizado por el instituto Ramón y Cajal en el 2020, con nombres de ilustres mujeres internacionales como Marie Curie, Ana Frank, Valentina Tereskova o María Andresa Casamayor. "Igualmente, podría ponerse en valor la figura de Francisco Ponzán, maestro y militante de la CNT, miembro directivo del Ateneo Cultural de Uesca, quien facilitó la evasión de más de 3.000 personas durante la II Guerra Mundial y a quien la ciudad de Toulouse ya le dedica un paseo", añaden en una nota.
Por último, también proponen acabar con la costumbre de bautizar calles con nombres de alcaldes o alcaldesas de la ciudad sólo por el hecho de haberlo sido. "Haber accedido a la alcaldía, aunque haya sido de forma democrática, no significa en sí mismo ser un buen alcalde o alcaldesa. De otra forma, podríamos acabar honrando la figura y dando nombre a las calles de Uesca con personas cuya gestión ha sido nefasta para la ciudad", concluye Cambiar Huesca.

