Economía

Las cooperativas de vivienda: ¿una alternativa al modelo actual?

En el caso de Zaragoza, los gestores de las cooperativas tienen un papel fundamental en el diseño y construcción de las viviendas, siendo los socios protagonistas en la gestión del espacio compartido. Sin embargo, existen casos como en Barcelona en que los socios son protagonistas de todo el proceso.
| 3 abril, 2019 07.04
Las cooperativas de vivienda: ¿una alternativa al modelo actual?
En el centro, el secretario de FACOVI junto a los responsables de las cooperativas que se encargarán de llevar a cabo los nuevos proyectos de cesión de uso en Zaragoza. Foto: Juan Mérida

¿Son las cooperativas una alternativa al modelo de vivienda actual? Esta es la pregunta que planeó durante toda la Jornada de Vivienda y Cooperativismo celebrada el día de ayer en el Monasterio de Cogullada, sede de Ibercide (Centro de Ibercaja de Desarrollo Empresarial).

Al acto, organizado por FACOVI (Federación Aragonesa de Cooperativas de Vivienda y Rehabilitación), asistieron responsables políticos y técnicos de la administración autonómica y municipal, así como diferentes actores ligados al ámbito financiero y de la construcción.

El primero de los ponentes, Alfonso Delgado, Jefe del servicio de vivienda y gestión patrimonial del Gobierno de Aragón, alertó sobre la necesidad de construir una legislación más garantista en materia de vivienda. A diferencia de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) en que la vivienda es considerada un derecho integral, base para el desarrollo de otras necesidades básicas, la Constitución Española (1978) percibe a la vivienda como un objeto.

Por tanto, apuntó Delgado, es prioritario crear un marco legislativo que garantice tanto el acceso a la vivienda como la seguridad a ella, evitando de esa manera los desalojos forzosos, tanto en su modelo hipotecario como de alquiler, se han vivido desde que comenzara la crisis en 2008.

Para ello, concluyó, las cooperativas de protección oficial pueden ser una solución a las problemáticas expuestas. Sobre las condiciones que se deben tener para registrar una cooperativa, habló Marina Mateo, técnica de registro de cooperativas del Gobierno de Aragón.

La segunda parte de las jornadas se centró en el modelo de viviendas de cesión de uso, una política innovadora desarrollada en varias ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y la propia ciudad de Zaragoza, donde ya se han aprobado tres proyectos de este tipo.

Pablo Muñoz, Consejero de urbanismo del Ayuntamiento de Zaragoza y Cristina Serrano, Directora de la Secretaría Técnica de Zaragoza Vivienda, expusieron que la cesión de uso es un nuevo instrumento de vivienda pública que tiene dos objetivos primordiales: garantizar el acceso a la vivienda y promover un nuevo modelo de convivencia comunitario.

Para acceder a este nuevo modelo, el socio cooperativo tendrá que hacer una aportación inicial que servirá para financiar la construcción y que será devuelta en el caso de que quiera abandonar el inmueble. Además, deberá pagar una cuota mensual que permita cubrir los servicios acordados por la asamblea cooperativista. A cambio, el Ayuntamiento cederá la propiedad durante 75 años.

A la cita, acudieron las cooperativas adjudicatarias de la gestión: Asesco, Ecocivic y Gestihabitat. A diferencia de modelos anteriores en que las cooperativas se encargaban únicamente de la construcción de las viviendas para posteriormente disolverse, encubriendo en la práctica a promotores inmobiliarios, en este modelo las cooperativas se mantienen hasta la finalización del contrato.

En el caso de Zaragoza, los gestores de las cooperativas tienen un papel fundamental en el diseño y construcción de las viviendas, siendo los socios protagonistas en la gestión del espacio compartido. Sin embargo, existen casos como en Barcelona en que los socios son protagonistas de todo el proceso.

Tras la exposición, quedaron varios interrogantes abiertos que deberán responderse en el futuro: ¿Es la cesión de uso una respuesta a la emergencia habitacional actual? ¿Para qué perfil de habitantes va dirigida? A diferencia de países punteros en materia de propiedad colectiva como Uruguay o los países escandinavos, el modelo en España ha estado enfocado en el acceso a la propiedad individual.

¿Será posible que la sociedad española pueda sentirse atraída por este nuevo modelo? Por último, no deja de llamar la atención que pese a que se insistió constantemente en la función social de la vivienda, al acto solo acudieran agentes ligados al sector inmobiliario, por lo que no es de extrañar que esta “nueva moda del cooperativismo”, en palabras de Luis Solana, secretario técnico de FACOVI, se convierta en un nuevo nicho de mercado para el tan rentable y codiciado sector.

3 abril, 2019

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