Los servicios públicos de Zaragoza llevan sumidos en una crisis total y absoluta desde hace cinco años. El abandono de la educación, la sanidad, la cultura y la movilidad hace mella en la vida de la ciudad, de sus vecinos y vecinas, y de quienes nos visitan.
En educación se reduce el cupo de profesores en todos los colegios y se merma la calidad y atención a su alumnado. Las familias temen que sus hijos paguen las consecuencias del juego de trileros del Gobierno de Aragón y estén condenados a un futuro en desigualdad de oportunidades.
Las infraestructuras de los colegios están obsoletas, antiguas y llenas de parches que más que mejorar solo languidecen la vida de las aulas. A eso se suman los patios, que han sido convertidos en espacio de cemento duro, de un gris sin vida y sin sombra (el mismo modelo que sigue el Ayuntamiento en el resto de las obras de la ciudad). Lo del Bosque parece que no es para los patios, su naturalización mejor, despacito, no vaya a ser que creemos una ciudad habitable y saludable.
Por todo esto ya ha habido movilizaciones y protestas en todos los colegios de L’Almozara, tanto en el Jerónimo Zurita, Puerta de Sancho, L’Almozara y Aljaferia. Y podemos congratularnos de que no nacieron de la nada, ni de personas ajenas. Todas fueron lideradas por el personal de los colegios y por los padres y madres del alumnado.
Mención especial merece el servicio de comedores. Un servicio en el que nos apoyamos los padres y madres que tenemos la manía o la suerte de ir a trabajar todos los días. Un servicio en decadencia al cual le está costando mucho avanzar hacia la calidad, la salud y la educación. La escasez de los platos, la comida ultracongelada y sobre todo la ausencia de cocinas en los colegios, hace patente la preocupación en los padres y madres de los niños usuarios. No hay que olvidar que también hay muchos niños y niñas que están becadas y seguramente será la única comida que hagan al día.
La decadencia continua en Sanidad, con la atención primaria desbordada. Cada vez hay menos personal y eso hace que haya una gran demora en las citas, así como hace que disminuya el tiempo por paciente. Esto tiene, entre sus principales consecuencias, la lentitud o la desatención a la hora de hacer un diagnóstico o detectar cualquier enfermedad. La prevención y el seguimiento son clave.
Esta política ha golpeado con fuerza al centro de salud de nuestro barrio, L’Almozara. Por eso apoyamos desde la plataforma La Voz de la Química las reivindicaciones que está liderando en consejo de Salud de L’Almozara en defensa de la salud y bienestar de sus vecinos y vecinas.
Las necesidades a cubrir del centro de salud aparte de aumentar el personal en la atención primaria son la contratación de una persona para fisioterapia, disponer de un profesional de trabajador social a tiempo completo y recuperar a un pediatra en sus funciones. Si se cubrieran estas necesidades básicas, se mejoraría la vida de muchas personas.
No podemos olvidarnos tampoco de la Cultura. Ese bien común que nos hace mejores y sobre todo nos hace aprender y compartir momentos únicos entre personas de todos ámbitos, géneros, razas, etc. Porque la cultura hay que cuidarla, mimarla y sobre todo intentar mantener sus espacios. L’Almozara perdió Etopia, con todo lo que nos ofrecía, tanto en educación, innovación y formación para nuestros pequeños.
Pero también perdió la actividad en el antiguo Quiosco de la Música de La Aljaferia y esta lastrada por la escasa programación de su Centro Cívico. También las fiestas fueron aisladas y reducidas a la mínima expresión. De la cultura aragonesa del barrio, tampoco queda mucho, y lo que queda se encuentra con problemas para salir adelante por la falta de interés de la actual corporación. Sólo nos queda escuchar a lo lejos, al otro lado de nuestro querido rio Ebro, él Vive Latino de la señora Chueca y el señor Azcón.
Y todo eso a la vez que la política de movilidad del Ayuntamiento no tiene rumbo y sufre de un sectarismo y una falta de participación más que visible. Nuestro barrio nunca ha esperado un tranvía, ni la extensión de la actual línea o unas líneas de Cercanías potentes, pero eso no quiere decir que no nos beneficiaría en nuestros desplazamientos. La cuarta ciudad del Estado español no puede sostener su movilidad con autobuses, lo dicen los expertos y hasta la FIFA, pero al PP y Vox y su ideología perpetuada, ha hecho que se les haya hecho bola. Su política de libertad para los coches y furgonetas, a pesar de todas sus consecuencias, y el autobús, pero a su manera.
Y es que no podemos olvidarnos de que en octubre estuvimos a punto de perder la línea 34, el principal eje de comunicación de nuestro barrio con la ciudad. Todo por la ignorancia y la inexperiencia de unos responsables que cada día es más palpable. El barrio se unió, se movilizó y logró el compromiso de Tatiana Gaudes para la continuidad de la linea 34. La Voz de la Química lidero una campaña de información a sus vecinos y vecinas, que alertó de la inminente eliminación de la linea 34. Que, además de luchar contra esta eliminación, pusieron sobre la mesa propuestas concretas y realizables para sacar al barrio del agujero al que se le está sometiendo. Seguiremos luchando.
Con lo que cuesta construir proyectos tan importantes y lo poco que ha costado después acabar con ellos. Pero desde La Voz de la Química somos optimistas, y trabajamos para las generaciones presentes y futuras del barrio, por su prosperidad y defensa ante la decadencia. Por eso le vamos a pedir algunas cósicas para el 2025 al alcalde de Aragón, al señor Azcón y a su secretaria Natalia Chueca.
- Recuperar el personal en educación para nuestros centros educativos públicos y así poder ofrecer una educación de calidad y que nuestros pequeños y pequeñas puedan tener un futuro prometedor.
- Contratar personal para sanidad, para poder cubrir las necesidades de los y las aragonesas, y que hasta ahora mismo están esperando que se cubran.
- Cerrar el plan de reconversiones de las líneas frías en cocinas propias, que ningún colegio se quede atrás. Que desde hace unos añicos ya… tanto el Ceip Puerta de Sancho como el Ceip L’Almozara estamos esperando ansiosos una cocina propia que nos pueda ofrecer un salto de calidad en la mejora en el servicio de comedor.
- Que construyan de una vez unas piscinas públicas en L’Almozara de todos y para todas.
- Que podamos disfrutar lo antes posible el nuevo Quiosco de la Música, que ya tenemos ganas de llenarlos de vida y cultura.
- Que actúen frente a la suciedad y a la degradación del barrio, tanto en sus calles como en el impacto del Rastro en términos de residuos.
- Que dejen de pensar en el barrio como el aparcamiento del centro y se preocupen de los residentes.
- Que las reformas integrales de calles lleguen a las calles más degradadas del barrio, las revitalicen, naturalicen y mejoren la seguridad.
- Que cierren la cicatriz entre las avenidas ciudad de Soria y autonomía y construyan el parque equipado prometido en 2019 por el concejal de urbanismo, Víctor Serrano
Como sabemos, las personas somos los dueños de nuestro futuro, y podemos cambiar el mundo. Empezaremos por nuestro barrio, nos vemos en las calles.




