La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor. Antonele France
Hace unos años, estaba en clase y un alumno llegó con unos auriculares inalámbricos puestos, cuando apenas se veían. Yo con la mirada le señalé los cascos y le dije que se los quitara en el aula, el me dijo: "Profe, están rotos son de postureo". Yo le miré sorprendido y le dije "¿Estas de broma?" Pero no, no lo estaba y, efectivamente, eran unos auriculares rotos.
Pero.... ¿y porque llevar unos auriculares rotos? El alumno, de familia muy humilde pero bien elegante y con estilo vistiendo, me confesó: "Es que así se liga más y, además, aparento que tengo dineros". Esa sinceridad me machacó, pero vi que el ejercicio de este alumno era una representación de cómo influye la sociedad en la decisión entre los iguales y la importancia de sentirse aceptados, en vez de trabajar sus principios y autoestima, jugando a interpretar un papel de su vida, que no le corresponde. Además, este chico tenía unas cualidades sorprendentes, con muchísimo más valor que unos auriculares rotos. Pero entendí la importancia del "qué dirán", pero no sólo en el plano físico, sino también en la ideología de una persona y más, si es una persona joven, desbancando su autoestima o amor propio a un segundo plano, todo por aparentar.
Pero he visto que este postureo, en la actualidad, se ha agudizado y se ha convertido en una forma de vivir. La apariencia es como una fuente de vida: el mostrar en tu Instagram, tu mejor pose, con tu mejor sonrisa, tu vida perfecta de momentos increíbles, con el mejor fondo, y todo para buscar un like social, de aceptación o de "que guay eres".
El problema es que ese postureo físico, también deriva a un postureo ideológico, político, con las consecuencias que ello conlleva. Como sacar una foto de la papeleta del energúmeno que has votado, sabiendo que no está bien, que no va aportar nada, que incluso eres consciente que lo ha hecho para librarse de la justicia y que no te representa, por mucho que los medios le den voz e imagen, pero tú crees que a la gente le hará gracia ese momento, pensando en ti y tu red social, sobretodo, la virtual y no en la necesidad de la gente. Pero es que además en la política del espectáculo, se vota eso, el postureo de un ególatra, depositando el futuro de todo un país en manos de exhibicionistas excéntricos que se apropian de una bandera, de unas costumbres de una manera sesgada y del votante que busca su aprobación social con un "me gusta"...
Que salgan al mostrador y a la palestra tipos y tipas enajenados diciendo la burrada más grande, creando una sociedad y una política del espectáculo, es porque se les deja y se les autoriza, reforzados por presentadores que aún son capaces de decir que no hay libertad de expresión. Espectáculo que se manifiesta en los políticos cuando sueltan un "hijo de puta" al presidente o hacen la tontería más grande para que se viralice y en los seguidores que no sólo le ríen las gracias sino que las votan, blanqueando su propósito final y usando principios de trasposición para tapar sus verdades convertidas en vergüenzas.
Así pues, se logra convertir la política, escondiendo la ideología en imágenes o vídeos sin contenidos. Tiktoks con motosierras en mano o programas que se reducen a tuits en cuatro palabras, diciendo "Perro Sanxe te voy a meter al calabozo" y escondiendo el objetivo real, ya si quiera sin programa.
La idea es que esa sociedad del espectáculo y del postureo se ve en el día a día y el problema no es que haya gente así. El problema es que haya gente que se crea aceptada por la manada por seguir a estar personas, imitarlas e incluso votarlas, y haciendo de la política algo cómico e innecesario, prevaleciendo su "aceptación" frente a sus creencias reales.
Porque en serio, tú ves imágenes de Gaza y me quieres decir que, ¿no empatizas con la situación? Ves a los migrantes jugándose la vida, ¿y no quieres entender la causa? Te hablan de feminismo e igualdad, ¿y buscas los resquicios para los cuales sentirte víctima social, porque hieren tu virilidad? Me quieres decir que no ves ¿que existe un calentamiento global y que se está acelerando? ¿O es que es mejor no verlo y negarlo?
El otro día, en una manifestación en Argentina, una joven brillante, le decía a un policía cara a cara, que se pusiera de su lado, y en ese cruce de miradas, con esas palabras de complicidad llegaron tanto al corazón y a la conciencia del policía, que falló el sistema y con él, su postureo de ser una persona dura, echándose a llorar y teniéndose que ir de la manada, para no dejar imagen de la verdad, de que es humano y emocional y entendía la necesidad común de la mayoría de las argentinas y de los argentinos. Lo mismo sé qué pasa con las imágenes de Gaza, que se esconderán en una foto en la playa con un daiquiri y sonriendo, siempre sonriendo, aunque en tu soledad no puedas ni verlas y hasta no pares de llorar.
Y buscas el partido que de algo de luz, de sensatez y no encuentras nada, porque todos viven en esa sociedad del espectáculo, de aparentar. Ahí vemos los escritos críticos, que al final se quedan en eso, en palabras escritas que no llevan a ningún lado, o escenas de sentirse ganadores con dos representantes, cuando se ha votado a la persona, o usando todos los medios aludiendo a su salida sin salir, desbancándose los que están en un mismo lado, por el simple hecho de figurar su postureo frente al del otro, en vez de estar todas juntas, llegando a hiperliderazgos, acumulando cargos y cargos, por la falta de confianza o sentirte que te sales de "su manada".
Se mantienen las luchas y los egos del pasado, con aburridas críticas a la interna, aireándolos a los medios como carnaza, cuando nos unió algo alucinante y una necesidad común un 15 de mayo. Miremos al futuro con optimismo, aprendiendo y dejando atrás lo que no ha gustado, dejándolo enterrado y mirando hacia el futuro. Cambiando las caras, pero con el apoyo y sabiduría de los que están y estaban, importan las personas lideres, que den buenas sensaciones en positivo y que sepan tener roles de escucha y facilitadores para dar voz en todas las partes, para agrupar y no para separar. Generar autocríticas, no para torpedear sino para avanzar más alegres y contentas, para parar el fascismo, convenciendo a tu entorno desde la empatía y el aprecio para convertir a una sociedad, en personas críticas e implicadas.
Hay que dar voz a personas que tengan alcance social, personas de referencia del plano cultural, del artístico, de la investigación, desde el plano educativo, etc. que empujen hacia la unidad para crear políticas que engloben a las mayorías sociales, de la calle hacia un frente común arropador que unifique los valores y necesidades sociales, sin centrarse en una persona, sino en un grupo de personas.
Seamos pose de una nueva política hermanada, unida, que se hable desde la conciencia y el amor, desde el entendimiento, sacando la parte más humana y aceptación real de la diversidad. No se puede predicar y luego en tu casa apartar o dejar de aparentar, la sociedad pide unidad y caras nuevas, que no se conviertan en ídolos sectarios sino en comunidades y grupos de personas por el bien común. Se puede hacer un postureo real y objetivo desde la necesidad, el entendimiento, la aceptación, sin más. Que sepas que lo que le dijo la joven valiente argentina al policía, también se hizo viral.
¿Qué postura quieres elegir tú? Pastilla roja o pastilla azul, pero hagamos la utopía realidad.




