La ruta de los Balcanes completamente cerrada

Desde el anuncio del acuerdo entre la Unión Europea y Turquía para la devolución de refugiados a este país, los países en la ruta balcánica han bloqueado el tránsito de cientos de refugiados, que este miércoles han comenzado a ser trasladados a Atenas

Idomeni. Foto: Miguel Ángel Conejos.

Eslovenia y Serbia tardaron más bien poco en seguir los pasos del Consejo Europeo. El martes advirtieron de la imposición de nuevas restricciones a la entrada de refugiados, dejando atrapados en el camino a aquellos que trataban de llegar hasta la Unión Europea a través de los Balcanes.

Las decisiones, que restringen aún más la ruta tomada por más de un millón de inmigrantes en el último año se dieron a conocer horas después de que líderes de la UE firmaran su peculiar convenio con Turquía, que convertía al país otomano en la oficina de extranjería de la UE.

"A partir de la medianoche, no habrá más migración en la ruta de los Balcanes occidentales, que la que se ha llevado a cabo hasta el momento," advertía en un comunicado el Ministerio del Interior de Eslovenia, miembro de la UE, en referencia a la noche del martes al miércoles.

Serbia  fue la siguiente ficha en el dominó. El Ministerio de Interior serbio advertía que la decisión de Eslovenia significaba "un cierre de la ruta de los Balcanes" para los migrantes, lo que le obligaba en cierto modo a seguir la misma doctrina. "Serbia no puede permitir convertirse en un centro colectivo para los refugiados, por lo que armonizará todas sus medidas con las de los Estados miembros de la UE", advertía el gobierno serbio en otro comunicado.

El ministro del Interior de Croacia, país miembro de la UE, Vlaho Orepic, confirmaba también el martes que desde la medianoche aplicaría las nuevas reglas. Unas directrices que significaban que sólo aquellos que viajan con documentos y visados ​​válidos podrían entrar. Sin embargo, no es así del todo, pues Croacia dejó de enviar el tren hasta el campo de Sid en la frontera serbo-croata, con lo cual el flujo de refugiados quedó cortado por completo.

El cierre de fronteras en cascada dejaba varados a miles de refugiados en Grecia, pero también en la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) y en Serbia. Al menos 34.000 personas han quedado en diversas zonas de Grecia, 1.500 permanecen en ARYM y alrededor de 1.000 en Serbia. Sin una decisión clara sobre el futuro de estos refugiados todo indica que podrían ser devueltos a Grecia, en los próximos días, desde ambos países.

En la tarde del martes más de 100 solicitantes de asilo iraquíes habrían sido devueltos ilegalmente desde ARYM hasta el campo de Idomeni en Grecia. Así lo denunciaba Peter Bouckaert, Director de Emergencias de Human Rights Watch.

En el campo de Presevo, en Serbia, más de 300 refugiados afganos pernoctaban ayer. También decenas de iraquíes. Ambas nacionalidades están fuera del acuerdo alcanzado por la UE con Turquía, con lo que, previsiblemente, también serán retornados a Grecia.

En tierra de nadie, en el corredor que separa la frontera de ARYM y Serbia, quedaban también atrapadas alrededor de 400 personas que se negaban a retroceder, y que no habrían sido aceptadas por Serbia, que ya había cerrado sus fronteras.

Con las fronteras macedonias cerradas, Idomeni se había convertido en la imagen misma de la inhumanidad, con más de 10.000 personas atrapadas, literalmente en el barro, tras unas jornadas de mucha lluvia. A la llegada masiva de refugiados que tratan de alcanzar, a pie, el campo en la frontera, se le podría sumar la devolución de cientos desde ARYM, lo que agravaría la crisis humanitaria ya existente en Idomeni.

Así, el cierre en cascada ha llegado a su fin. Idomeni ha comenzado a ser desalojado hoy. Informaban de ello diferentes periodistas desde el campo de refugiados. Marianna Karakoulaki afirmaba, en la mañana de este miércoles, que decenas de autobuses estaban llegando al campo. Cientos de refugiados sirios tomaban estos autobuses, previo pago de 25 euros, que les llevarían de vuelta a Atenas. Muchos desconocían su destino.

El cierre total de las fronteras ha dejado atrapados a más de 34.000 refugiados en Grecia, y un par de miles en el resto de la ruta. Sin embargo, todavía falta una semana para que el Consejo Europeo vuelva a reunirse. Unos días que con seguridad serán muy largos en la vida de estas familias forzadas a retroceder a Atenas y Tesalónica.

Los traficantes de personas, de los que hablaba Donald Tusk, para anunciar los beneficios del acuerdo tomado con Turquía, estarán hoy frotándose las manos, ante un negocio que puede empezar a funcionar esta misma noche. La ruta alternativa, la que atraviesa Albania.

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