La Pantera Rossa, libros y activismo social en pleno centro de Zaragoza

En noviembre de 2008 se presentaba La Pantera Rossa, que terminaría por abrir sus puertas al público, en el coqueto espacio de la zaragozana calle de San Vicente de Paul, en diciembre de 2010. Mantenemos una agradable charla con Chabi, para conocer mejor este Centro Social Librería, entidad de REAS y Mercado Social Aragón.

La Pantera Rossa. Foto: Oshito

La ubicación no estaba escogida al azar, pues desde un principio el espacio quería mantener un vínculo de barrio y lucha. “Nos habíamos planteado que el espacio formara parte de la Madalena, de ese barrio desde donde muchos movimientos sociales operaban, y nos parecía conveniente estar ahí, pero a la vez queríamos una localización más pública”, nos comenta Chabi, advirtiendo que la época, en los coletazos de la burbuja inmobiliaria, no era la más adecuada para la búsqueda de ese local deseado.

“El proyecto surgió entre las gentes que conformábamos la redacción de Diagonal Aragón. Nos planteamos, más que la necesidad, la oportunidad de un espacio propio para la redacción, pero que fuese sobre todo social. Un local donde pudiéramos divulgar materiales, textos críticos, el propio periódico… De ahí, pasamos a la posibilidad de que fueran precisamente los libros el centro de ese espacio, y fuimos amasando el proyecto de librería. En el camino entramos en colaboración con otros colectivos sociopolíticos y pensamos en incorporarlos al proyecto”. Entre estos colectivos se encuentran el antimilitarista Mambrú, en el que ya colaboraban gentes de La Pantera Rossa, también el Grupo de estudios metropolitanos A Zofra, que acababa de surgir a raíz de unas jornadas sobre capitalismo global en Aragón y que con intermitencia siguen trabajando con este espacio, y la Red de Apoyo a Sin Papeles, que en aquel momento era un proyecto emergente con una lucha a favor de los derechos sociales de los y las migrantes, y que tras su reciente disolución continúa trabajando en otros proyectos como el sindicato de manteros, que La Pantera Rossa siente como hermano y para quienes tiene abiertas siempre las puertas.

La Pantera Rossa. Foto: Oshito
La Pantera Rossa. Foto: Oshito

Algunos proyectos se conforman en esos años, a veces desaparecen, otros se transforman. Ahora mismo, junto con Mambrú y otras iniciativas, La Pantera Rossa estudia crear un grupo de trabajo que englobe luchas contra la impunidad policial, por las libertades ciudadanas y la desmilitarización municipal. Un proyecto en el que han pensado coordinar esfuerzos como los de la Asociación Libre de Abogados de Zaragoza (ALAZ), que se reúne habitualmente en La Pantera Rossa, el sindicato de manteros, gentes de la Plataforma de Apoyo al Rastro o los de la siempre activa Derechos Civiles 15M Zaragoza.

“La mayor preocupación de La Pantera Rossa ha sido, no sólo ayudar a esos movimientos sociales existentes y crear sinergias entre ellos, provocando su confluencia, sino llegar a todas esas personas que no están organizadas pero se cuestionan el mundo, personas que se comprobó que existían cuando explotó el 15M, personas que pasan por la puerta de la librería, que todos los días conocemos, y que a través de La Pantera Rossa pueden vincularse de algún modo al tejido social o tratar de auto-organizarse”.

Sin embargo, cuando una accede al espacio de La Pantera Rossa, descubre que la librería ha adquirido un peso específico en el proyecto. “Nos fuimos dando cuenta con el paso del tiempo, porque no teníamos esa preocupación empresarial, pero entendimos que la homogeneización de la oferta librera que se hacía en Zaragoza, y en el resto del estado, era un fenómeno en aumento, que imposibilitaba que otros textos y otras editoriales, más pequeñas o más críticas pudieran ver la luz, y por supuesto que un pensamiento diferente pueda extenderse. Comprendimos esto y que, efectivamente, como librería podíamos jugar un papel de mayor responsabilidad del que habíamos imaginado”. Sin duda un acierto, pues La Pantera Rossa, ha ocupado un espacio librero, que hace poco más de cinco años era casi inexistente en Zaragoza. Una librería abierta al pensamiento crítico y con gran variedad de ensayos que invitan a la reflexión.

Es en este peso que va adquiriendo la librería en el que se ancla la cooperativa librera de La Pantera Rossa, como una forma de lucha cotidiana a través del autoempleo. “En la medida que hemos podido y sabido hemos querido hacer más real nuestra coherencia y actuar más con los hechos, nos hemos comprometido más con las redes economía alternativa, primero con el Mercado Social, luego con REAS, nos hemos decidido por fortalecer más esa parte de empresa de economía social, mientras que la parte de centro social, de “voluntariado”, ha sufrido los vaivenes y cambios de ciclo de la movilización social que a lo largo de este tiempo, tras el 15M, se ha transfigurado notablemente hasta volver, aparentemente, a una nueva época de delegacionismo político y de pasividad social”. Algo con lo que Chabi no se muestra contento, y comenta que es necesario “aumentar la participación y la autogestión para conseguir cambios sociales y, en este sentido, La Pantera Rossa continúa abierta a toda aquella gente que bajos unos criterios de afinidad quieran actuar desde aquí”, mientras la librería sigue con ese proceso de profesionalización y profundización en la economía social.

En la actualidad tres personas viven de esta librería, y pese a que en lo económico no es excesivamente boyante, Chabi advierte que se trata de un espacio de empoderamiento y demanda a la gente ese cambio de consumo como forma de lucha. “Si quieres cambios hay que empezar por apoyar los proyectos de economía alternativa, proyectos reales, tangibles, proyectos de cooperación y solidaridad competentes que representan la expresión del mundo que deseamos y son garantía de defensa de lo común, de transformación social y de libertad”.

El stock de la librería de La Pantera Rossa, ha crecido exponencialmente en los años que lleva abierta al público. Hoy, la oferta en el interior es variada, de calidad, y sobre todo crítica, en todos los géneros literarios. “En la medida en la que vamos construyendo el fondo de libros hemos intentado ganar espacio para más títulos de todos los géneros, no es que la oferta la hagamos de acuerdo a la demanda del mercado, pero sí que es cierto que hay gente que demandaba novelas; la producción editorial es tremenda aunque en el reino de España el 60 por ciento no acude nunca a las librerías y el 75 por ciento no va a las bibliotecas, a pesar de ello existe una narrativa brillante y comprometida con la realidad que no queremos pasar por alto. Le dedicamos una parte importante a los cuentos infantiles y a la novela, porque tiene que ser así, porque es un género insustituible, es otra forma de abrir la mente, de contar las historias y conocer la realidad. Cada vez más la literatura en general, y también el periodismo, camina hacia una forma de relatar más emocionalmente la vida. Es más interesante y probablemente más honesto que situarse en esa frialdad supuestamente objetiva de algunos pretendidos ensayos, que es una falsedad”.

Bajo la librería, la planta sótano de La Pantera Rossa es un hervidero continuo. Casi cada día hay actividades en un precioso espacio diáfano. “El nivel de actividades es a veces desbordante”, advierte Chabi. Talleres, jornadas, asambleas, presentaciones de libros, exposiciones… es en ese espacio donde La Pantera Rossa consigue parte de sus objetivos, “convertirse en un lugar de encuentro de gente diferente, diversa y transformadora, donde conocer diferentes relatos críticos de la realidad, para que cada cual puedan crearse su propia opinión, no queremos adoctrinar a las personas sino ayudar a pensar por si mismas”.

La Pantera Rossa. Foto: Oshito
La Pantera Rossa. Foto: Oshito

Durante la conversación me pica la curiosidad del nombre y nunca lo he preguntado, cuando lo hago, a Chabi se le dibuja una sonrisa en la cara. “Cuando estábamos buscando un nombre, ya teníamos contacto con la gente amiga de La Hormiga Atómica de Iruña, antes de que dieran el salto a ese proyecto maravilloso que es Katrakak, y nos provocaba seguir esa estela. Estábamos con muchas ganas de romper, y de la misma forma que queríamos un espacio que rompiera con verdades absolutas o ideologías monolíticas, en la imagen y en la marca queríamos también tirar por este camino, nos apetecía algo distinto, nada tradicional, menos explícito y más divertido. En un retiro que hicimos para organizar el proyecto en Used, en la casa de una amiga, estábamos de cena y una de nosotras había traído para leer en algún rato suelto la introducción al libro de Gilles Deleuze y Félix Guattari, Mil Mesetas, que se titula Rizoma, nos dio por abrirla y leyendo entre vinos tropezamos con un fragmento que habla de la Pantera Rosa. Nos quedamos estupefactos, ¡contaba exactamente lo que estábamos buscando! Y por aquello de la singularidad decidimos meter dos eses, para que además de rosa sea roja, para quien quiera leerlo así”.

Llegamos al final de nuestra agradable charla para conocer a fondo el proyecto, y Chabi no deja en el olvido que fue la redacción de Diagonal Aragón la que impulsó La Pantera Rossa. “En todo este camino una de las pérdidas que sentimos es que no tuviéramos la capacidad de mantener la redacción de Diagonal, y aunque entendemos que hacemos comunicación de otras formas, estrictamente no somos un proyecto periodístico, y como somos gente que venimos en nuestro activismo más reciente de Diagonal, sentimos esa pérdida. Sin embargo, que haya existido la oportunidad de que otra gente a nivel local, como es AraInfo, haya cogido ese testigo y se comprometiera con esa labor y alcanzara el nivel de calidad y proyección pública que tiene ahora mismo es una satisfacción brutal”. Sin duda, la misma gran satisfacción que las clientas y partícipes del proyecto de La Pantera Rossa tenemos pudiendo disfrutar de un espacio que nos permite cultivar pensamiento crítico y, lo que es más importante, compartirlo.


La Pantera Rosa no imita nada, no reproduce nada, pinta el mundo de su color, rosa sobre rosa, ese es su devenir-mundo para devenir imperceptible, a-significante, trazar su ruptura, su propia línea de fuga, llevar hasta el final su “evolución a-paralela”. Sabiduría de las plantas: incluso cuando tienen raíces, siempre hay un afuera en el que hacen rizoma con algo: con el viento, con un animal, con el hombre (y también un aspecto por el cual los animales hacen rizoma, y los hombres, etc.)”. Gilles Deleuze, Félix Guattari; Rizoma.

¿OS HABÉIS QUEDADO CON GANAS DE MÁS PANTERA?

En su web www.lapanterarossa.net podréis estar al tanto de la cantidad de actividades que tienen lugar en el espacio, y en su tienda (www.lapanterarossa.net/tienda) se pueden adquirir libros online.

Además, en La Pantera Rossa cuentan con un apartado de Ecotienda, donde podréis encontrar una cuidada selección de productos ecológicos, de proximidad, de Comercio Justo y del Mercado Social.

Entre otros, disponene de artículos de higiene y cosmética, limpieza, arroz, legumbres, pasta, conservas, miel, cereales, bebidas vegetales, leche, aperitivos, café, chocolates, azúcar, zumos, refrescos, vino, cervezas…

Por otra parte, si tenéis cualquier duda, podéis contactar con La Pantera Rossa por mail (info@lapanterarossa.net), o por teléfono (976 203 608).

Pero todavía mejor si decidís visitar el espacio, en C/ San Vicente de Paúl 28, que está abierto de Lunes a Sábado, de 10h a 14h y de 17h a 21h.

[alaya_toggle status="open" title=""]Entrevista de Miguel Ángel Conejos, periodista de AraInfo, publicada en el magazine del Mercado Social Aragón.[/alaya_toggle]

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