La Unión de Juventudes Comunistas de España en Aragón (UJCE) celebraremos el 1 de marzo una charla sobre nuestro análisis del último ciclo político, con la idea de generar un espacio de debate en el que poder dialogar acerca de los errores políticos y los futuros pasos a dar ante el panorama social al que nos enfrentamos.
En este espacio queremos dar unos apuntes sobre el balance que hacemos de los últimos años, desde el ciclo movilizador hasta los gobiernos socialdemócratas y sobre la crisis política a la que actualmente se enfrenta precisamente esta socialdemocracia. Del mismo modo, expondremos nuestra propuesta política para las tareas actuales, nuestra actualización táctica para caminar hacia la revolución socialista. Una actualización basada en tres principios que explicaremos después: (1) la construcción de poder obrero (matizando qué entendemos por poder obrero frente a las propuestas de poder popular), (2) cómo concebimos lo que hemos venido a llamar la unificación de las expresiones de clase y (3) el proceso de ruptura con la hegemonía de la socialdemocracia en las filas de la clase trabajadora.

El ciclo político iniciado tras la crisis de 2008 ha atravesado tres grandes fases movilizadoras: El ciclo movilizatorio de Bolonia y la reforma laboral (2008-2011), que se agotó dramáticamente debido a las limitaciones históricas del movimiento estudiantil y, más especialmente en el ámbito universitario, donde la lucha era contra un sistema que mercantilizaba la Universidad pero que no superaba la petición de una ley educativa democrática y popular y, lo mismo con la reforma laboral pues la demanda resistencialista de volver a las condiciones previas a la crisis era también inalcanzable por la situación económica. El ciclo del 15M (que incluyó la Huelga General del 2012, las Marchas de la Dignidad, etc) (2011-2017), marcado por la institucionalización de las luchas donde Podemos y el municipalismo a lo largo de todo el estado trataron de llevar las múltiples demandas de la clase a las instituciones burguesas sin apenas resultado. Por último, el ciclo del 8M (2017-2020), que encontró sus límites en el cierre institucional y el agotamiento de un formato que carecía de sentido para las mujeres trabajadoras tras su cooptación por la institución y el encontronazo del propio movimiento parcial. Estas fases, con sus diferentes características, rupturas y transformaciones, tienen un mismo eje central general, la reactivación de un programa socialdemócrata que se presentó como una alternativa transformadora pero que terminó evidenciando los límites estructurales dentro del marco del Estado burgués y la Unión Europea.
La estrategia basada en la progresiva democratización del Estado, entendiendo la reforma como un fin en sí mismo, y el entendimiento del Estado como un ente neutro e, incluso, al que hay que defender frente a la ofensiva neoliberal, no logró avances sustanciales para la clase y, acabó mostrando su agotamiento al no haber construido un proyecto político y organizativo alternativo que permitiera la construcción de poder obrero independiente.
Actualmente, la socialdemocracia atraviesa una profunda crisis, no de manera novedosa, pues ya comenzamos a observarla en Europa a partir de los años 70. Esta crisis se debe a una principal razón: el ensanchamiento del Estado de Bienestar como propuesta política es hoy inviable ante una ofensiva cada vez mayor de la burguesía para mantener sus ganancias en un sistema profundamente contradictorio. Esta crisis de la socialdemocracia, que se ha evidenciado en la completa incapacidad de llevar a cabo sus programas electorales-políticos y de defender los intereses de la clase trabajadora, ha generado múltiples respuestas de una clase desamparada y que se expresan en muchas ámbitos (la reacción, la desafección de la juventud hacia la política, las salidas individuales, etc.)
Así pues adelantamos una conclusión en términos generales: la clase trabajadora debe organizarse autónomamente para superar la apropiación privada de su trabajo, pero esto no implica automáticamente la toma del poder político, es primero necesaria la reconstrucción partidaria y de la formación política en el contexto de las luchas actuales. De esta manera proponemos tres ejes tácticos principales: ruptura con la hegemonía socialdemócrata, la tarea de una clase trabajadora autoorganizada frente al capital y sus instituciones, unificación de las expresiones de clase del proletariado en torno a los objetivos revolucionarios para superar la parcialidad en la que se han visto atrapadas las distintas luchas que sufre nuestra clase y, una construcción de poder obrero, de nuevas formas de organización autónoma de la clase hacia un porvenir para sí misma, hacia el socialismo.
Con esta charla queremos dar a conocer nuestra línea política y la táctica que proponemos como organización comunista.
Con esta breve introducción queremos adelantar las líneas más interesantes que consideramos que puede tener nuestra charla. Así pues, queremos hacer pública la línea política y táctica que tenemos como organización comunista a través de la misma.
Este encuentro tendrá lugar a las 18:30 horas en el CSP La Amapola, y contaremos con un picoteo posterior en el que podremos seguir confrontando ideas, además de generar un espacio distendido en el que poder compartir puntos de vista.
