El pasado mes de agosto se abrió el plazo para solicitar ayudas a la emancipación joven, impulsadas por el Servicio de Juventud del Ayuntamiento de Zaragoza. A día de hoy, muchos jóvenes que la solicitaron continúan sin respuesta, pese a cumplir con los requisitos establecidos en las bases. “Trabajo media jornada y me tuve que empadronar en Zaragoza para cumplir todos los requisitos. La gente que conozco que hemos pedido la ayuda estamos en una situación de precariedad” explica una de las personas afectadas
También afirma que solicitaron la ayuda a la emancipación “dentro del plazo establecido por la administración y no hubo requerimientos de subsanación, así consta en la carpeta ciudadana que toda la documentación esta correcta y, en diciembre nos llega la resolución denegada”.
Ante la negativa resolución por parte del Gobierno de Chueca (PP-Vox), diversos jóvenes interpusieron un recurso de reposición, para saber los motivos por los cuales se les niega la ayuda a la emancipación, pese a cumplir con los requisitos establecidos por la propia administración. “Al no cumplir el Ayuntamiento con el plazo establecido para responder al recurso puesto, llamábamos y nos decían que a partir del mes puede darse como silencio administrativo, pero que el Ayuntamiento iba a responder a cada uno de los recursos. Entonces algunos de nosotros decidimos ir por el Justicia de Aragón” afirma el joven entrevistado.

Tras semanas de espera, de movilizarse buscando respuestas por otras vías y, después de recibir la contestación del Chusticia d'Aragón, el Ayuntamiento del PP ha comenzado a emitir las resoluciones correspondientes a varios de los recursos presentados. El grupo de jóvenes denuncia “falta de transparencia por parte de la administración. Las bases de la convocatoria hablan de ingresos anuales y ahora el consistorio aplica un cálculo basado en la base imponible del IRPF y reducciones fiscales que no detalla. Todo está solicitado en el recurso de reposición, pidiendo que digan las reducciones que han aplicado para poder saberlo y continúan sin responder”.
Además, uno de los jóvenes afirma “mis ingresos están por debajo del mínimo basado en el IRPF porque aplican reducciones fiscales, pero en los propios datos de Hacienda que han usado no aparece que tenga ninguna reducción”. ¿Desde cuándo vivir con 3.360 euros al año pasa de ser una situación precaria y vulnerable a ser un motivo de exclusión social?

Ante la demora de la administración, el grupo de jóvenes decidió organizarse para buscar soluciones “algunos de nosotros hemos escrito a la concejala Ruth Bravo, al Servicio de Juventud, a Zaragoza Vivienda y a diferentes grupos políticos sin obtener ninguna respuesta clara. En Zaragoza Vivienda nos dijeron que teníamos razón y que estaban trabajando en las próximas bases para que esto no volviera a pasar, pero mientras tanto qué hacemos, el plazo ya ha pasado y las ayudas ya se han dado”.
“He pedido que detallen ese cálculo y no lo han hecho. Y la única respuesta reciente ha sido que contacte con el servicio correspondiente con mi número de expediente, es decir, volver a empezar otra vez todo proceso” afirma una joven afectada.
En este contexto, llama bastante la atención una entrevista realizada recientemente a Chueca por parte de uno de los creadores de contenido de la Zaragoza Joven de Ruth Bravo, en la que al ser preguntada por prioridades que no pueden faltar para la gente joven este año 2026, Chueca responde “conciertos de música y festivales, es lo que todos los jóvenes me pedís”, una respuesta que contrasta con la realidad de muchos jóvenes de la ciudad, que ni siquiera pueden acceder a una vivienda ni a las propias ayudas municipales destinadas a la emancipación.
Y es que, lo ocurrido con esta ayuda a la emancipación no es una situación aislada, sino una muestra más de cómo el Gobierno del PP está gestionado la ciudad y las políticas juveniles. Mientras Chueca pone el foco en el entretenimiento como política juvenil, cierra espacios de encuentro en los barrios y da cabida a que grandes tenedores hagan negocio en la ciudad con total impunidad; hay jóvenes que siguen esperando respuestas sobre por qué se quedan fuera.

