#Grecia  Altavoz

Grecia decide en sus elecciones más mediatizadas

Mañana, domingo 25 de enero, se celebran elecciones legislativas en Grecia. Más de nueve millones de votantes griegos están llamados a votar por el partido que elegirá a su presidente. Los principales medios de comunicación del Estado Español y de Europa miran a Grecia, o la República Helénica. Las últimas elecciones de carácter legislativo en la República se celebraron en 2012 con mucha menos expectación de la que en estos días se está viviendo.
| 24 enero, 2015 15.01
Foto: El Diagonal

Foto: Diagonal

Mañana, domingo 25 de enero, se celebran elecciones legislativas en Grecia. Más de nueve millones de votantes griegos están llamados a votar por el partido que elegirá a su presidente.

Los principales medios de comunicación del Estado español y de Europa miran a Grecia, o la República Helénica. Las últimas elecciones de carácter legislativo en la República se celebraron en 2012 con mucha menos expectación de la que en estos días se está viviendo. La diferencia entre el proceso de tres años atrás y el actual es por el posible cambio que se perfila con el ascenso de la Coalición de Izquierda, SYRIZA. Empero, la mediatización del proceso electoral no permite percibir los numerosos matices de ese ascenso y el pluralismo confrontado de la política griega.

Las anteriores elecciones legislativas, celebradas en junio de 2012, fueron consecuencia de que tras las elecciones del mismo carácter, en mayo de ese mismo año, los resultados no permitieran elegir a un Presidente de la República. La diversidad de las fuerzas políticas no permitía lograr un consenso en el parlamento, y según reconocía la constitución debían convocarse nuevas elecciones. Los nuevos resultados y movimientos políticos llevaron a que Antonis Samarás se proclamara presidente gracias al pacto entre los conservadores-liberales de Nueva Democracia, los social-liberales del PASOK y los social-demócratas del DIMAR.

Esta coalición, de un pretendido centro-izquierda pro-europeo, ha llevado a Grecia a sufrir tres años más de subordinación a las decisiones de la Unión Europea y las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional. El proceso no gozó de especial representación mediática por suponer una continuidad con el gobierno anterior. Por el contrario las elecciones del domingo, según los principales sondeos, llevan a SYRIZA a ser considerado el partido más votado, cercano a la mayoría. Los significantes dados a este hecho son diversos. La encuestadora Alco en su sondeo ha dado a SYRIZA el 33,8% de los votos, mientras que Rass disminuye la cifra al 31,2%. Con una delantera aproximada de 4 puntos porcentuales a Nueva Democracia aún requeriría alcanzar en torno al 36 o 40% de los votos para lograr la mayoría necesaria para poner en marcha su programa.

Para los grandes medios esto no ha sido un problema, y estos sondeos de intención de voto han llevado a jocosos comentarios ultra mediatizados. Amenazas de expulsión de Grecia del euro conviven con negaciones categóricas a la posibilidad de salida del proyecto europeo, a la vez que se considera imposible abandonar o ser expulsado de la divisa de la Unión, se especula con la devaluación de volver al dracma. Por otra parte medios progresistas ensalzan la supuesta radicalidad de SYRIZA, y de formas poco acertadas realizan comparativas con el caso del Estado español.

Más allá de la imagen que del partido como oportunidad de la izquierda tradicional se desprende de medios locales y foráneos, hay que reconocer el avance, más moderado de lo que se publica, de SYRIZA. La coalición obtuvo en 2012 el 26,9% de los votos, mientras que el ganador Antonis Samaras obtuvo el 29,7%. El avance por tanto ha sido de 5 puntos en los sondeos con respecto al anterior proceso legislativo, un crecimiento sostenido por la política de recortes y la creciente desconfianza del resto de la escena política más que por la radicalización de su discurso, que por el contrario ha decrecido.

En este contexto hay que considerar como, por su parte, el comunista KKE perdió la mitad de sus votos en las últimas elecciones, mayoritariamente a favor de SYRIZA, de un 8 a un 4,5%. Pero también que, pese a presentarse como Coalición de Izquierda Radical, SYRIZA ha moderado sustancialmente su discurso en los últimos dos años hacía posiciones más moderadas que han reconsiderado desde la suspensión de los pagos hacia la renegociación de la deuda. De este hecho deriva la negativa del KKE a ingresar con ellos en el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica. Los comunistas denunciaban en un comunicado como SYRIZA, de forma inadmisible para ellos y perjudicial para el pueblo griego, guardaban especial silencio con respecto a las obligaciones de los tratados permanentes que vinculan a la República no solo con la UE sino con la OTAN y al entramado imperialista del mediterráneo.

En este mismo juego de camuflajes ideológicos y en dirección contraria el social demócrata DIMAR se ha desvinculado de su anterior coalición y trata de reafirmar su posicionamiento de izquierda. Por su parte Samarás llama de nuevo al cambio desde el pretendido centro, pero como también se ha enfatizado, la línea de extrema derecha de Amanecer Dorado también encuentra modestos crecientes respaldos entre los votantes. Nikolaos Michaloliakos, actualmente en la cárcel, obtuvo el 6,9% en 2012 estimándose desde el propio partido un 8% para las presentes elecciones.

La noticia hoy sobre Grecia no debería ser tanto el proceso electoral como la operación mediática que lo acompaña. El escenario de unos radicales de izquierda como utópicos salvadores está tan poco perfilado como la brutal fuerza que presuntamente la extrema derecha estaría obteniendo. Un escenario de pretendida imagen de radicalismos peligrosos para la ‘estabilidad’ en los medios que debería ser también noticia.

Un cambio en la política griega va a producirse el domingo con cualquiera de los resultados. Los gobiernos de la Unión Europea, la OTAN, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión de Jean-Claude Juncker reaccionarán en consecuencia. Por ello no se debe supeditar el proceso enteramente a la votación, y el peso de este entramado internacional determinará también el tan citado ‘cambio’. Así, sin ellos no puede entenderse de que manera este ‘cambio’ va a afectar en lo social al pueblo griego, ya que fue en 2009 cuando el social-liberal PASOK, entonces liderado por Yorgos Papandreu, inició la política de recortes subordinada también a estos organismos internacionales con respecto a los cuales, no obstante, no hay deseo de ruptura en las principales fuerzas del abanico político griego.

[Daniel Palacios (Belgrado), corresponsal en Europa del este y los Balcanes]

24 enero, 2015

Autor/Autora

Corresponsal en Europa del Este y los Balcanes.


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