La formación municipal Ganar Teruel ha criticado el estado en el que se encuentra el firme del Puente de la Reina. Denuncian que, tanto las aceras como la calzada se encuentran en un estado deplorable y que adolecen de una falta de mantenimiento notable.
Los vecinos y vecinas del entorno y personas que pasan por el puente habitualmente han hecho llegar sus quejas sobre el mal estado a al portavoz del grupo, Nicolás López a través de diferentes medios.
El concejal mostraba su comprensión con las quejas al considerarse, también, usuario habitual: “Este puente está en un estado lamentable desde hace tiempo y la situación se agrava especialmente en invierno con las heladas y las bajas temperaturas que hacen que el riesgo de resbalón y caída sea muy elevado, especialmente para personas con la movilidad más limitada como los mayores”.
El tipo de adoquines de las aceras, unido a la incomprensible inclinación de las mismas hace que este paso sea, según López, “casi impracticable para cualquier persona”.
Además de las aceras, desde Ganar han criticado también el estado del firme de la calzada para el tráfico rodado.
Afirman que, igual que ocurre con las aceras, durante los meses de invierno el asfalto es esa zona es muy deslizante. Esto se debe, principalmente, a la situación de umbría prolongada de la zona que genera que el hielo no se funda durante todo el día. “Circular en vehículo por esa zona implica un riesgo importante de deslizamiento y ya hemos visto varios accidentes en la zona provocados por esta razón, afortunadamente sin consecuencias graves, por el momento”, espetaba el edil.
Por ello, desde Ganar Teruel abogan por una reforma integral de la parte superior de la calzada del Puente de la Reina. Una reforma que incluya pavimentos y aceras antideslizantes que reduzcan el riesgo de deslizamiento para ambos colectivos, conductores y transeúntes.
Así mismo, proponen que esta actuación se extienda hasta la parte inicial de la Calle Miguel Ibáñez, entre el puente y la rotonda de Los Arcos, para adecuar las aceras y eliminar las profundas arquetas que entorpecen el tráfico en esa zona. “Es un puente del que se ha hablado en varias ocasiones para su arreglo, sin embargo, el Equipo de Gobierno prefiere actuar en calles en mejor estado, pero más vistosas de cara a la galería”, sentenciaba López.
El Puente de la Reina comenzó a construirse en 1835 con la intención de unir la ciudad al llano de San Cristóbal, cruzando el barranco de los Arcos (Madoz). La construcción finalizo en torno a 1881 y debe su nombre a la Reina Isabel II. El puente tuvo que ser objeto de una reconstrucción tras la Guerra Civil, ya que fue destruido durante la contienda.

