Cuando uno empieza una lucha, se da por supuesto que el objetivo es la victoria. Las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), darán por finalizada la huelga indefinida que ha durado más de 100 días, desde el 27 de julio, pero seguirán inmersos en la batalla por conseguir unos derechos laborales más que dignos.
Cuando iniciaron esta lucha, seguramente muchas personas no conocían siquiera su existencia, ni las labores desarrolladas por estos brigadistas. En poco más de tres meses han conseguido que miles de ciudadanos, consistorios e instituciones hayan mostrado su apoyo a los bomberos forestales de las BRIF, en las muchas marchas, manifestaciones y reuniones que han mantenido. Eso ya es una victoria.
Hoy, el cansancio hace mella sobre las trabajadoras y trabajadores BRIF. La empresa Tragsa ha puesto sobre la mesa del Servicio de Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) un preacuerdo, que si bien está lejos de las reivindicaciones iniciales, y todavía no está claro que sea firmado, parece que hará finalizar la huelga indefinida, que de momento queda aplazada, pues las asambleas de de las diferentes bases han decidido volver al trabajo. Un aplazamiento de la huelga prácticamente obligado. “Como la empresa no proponía nada, se decidió llevarlo al SIMA. Las Cortes se han disuelto, y al final es una decisión política, y tampoco era plan de desgastarnos y de seguir perdiendo dinero, cuando estamos en el periodo que estamos”, advierten desde BRIF Daroca.
De las tres peticiones lanzadas en un principio, categoría profesional de bombero forestal, segunda actividad y subida salarial, sería esta última la única contemplada por la propuesta de Tragsa. De firmarse el preacuerdo presentado en el SIMA, los sueldos para los trabajadores y trabajadoras BRIF aumentarían aproximadamente en un 11%. De los aproximadamente 850 euros actuales, pasarían a cobrar algo más de 900.
De las otras dos reivindicaciones, la solución tomada por la empresa parece salomónica y confusa. No conseguirán la categoría de “Bombero Forestal”, sin embargo, desde Tragsa aseguran que existe la intención de que cambien de categoría y de dotarles de convenio propio, sin explicar muy bien como, y sin ninguna garantía. “La categoría de bombero forestal no la quieren reconocer como tal, pero sí que reconocen el tema de brigadista, y dentro del epígrafe de bombero forestal se reconoce la categoría de brigadista, aunque ellos nos han nombrado como ‘apoyo en prevención y extinción’. Estamos mirando el aspecto jurídico para ver si, aunque no nos nombraran bomberos forestales, indirectamente podríamos conseguir esta categoría”, nos asegura Eduardo, de la BRIF Daroca, que remarca la ambigüedad de todo el preacuerdo lanzado por Tragsa.
En cuanto al reconocimiento de la segunda actividad cuando el estado físico de los y las trabajadoras no les permita llegar a primera línea de fuego, la empresa también ha mencionado la posibilidad de que un trabajador por base pueda ejercer esta segunda actividad, una solución que sin duda es discriminatoria, y puede generar agravios comparativos entre los propios brigadistas. En la actualidad, tan solo en Daroca, habría cuatro trabajadores esta situación, y no queda claro de qué forma se discriminaría, aunque la empresa asegura que de iría incrementando esta ratio anualmente.
El próximo 17 de noviembre volverá a reunirse el SIMA para tratar de cerrar el acuerdo. “La empresa tampoco tiene mucha predisposición. Acaban de aceptarles el ERE, y ciertamente se sienten crecidos”. En poco más de una semana los representantes de los brigadistas decidirán si se respaldan el texto de Tragsa, aún cuando ya han acordado volver al trabajo. Sin embargo, la lucha que iniciaron sigue viva y pese a la desconvocatoria de la huelga indefinida, no descartan continuar movilizándose y volver a las huelgas parciales, hasta conseguir todas sus reivindicaciones.




