La Federación de Asociaciones Vecinales y Culturales de Teruel (FAVCT) ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente de la Audiencia de Teruel para poner en su conocimiento “la aparición y el crecimiento progresivo de un vertedero ilegal de residuos en una zona natural situada al pie de la Vía Verde Ojos Negros-Sagunt, en las inmediaciones de la carretera A-226 Teruel-Cantavieja”.
Según explica la FAVCT en el escrito remitido al fiscal de Medio Ambiente, Jorge Moradell, los hechos fueron trasladados inicialmente por varios vecinos y vecinas de Teruel, que alertaron “sobre la existencia de sucesivos vertidos de basura en un espacio que carece de autorización legal para funcionar como vertedero”.
La denuncia detalla que la primera acumulación de residuos fue detectada el pasado 19 de mayo de 2026. De acuerdo con la documentación presentada, se trataba “de un vertido de grandes dimensiones compuesto por numerosas bolsas y envases de distinta naturaleza, entre ellos botellas de vidrio y plástico, botes, latas de bebida y restos de comida”.
Sin embargo, la situación “no solo no se corrigió, sino que se agravó en las semanas posteriores”. El 28 de mayo, según recoge la FAVCT, vecinos de la zona comprobaron la aparición de nuevos vertidos de volumen considerable y de tipología muy diversa. Entre los residuos abandonados figuraban “juguetes infantiles, escombros, restos de poda, enseres domésticos, una nevera de gran tamaño y una pantalla de ordenador”.
La última visita realizada por residentes al lugar, el pasado 7 de junio, constató un nuevo incremento de los residuos acumulados. En esta ocasión se detectaron especialmente “muebles y enseres domésticos, como sillas y restos de puertas”, hasta el punto de que la federación considera que el espacio se ha convertido ya en “un auténtico vertedero en continuo crecimiento”.
Un entorno de elevado valor ambiental
La organización vecinal subraya que los vertidos se localizan en un entorno de indudable interés paisajístico y natural, situado junto a la Vía Verde Ojos Negros-Sagunt. Además, destaca que el acceso resulta especialmente sencillo para cualquier vehículo, ya que existe un desvío perfectamente señalizado desde la carretera A-226, a la altura del kilómetro 1.
La FAVCT señala igualmente que ese acceso conduce a un punto de aportación de residuos de construcción procedentes de obras menores habilitado por el Ayuntamiento de Teruel, circunstancia que, a juicio de la entidad, podría haber favorecido la utilización indebida del entorno para el abandono de residuos de todo tipo.

Riesgos para la salud y el medio ambiente
En su denuncia, la federación advierte de que “la problemática trasciende la mera cuestión estética”. La acumulación de residuos, sostiene, “puede implicar riesgos ambientales y sanitarios que requieren una intervención urgente por parte de las administraciones competentes”.
La entidad vecinal pide que se tenga en cuenta “la posible toxicidad de estos residuos y los riesgos que conlleva para la salud humana”, especialmente debido a la proximidad del nuevo Hospital de Teruel. Asimismo, alerta de las características orográficas de la zona, marcada por la presencia de barrancos que podrían facilitar el arrastre de residuos hacia un cauce próximo que desemboca en el río Alfambra.
Desde la FAVCT consideran que esta situación podría generar afecciones ambientales de mayor alcance “si no se adoptan medidas rápidas para frenar el crecimiento del vertedero y restaurar el espacio afectado”.

Petición de actuaciones urgentes
A través de la denuncia presentada ante la Fiscalía de Medio Ambiente, la federación solicita que se promuevan “cuantas actuaciones sean necesarias dentro del marco de la legislación ambiental vigente”.
Entre las medidas reclamadas figura la recogida inmediata de los residuos y la limpieza integral de la zona por parte de las instituciones competentes, entre ellas el Ayuntamiento de Teruel y la Comunidad de Teruel, con el objetivo de recuperar el estado natural del entorno.
Además, la organización vecinal reclama la adopción de “medidas preventivas que impidan la repetición de estos hechos”. En este sentido, propone la identificación y sanción de las personas responsables de los vertidos, la limitación del acceso a vehículos no autorizados y la implantación de sistemas de vigilancia que permitan controlar la zona.





