FAPAR ha registrado las firmas -dirigidas a la Presidenta del Gobierno, Luisa Fernanda Rudi- que miles de familias les han trasladado de distintas localidades del Alto Aragón (Gurrea de Galligo, Tamarit, Almudévar, Binéfar, Estadilla, Balbastro, Monzón, Samianigo, Altorricón, L´Aínsa, Fraga, y Uesca principalmente) para protestar contra la decisión de subir el precio del comedor de sus hijos e hijas.
Los centros escolares públicos altoaragoneses recibieron para el presente curso instrucciones en las que se les instaba a subir a 96 euros el precio del comedor escolar. Muchos de estos centros, más de veinte, gestionan ellos mismos el comedor escolar, con cocinas in situ y elaboración diaria de los alimentos y con precios inferiores a 96 euros (entre 75 y 90) que les permiten incluso disponer de pequeños remanentes.
FAPAR ha mantenido diferentes reuniones tanto con el Servicio de Educación como con la Dirección General de Ordenación Académica solicitando explicaciones ante esta medida. "La respuesta recibida se ampara en querer equiparar el precio de todos los comedores públicos, obviando que en muchos de ellos esta subida generará un superávit de miles de euros (como está ocurriendo en otros centros) a costa de hacer pagar más a las familias", que "ya hemos manifestado no estamos dispuestas a que se derive a mantener los gastos de funcionamiento de los centros que son competencia exclusiva de la Administración ni a pagar personal que la DGA ha contratado porque tampoco nos corresponde a las familias", afirma FAPAR.
"Estos centros presentan características diferentes que les han permitido hasta ahora tener precios inferiores y diferentes entre sí, ajustándose cada uno de ellos a sus propias necesidades. Esta subida no equipara centros, antes al contrario genera desigualdades entre otras razones porque no todos disponen del mismo tiempo para el comedor (de dos a tres horas)", explica la Asociación.
Por ello apelan a la Presidenta para que inste al Departamento de Educación a reconsiderar esta decisión y "no cargue sobre las economías de cientos de familias un coste innecesario en el precio del comedor, un servicio imprescindible para muchas de ellas".




