Estimado Presidente Lambán: “Ha puesto los intereses económicos de unos cuantos por encima del bienestar de los aragoneses”

El Alcalde de El Frago, José Ramón Reyes, ha enviado a Javier Lambán, Presidente del Gobierno de Aragón y Secretario General del PSOE en Aragón una segunda misiva tras no obtener respuesta a la primera. Estimado Señor Presidente: me dirijo a usted para comunicarle mi decepción. Después de mi última carta esperaba una respuesta o una señal de algún tipo, pero seguimos en las mismas. Ingenuamente creía que la carta iba a promover una comunicación, una posibilidad de hablar cara a cara. Las razones que aporté eran poderosas. Hablaba de socialismo, de igualdad, de justicia y de Aragón. En esa …

Jose Ramon Reyes Alcalde de El Frago
José Ramón Reyes.

El Alcalde de El Frago, José Ramón Reyes, ha enviado a Javier Lambán, Presidente del Gobierno de Aragón y Secretario General del PSOE en Aragón una segunda misiva tras no obtener respuesta a la primera.

Estimado Señor Presidente: me dirijo a usted para comunicarle mi decepción. Después de mi última carta esperaba una respuesta o una señal de algún tipo, pero seguimos en las mismas.

Ingenuamente creía que la carta iba a promover una comunicación, una posibilidad de hablar cara a cara. Las razones que aporté eran poderosas. Hablaba de socialismo, de igualdad, de justicia y de Aragón. En esa carta pensaba, y yo lo sigo pensando, que el futuro de Aragón tenía que unirnos. Allí exponía mis sentimientos, de entonces y de ahora: que Aragón lo llevamos en nuestros corazones por encima de cualquier cosa.

Pero, con los acontecimientos que hemos vivido, me he caído del guindo y me doy cuenta de que por su parte no es así. Señor Presidente, creo que usted ha puesto los intereses económicos de unos cuantos por encima del bienestar de los aragoneses. O, al menos, esa es la imagen que usted da cada vez que aparece en los medios de comunicación oficiales de esta comunidad, dicho sea de paso, todos ellos comprados por el capital porcino.

Señor Presidente, para mi desengaño, en los medios usted se nos presenta muy cercano a los lobbies del capital salvaje y de la injustica y bastante alejado del mundano pueblo que lo rodea. Y permítame que se lo diga, eso no está bien. Su actuación ni le hace bien a usted ni al partido en el que los dos militamos.

Estos días leía en el Heraldo de Aragón, un panfleto que me niego a calificar de periódico, la enésima bondad del mercado porcino. Venía a decir algo así: que existía un problema de reputación con el mercado porcino y que en diez años el purín dejará de ser un problema. ¿Dónde estaremos usted, el señor Olona y yo dentro de diez años? Sí que sé dónde no estaré yo. Yo no estaré al lado de esta panda de gente sin escrúpulos que, como ya le dije en mi carta anterior, les estamos regalando en bandeja, en estos momentos con el beneplácito de nuestro señor Presidente.

Ni Aragón ni su historia ni sus gentes se merecen este escarnio, Sí que se merecen un futuro sostenible de verdad, no esta farsa. Y, sobre todo, se merecen ser escuchados y que se tengan en cuenta sus voces. Nuestro país no es de esta caterva de gorrineras venidas a más, ni del todo poderoso señor Olona, ni de usted, señor Presidente. Siento decepcionarlo si le digo ‘que me jodo’ en el 3,5 del PIB que se genera en Aragón por el porcino, si con con esto nos va a emponzoñar de por vida nuestras tierras que tanto amamos y que ni usted ni nadie tiene derecho a hipotecarlas, con negocios ‘de perrica gorda’. Y, ya que usted habla de empleos, le diré que el cuidado de las granjas es un trabajo precario: muchas horas, poca estabilidad y sueldos de risa. No hace falta tener muchos asesores para que se lo cuenten. Y, si se lo cuentan, que se lo cuenten bien. Hable usted personalmente con los empleados, escúchelos y se dará cuenta de que sus asesores le están contando milongas, porque así les interesa a estos lobbies que siempre lavan su imagen mediante mentiras y sobornos.

Señor Presidente, usted se jacta lo magnifico de este sector que sobrevive “casi” sin subvenciones públicas. Pues bien, usted sabe, señor Lamban, y, si no lo sabe se lo cuento, que soy trabajador por cuenta propia, que vivo en El Frago y que el mes que no genero ingresos nadie se apiada de mí. Para mí no existe el “casi”, para mí solo existe el impuesto revolucionario del autónomo que cae sobre mi cuello como una espada de Damocles. Y no le hablo solo de mi situación, le hablo de los bares de los pueblos, en los que tampoco existe el “casi” y en los que muchos días escasamente les da para pagar la luz. Las carpinterías o los albañiles, que cuanto más trabajan más impuestos pagan, tampoco tienen el beneficio del “casi”. ¿Quién apoya a estos emprendedores? ¿Qué beneficios tienes estos verdaderos pilares del mundo rural y de la tan famosa España vaciada? No me puedo olvidar, ni me voy a olvidar, de nuestros sanitarios y médicos que ponen sus coches para estar al servicio del ciudadano en consultorios inmundos, en lugares inhóspitos.

Si usted fuera más claro y no se llevara este doble juego con los lobbies capitalistas, algún día podría hablarnos del inminente recorte de las ambulancias en todo Aragón. Con ese recorte nadie se puede poner enfermo de nueve de la noche a nueve de la mañana. Una vez más, nos trata como vecinos de tercera.

También quiero hablarle de los agricultores y de la penosa gestión de la PAC, esa que deja los dineros del campo en las capitales a los que han dejado de cultivar sus tierras, así niega la posibilidad a cualquier joven agricultor que se quiera quedar en el pueblo. Si las granjas de porcinos, como dice usted y sus medios de comunicación son tan beneficiosas, me permito sugerirle que las repartamos entre todos y que el imperio porcino se asiente también en Montecanal, Arco Sur, Valdespartera, y, por qué no, ahora que pretenden remodelar la vieja Romareda, no se instala allí un gran parque porcino. Seguro que los zaragozanos entenderían y aplaudirían su decisión de implantar tal volumen de riqueza al lado de sus casas.

Señor Presidente, usted habla “de los pueblos menores de 1000” habitantes con mucha alegría y mucho desconocimiento, sin valorar los esfuerzos que a algunos nos cuesta llegar a 100 habitantes. Lo que necesitamos es inversión, toda la que se nos ha negado con unos gobiernos y con otros. Necesitamos inversión en proyectos sostenibles, de verdad, en los tres ejes que usted nombra: “ambiental”, que respete el medio ambiente, “social” que todos seamos tratados igual: los tocineros, los políticos y los ciudadanos; y que sea “rentable” económicamente.

A usted y a su séquito de consejeros le quiero decir que Aragón se merece más. Que no nos merecemos todos estos proyectos que se ha sacudido Catalunya de encima por ser insostenibles con el medio ambiente. Estos proyectos no nos caen en gracia ni son los salvadores de nuestra tierra. No lo digo yo. Pise el mundo de una vez y pregúnteles a sus vecinos si les gustaría vivir cerca de una granja y que se les negase el agua de boca ¿Puede imaginarse a los vecinos de los barrios antes citados con restricciones de agua? Para mí sería un problema, para usted son miles de problemas que repercuten en el voto.

Ahora bien, si su propósito es hacer desaparecer a los pueblos pequeños como el mío a golpe de tocino, lechón o purín, permítame felicitarlo porque entonces sí que va por el camino adecuado.

Señor Presidente, señor Secretario General del PSOE, partido por el que soy alcalde, lo primero que le exijo es una reunión formal. Lo segundo, un modelo de repoblación creíble para las Altas Cinco Villas, las verdaderas marginadas en Aragón. Lo tercero y último, que los experimentos los hagan con gaseosa y en sus casas ¿Qué pasará cuando llegue la peste porcina? ¿O cuando los chinos fabriquen sus cerdos? se lo digo yo, y que aquí quede reflejado. Entonces tendremos que rescatar a estos empresarios caraduras al igual que hicimos con las cajas y bancos. Y, en esta carta, no hablo de las explotaciones familiares de porcino, ya que ellos serán los primeros en sufrir las consecuencias. Además, si puede ser, acabe de una vez con las comarcas que solo son un gasto añadido al ya existente. En estos momentos son micro cortijos gobernados por manijeros. A los pueblos pequeños, el único dinero que nos llega es el de los grupos de acción local.

Recapacite, señor Lambán. Por favor, baje al mundo de los aragoneses mortales, que lo necesitamos mucho. Esta usted invitado a nuestra próxima manifestación. Tenemos el mismo derecho a que nuestro presidente se solidarice con nuestra causa igual que lo hace con el capital, en este caso con los acaudalados empresarios del porcino.

Para terminar, le ruego que haga lo posible para que los medios de comunicación subvencionados con nuestro dinero, el de todos los aragoneses, sean más imparciales y se hagan eco de las protestas ciudadanas: de todas, incluida la de los vecinos de El Frago.

Espero poder mantener una reunión con usted a la mayor brevedad. Entre tanto, le deseo una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo, lleno de entendimiento, conciliación y sentido común por parte de todos. Sin más, un saludo para el Señor Presidente y un abrazo para el camarada.

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