El Supremo confirma la condena de 2 años de cárcel para el director de Industrias López Soriano

La Audiencia de Zaragoza condenaba en 2015 al empresario promotor del Parque Tecnológico de Reciclado, por delitos contra el medio ambiente, por la emisión de más de 58 toneladas de gases CFC a la atmósfera entre 2007 y 2010

Reciclaje de frigoríficos.

El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por los ya condenados por la Audiencia Provincial de Zaragoza, Valero López Villalba, administrador de la sociedad López Soriano y Valorfrío, y Fernando Lanuza, jefe de la planta de la empresa de reciclaje de frigoríficos Valorfrío, por un delito contra el medio ambiente cometido entre 2007 y 2010.

Entre esas fechas, en la planta de reciclado de Valorfrío entraron alrededor de 450.000 aparatos frigoríficos, de los que se deberían haber extraído más de 100 toneladas de gases CFC, con alta capacidad de destrucción de la capa de ozono, y cuya actividad nociva en la atmósfera puede llegar a actuar 100 años.

En total, Valorfrío extrajo correctamente 58.340 kilogramos de este tipo de gases, y habría emitido a la atmósfera una cantidad similar de gases CFC, cantidad equivalente a 174 toneladas de CO2.

El Tribunal Supremo, ratifica con esta sentencia la ya dictada por la Audiencia de Zaragoza, y advierte que “la determinación de la cantidad exacta del gas contaminante emitido no es necesaria para acreditar la concurrencia del tipo objeto de acusación y condena”, una de las bases en la que se había argumentado el recurso, además de tratar de desacreditar los testimonios de la Guardia Civil, catedráticos de la Universidad de Zaragoza, así como antiguos trabajadores de la planta, que conocían del modus operandi de la misma, asegurando todos que a la mayoría de los frigoríficos no se les extraían los gases.

Advierte el Tribunal Supremo también que “la prueba testifical practicada ya ha determinado que los acusados provocaron vertidos de gases contaminantes a lo largo de cuatro años y que estos vertidos procedían de un número muy elevado de los aparatos frigoríficos sometidos a tratamiento, por lo que dada la elevada peligrosidad de estos gases para la capa de ozono, puede estimarse que unas emisiones continuadas de gases CFC altamente contaminantes durante varios años constituyen indudablemente un peligro potencial para el equilibrio de los sistemas naturales”, por lo que condena a los acusados en base a tres prácticas delictivas tipificadas en el Artículo 325 CP: emisiones a la atmósfera, infracción de la normativa ambiental y grave puesta en peligro de los sistemas naturales.

De esta forma queda probado, como ya lo hiciera la Audiencia de Zaragoza, que los frigoríficos se desviaban a la planta fragmentadora de la empresa Ilsacer 2000, ubicada junto a Valorfrío, y que era allí donde se expulsaban los gases CFC a la atmósfera, bajo órdenes de López Villalba.

Desestimado el recurso, ambos acusados deberán hacerse cargo de las costas ocasionadas por el mismo, así como cumplir la sentencia dictada en su día por la Audiencia de Zaragoza que condenaba a Valero López Villalba y al jefe de planta de la empresa de reciclaje de frigoríficos Valorfrío, Fernando Lanuza, a 2 años y 1 año de prisión, respectivamente, por un delito contra el medio ambiente y los recursos naturales, así como a la inhabilitación como gestores de residuos por tres años.

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