Ebro 2030 fue presentado el pasado verano en la Torre del Agua de Zaragoza y está impulsado desde el Gobierno de Aragón, y si bien, pretende mediante un Plan de Desarrollo Sostenible de la Ribera del Ebro, creando el mayor corredor verde en la Península Ibérica desde Novillas a Mequinensa; reconoce fallos durante la EXPO 2008, pues contiene un plan para dar uso de los edificios singulares vacíos en el recinto de la Expo; y repite otros fallos volviendo a apostar, como proyecto de futuro, por una agenda internacional de eventos.
El evento en el que ha participado el Gobierno de Aragón, organizado por la organización internacional Geneva Forum, es un foro de talleres y encuentros en los que participan representantes de la ONU y estatales, y en el que también participan científicos, ONGs, inversores, periodistas y expertos de todo el mundo. En este encuentro se tratan temas como la economía regional asociada a los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible, el turismo sostenible o la educación.
La ponencia con la que ha participado Fermín Serrano “Aragón, implementando la Agenda 2030 desde la participación ciudadana” ha servido para presentar en la sede de la ONU las líneas de trabajo del proyecto Ebro 2030. "Esta participación supone dar a conocer un ambicioso proyecto y al mismo tiempo es un reconocimiento al trabajo realizado en los últimos meses por el Gobierno de Aragón alineando retos globales con las oportunidades únicas para Aragón", ha señalado Serrano.
El Comisionado ha sido invitado con la voluntad de cerrar alianzas para la organización de futuros eventos internacionales en torno al agua y la innovación que den continuidad a la Tribuna del Agua de la Expo. Serrano añade que "también está trabajando para involucrar a todo tipo de actores regionales e internacionales en proyectos como el Consejo del Futuro de Aragón o el nuevo Campus Tech" y está aprovechando para mantener encuentros con otras universidades y empresas de la ciudad suiza.
Un proyecto que no se avergüenza de la Expo 2008 si no que la alaba
El pasado mes de junio, Javier Lambán, en la celebración de los 1o años de la Expo tuvo unas palabras sobre la primera Exposición Internacional, la Hispano Francesa de 1908, que introdujo a Aragón en el siglo XX, y aprovechó para hacer un guiño al que fuera alcalde de Zaragoza en 2008. “Y si aquella quedará siempre ligada el nombre de Basilio Paraíso, esta lo hace al de Juan Alberto Belloch, que trasladó a su programa político una idea de la sociedad civil y acabó haciéndola realidad”.
Para Lambán lo importante de aquella cita fue que mil expertos pasaran por la Tribuna del Agua, que 5,5 millones de personas de 105 países visitaran la Expo y, que ante todo, que según él, reforzó la autoestima de los y las ciudadanas aragoneses.
Sin embargo, Javier Lambán obviaba en estas declaraciones que la deuda para el Gobierno de Aragón aumentó en 364 millones y en 349 millones para el el Ayuntamiento de Zaragoza. Para ser sinceros, lo mejor de la Expo vino con el plan de acompañamiento, 500 millones, de los 1.200 que se invirtieron, que se destinaron a terminar infraestructuras, que hubieran debido ser construidas igualmente sin el gasto de la cita universal.
"Es hora de replantearnos el futuro. Estamos preparados para afrontar grandes retos y continuar el legado de la Expo", aseguró en la presentación del proyecto Javier Lambán. Ahora cabe esperar que esos grandes retos, de llevarse a cabo, respondan al desarrollo sostenible y no supongan otro endeudamiento como aquel.





