El debate no es si mandamos armas al gobierno de Ucrania o no

El debate no es si mandamos armas al gobierno de Ucrania o no, el debate es si apoyamos, si seguimos apoyando con ‘este’ envío de armas la política incendiaria de EEUU y la OTAN. Putin y la OTAN se retroalimentan como el Kaiser y el Zar. Y decía ‘este’ envío porque se lleva un mes mandando armas, vendiendo exactamente, de forma intensa al actual gobierno ucraniano. Y no se lo pierdan, también al ruso. Incluso en un medio como Heraldo, derecha delirante, se podía leer: “El último informe de la Secretaria de Estado, correspondiente al primer semestre de 2021, expuso …

El debate no es si mandamos armas al gobierno de Ucrania o no, el debate es si apoyamos, si seguimos apoyando con ‘este’ envío de armas la política incendiaria de EEUU y la OTAN.

Putin y la OTAN se retroalimentan como el Kaiser y el Zar. Y decía ‘este’ envío porque se lleva un mes mandando armas, vendiendo exactamente, de forma intensa al actual gobierno ucraniano. Y no se lo pierdan, también al ruso. Incluso en un medio como Heraldo, derecha delirante, se podía leer: “El último informe de la Secretaria de Estado, correspondiente al primer semestre de 2021, expuso que España vendió a Ucrania material de defensa por 4,3 millones mientras que Rusia facturó 3,7 millones”.

O sea, que llevamos una buena temporada llenando de armas aquello y ahora ¡oh sorpresa! estalla una guerra. El envío previo, y mucho más masivo, no solo no evitó el conflicto sino que tal vez lo aceleró.

Putin es claramente un expansionista (Chechenia, Georgia, recientemente en Kazahastan corrió a sostener al gobierno títere y ultra corrupto ante el levantamiento por el precio del gas licuado para la gente… aunque algunos ven a la CIA en cada protesta que no sea en Occidente). Pero la teórica inclusión en la OTAN de Ucrania, por cierto con la mayoría de la población en contra, y ese ascenso de compras de armas decidió a Putin a actuar.

No podemos estar continuamente en el dilema de los atajos. Más armas porque “ahora es el pueblo invadido el que las necesita”. El problema es todo lo anterior. Permitir, y armar, todas las agresiones pasadas de todas las partes y ahora la gente “necesita, pide, se le exige” una “solución inmediata”.

¿Luchar contra el militarismo de todos los gobiernos? Eso es “muy lento”. El pueblo ucraniano necesita una solución ya, nos dicen. Y se la van a dar los mismos que han montado este circo: la OTAN -a medias con Putin, claro-.

Me parece más interesante apoyar a la gente que en Rusia lucha contra Putin, seguir denunciándolo por lo que pase en Ucrania, sin olvidar lo que hizo el gobierno ucraniano en Donbass, y como a cada pueblo del mundo bajo ataque apoyarlo con medios no militares, política de refugiados, también para los que ya estaban de paso migrando desde Siria o África. Lo que hacemos con Sáhara, Palestina o los campesinos y sindicalistas de Latinoamérica.

Lo siento. Las urgencias, estas urgencias, paradójicamente a la vez reales y mediáticas, no tienen solución inmediata -más paradoja-. Ni el cambio político-social tuvo solución en el atajo del cesarismo y la máquina de guerra electoral, ni los colapsos climáticos y de suministros que vienen tienen soluciones mágicas. Sólo organizarse y mantener la lucha contra los que han montado todo esto. Desde Ucrania, pasando por Palestina y Sáhara, hasta el dominio de las grandes empresas y el cambio climático.

 

Autor/Autora