El Convento de Capuchinos posee gran valor arquitectónico y artístico pues es uno de los pocos ejemplos que se conserva del barroco conventual del siglo XVIII en el sur de Aragón.
“Representa la transición entre la arquitectura religiosa de la Edad Moderna y los usos sociales del siglo XX. Cuenta con una protección legal vigente Desde 2024, protección estructural según el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Teruel. Esta figura impide explícitamente la demolición total o parcial, autorizando solo intervenciones de restauración y consolidación”, destacan desde Hispania Nostra.
La entidad recuerda, que “es además, un lugar de Memoria Democrática, fue centro de reclusión franquista, donde se internaron y explotaron a presos políticos republicanos. Constituye un testimonio físico de la represión y la posguerra, por lo que podría ser declarado Espacio de Memoria Democrática”, conforme a la Ley de Memoria Democrática estatal, ya que la Ley de Memoria Democrática de Aragón fue derogada por el primer gobierno de Jorge Azcón PP-Vox. En cualquier caso, todavía se conservan archivos gráficos de su uso como prisión franquista, lo que permitiría reconstruir históricamente su función, dotándolo de gran valor documental.

