Dudas razonables a las puertas de una transformación de Aragón nunca vista

En los últimos meses se han sucedido muchos anuncios de inversión de empresas relacionados con el boom de energías renovables en Aragón, inversión en proyectos de hidrógeno, implantación de servidores de datos, más instalaciones híbridas, aparecen de manera recurrente en todos los medios aragoneses y estatales. Lluvia de millones, dicen. La masiva implantación de parque renovable que va a producirse en Aragón conlleva una transformación del territorio drástica y nunca vista, tanto por su extensión como por el escaso margen de tiempo en el que se va a llevar a cabo. Centenares de proyectos van a iniciarse casi simultáneamente, debido …

Paula Navarro

En los últimos meses se han sucedido muchos anuncios de inversión de empresas relacionados con el boom de energías renovables en Aragón, inversión en proyectos de hidrógeno, implantación de servidores de datos, más instalaciones híbridas, aparecen de manera recurrente en todos los medios aragoneses y estatales. Lluvia de millones, dicen.

La masiva implantación de parque renovable que va a producirse en Aragón conlleva una transformación del territorio drástica y nunca vista, tanto por su extensión como por el escaso margen de tiempo en el que se va a llevar a cabo. Centenares de proyectos van a iniciarse casi simultáneamente, debido a los ajustados plazos de tiempo marcados por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) para su desarrollo y puesta en marcha.

Esta acelerada carrera (curiosa urgencia mientras China y otros países siguen abriendo minas de carbón y de tierras raras para construir nuestra "transición verde") ha supuesto una rebaja de las exigencias medioambientales sin parangón y una disminución de la participación ciudadana, que por la naturaleza de lo que se pretende, “la protección y conservación del planeta”, deberían prevalecer más si cabe, porque una transición ecológica en pro de la salud del medio ambiente y los ecosistemas no debe construirse relegando a un segundo plano precisamente la protección y conservación del medio natural, el paisaje, al medio rural, sus costumbres o sus actividades económicas ya implantadas.

Para hacernos una idea general de la magnitud del tema en cuestión, estamos hablando de una implantación de parque renovable que asciende a más de 900 instalaciones que van a estar situadas en más de la mitad de los municipios de Aragón, unos 360 municipios afectados, sin tener en cuenta las líneas de evacuación, líneas de transporte y subestaciones que serán necesarias para transportar la energía eléctrica y que supondrán una mayor ocupación todavía, en una “industrialización” del medio rural sin precedentes.

Ante este panorama, durante los últimos ocho largos años, el Gobierno de Aragón ha preferido evitar ejercer sus competencias en materia de ordenación territorial que le otorga el Estatuto de Autonomía de Aragón y tramitar prácticamente todos los proyectos, con la excusa de la “tramitación urgente”, de manera acelerada y lo que es más grave, favorable ambientalmente, tanto por el INAGA (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) como el MITECO.

Pero las costuras de tejer algo tan rápido se terminan viendo. Surgen muchas dudas de hasta dónde llegan los criterios puramente técnicos y dónde comienzan las decisiones políticas sin el respaldo objetivo de los preceptivos informes técnicos, que terminarán convirtiéndose en problemas tarde o temprano.

Pongamos algunos ejemplos concretos. Se puede comprobar cómo instalaciones tanto eólicas como fotovoltaicas, que comparten una misma superficie y, que conllevarían por tanto un idéntico impacto ambiental, son evaluadas con diferente criterio por las administraciones, e incluso dentro de la propia administración, en distintas fechas.

Mientras el MITECO descarta medioambientalmente (Declaración de Impacto Ambiental/DIA desfavorable) el parque eólico Tages en Alfamén (Parque Eólico/PEOL 760, de 42 MW), el INAGA aprueba medioambientalmente dos parques eólicos colindantes con el anterior (Contrebia II y Contrebía III con 49,4 MW cada uno).

Cuando el MITECO descarta siete parques eólicos con más de 1000 MW en las Cinco Villas (PEOL 390 de 600 MW, del que no se vuelve a tener información desde 2021 y el PEOL 409 con cinco parques eólicos y 422 MW), el propio MITECO, poco tiempo después, aprueba (DIA favorable) en los mismos términos municipales y con una potencia similar, los proyectos eólicos PEOL 593 (diez parques eólicos y 477 MW) y el PEOL 522 (diez parques eólicos y 486 MW), presentados por una conocida empresa aragonesa afectando a los mismos valores ambientales. ¿Qué ha ocurrido? ¿Ha desaparecido el impacto ambiental?

Cuando el MITECO descarta los proyectos eólicos PEOL 271 (dos parques eólicos - 150 MW) y el PEOL 432 (un parque eólico de 100 MW) en el entorno del Moncayo, la misma administración aprueba apenas meses más tarde el PEOL 750 (ocho parques eólicos y 388 MW), afectando los mismos valores ambientales por los que habían sido descartados los proyectos anteriores.

Asimismo, desaparece un macro proyecto eólico planeado en el Matarranya (PEOL 280), tramitado por el Ministerio y aparece, muy próximo a éste, otro macro proyecto eólico presentado posteriormente (PEOL 540) con declaración de impacto ambiental favorable.

Resulta increíble y falto de rigor, que haya expedientes que desaparezcan sin la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ni favorable ni desfavorable, como en varios casos de proyectos renovables tramitados tanto por el MITECO como por el INAGA.

Más ejemplos. Más dudas. El MITECO descartó el macroproyecto de Parque Fotovoltaico/ PFOT 285 por impactos severos en aves esteparias, en la zona "Mudéjar" y la zona "Alcañiz", según figura en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA desfavorable). Sin embargo, un mes más tarde, el INAGA otorga DIA favorable, en la misma zona con ámbito de protección, a los proyectos fotovoltaicos FV Castelillo II, FV Tolocha II, FV Alcañiz Solar y FV Caliza Solar y unos meses después, en el mismo lugar, también concede DIA favorable a FV Opde Mudéjar 1, FV Opde Mudéjar 2, FV El Plano y FV La Estanca. ¿Qué es esta disparidad de criterios? Resulta insólito.

En Fraga, el MITECO declara DIA desfavorable al PFOT 727 (un parque fotovoltaico de 49,5 MW), al PFOT 698 (tres parques fotovoltaicos y 148,5 MW) y al PFOT 701 (dos parques fotovoltaicos y 60,5 MW). Pero, sorprendentemente, el INAGA ya había emitido DIA favorable para siete plantas fotovoltaicas que ocupan las mismas áreas protegidas: Planta Fotovoltaica (FV) Libienergy Aragonesa, FV Libienergy Peñalba 1, FV Fraga I, FV Fraga, FV Fraga 2, FV Libienergy Peñalba 2 y FV Mas de Pinada. En total 239 MW.

Por no hablar de promotores que presentan una y otra vez proyectos en las mismas zonas donde ya se han declarado inviables (pocos, pero alguno hay). ¿Esperan que en algún trámite de audiencia suena la flauta y finalmente cuelen los pocos proyectos que se rechazan?

Aragón, un país puntero en el desarrollo del sector de las energías verdes, dicen. A todas luces un territorio excesivamente permisivo y con una modesta protesta social. Quizá lo uno lleva a lo otro. Desde aquí, invitamos a la sociedad aragonesa a despertar y contemplar el panorama que nos espera y sobre todo a reflexionar cómo hemos llegado hasta aquí. Haciéndonos trampas al solitario.

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