Diáspora aragonesa, una historia y un futuro imprescindible

En un escenario de reconstrucción de Aragón, la diáspora debería constituir la cuarta provincia aragonesa, construyendo el soberanismo desde todos los sectores económicos y sociales, y sin dar capacidad de veto al Estado español. Los espacios de unilateralidad deben ser recuperados.

Borreguero con gorra USA.

Unas reflexiones como avance

Un alto porcentaje de la toma de decisiones comerciales, ante igualdad de condiciones económicas, tienen un componente sentimental, de apego a un territorio. Sentimiento interiorizado por una experiencia previa con este. El inicio de la exposición de un proyecto, con un inversor que conoce el territorio y tiene una buena imagen de él, siempre será un punto positivo (a veces decisivo) para su éxito. Los/as aragonesas son embajadoras de este territorio, estemos donde estemos, y de nuestros esfuerzos por difundir nuestra cultura diferenciada, cualidades y ventajas dependerá el futuro económico de este, en un país donde la emigración se ha normalizado en exceso.

En un escenario de reconstrucción de Aragón, la diáspora debería constituir la cuarta provincia aragonesa, construyendo el soberanismo desde todos los sectores económicos y sociales, y sin dar capacidad de veto al Estado español. Los espacios de unilateralidad deben ser recuperados. La capacidad de incidencia de Aragón como sujeto político no se debería limitar a los municipios, barrios o parlamentos, también debería entrar en los centros aragoneses de referencia en el exterior. Tendría que existir un padrón real con todos los aragoneses/as en el exterior, con derecho a voto en las elecciones, y donde los partidos tendrían que acudir en busca de voto como consecuencia de la incidencia de éste en los resultados. Las diferentes colectividades en la diáspora deberían establecer contactos políticos con referentes internacionales en la lucha por derechos como pueblo, así como los diferentes gobiernos que reconociesen a Aragón como sujeto político.

Hace falta animar a juntarse de manera local con otros aragoneses/as, organizativamente o de manera social, y sentirnos aragoneses/as allí donde vivamos. Toda la inteligencia que la Diáspora sea capaz de articular, será necesaria para saltar el Muro de la indiferencia (sindicatos, empresas, colectivos culturales, …) e histórica marginación en Aragón.

Una experiencia histórica  

Un vistazo por las historias de emigración del libro Borregueros aragoneses en USA nos lleva, sin embargo, a una realidad no tan lejana, la de la emigración económica forzosa de miles de aragonesas y aragoneses. Estos, junto con su cultura, su tierra, lengua e idiosincrasia, siguen emigrando. En muchos casos, para no volver a su tierra, pero siempre la guardarán en su corazón, sin ninguna duda.

Una compañera migrante en Zaragoza me dijo una vez que “un migrante lo será toda su vida, nunca se adaptará al país donde emigra, y nadie lo quiere hacer”. Hasta entonces yo siempre me había esforzado por hacer lo contrario en los países donde he vivido. Es una frase que debería demostrar la realidad de una diáspora aragonesa, referente, “punta de lanza” de la cultura y economía aragonesa por todo el mundo, que lamentablemente no lo está siendo así.

Entre los ejemplos de migrantes como refugiados de Guerra, nos encontramos múltiples ejemplos en el libro Des aragonais o documentales de Aragón Tv como el de la “Bolsa de Bielsa”, en donde en ningún momento analizan su papel como aragoneses/as en el exilio. Tampoco la fraternidad entre aragoneses, o incluso la clandestinidad, y mucho menos la conservación de su lengua materna en estas circunstancias. Libros como “La hora de despertarnos juntos” del premio nacional de literatura Kirmen Uribe, es su antítesis, contando los entresijos del exilio vasco, su fraternidad y su papel a la hora empoderar una imagen vasca en el extranjero.

Entre los muchos testimonios que he podido leer en libros sobre exiliados y emigrantes económicos aragoneses me chocó especialmente uno, el caso de María Malle originaria de Casa Soro de Undués-Pintano (Zaragoza), que junto con su marido Lázaro Gorrindo originario de Izaba (Navarra) fueron el germen de una saga de migrantes borregueros al Oeste Americano. María Malle murió en Bose (Idaho) hace bien pocos años, dejando tras de sí, hijos y nietos, nacidos en América, pero con un sentimiento euskaldún que se ha desarrollado a lo largo de estos años, fruto de su contacto con la diáspora vasca en esa localidad. Curioseando por internet podemos descubrir como su hija Maite Gorrindo (también Julia Gorrindo Balle) es parte activa de los grupos de danzas y diferentes iniciativas culturales vascas en Bose. Sin embargo, no he logrado encontrar ninguna referencia sobre grupos activos de cultura aragonesa herederos de los/as borregueros aragoneses.

Lamentablemente es la historia de la diáspora aragonesa, unas veces camuflada entre la diáspora vasca, y otras, en la mayoría de las veces, bajo la diáspora española. En los innumerables homenajes de los exiliados por las Guerras Civil y II Guerra Mundial, Campo de Gurs…, o como en el Oeste Americano bajo el paraguas de un centro folclórico español, como la Unión Española de California-San Francisco, con algunos aragoneses como socios fundadores en 1923. Por otro lado, los vascos crearon sus puntos encuentro y centros de cultura por esos mismos años. En Bose (Idaho) o California. Hoteles como el de Aguirre en San Francisco, Nevada y Star en Elko (Nevada) o Hotel Español-Keller en Nueva York, o Pirineos en Bakersfield (California) que siempre fueron regentados por propietarios vascos y ayudaban con su reputación a conseguir mejores trabajos a los migrantes vascos. Más recientemente con las Euskaletxeas y su estructura impulsada desde el gobierno vasco.

Una emigración retransmitida ahora en directo  

Un repaso por los ya escasos testimonios de agrupaciones/casas aragonesas en el mundo a través del programa “Aragoneses por el mundo”, sobre todo en América, nos muestra el fiel reflejo de una sociedad migrante aragonesa, acomplejada y dependiente de una España que les ha maltratado. Las casas aragonesas de Argentina, México, Chile, … no dejan de ser un complemento folclórico al emigrante español. Este programa emitido por Aragón Tv es un fiel reflejo, a erradicar, de lo que es la diáspora aragonesa. Española, y en el mejor de los casos orgullosa de un acento que ya perdieron incluso cuando vivían en Aragón. Los propios presentadores se encargan de recordárselo en todo momento.

En ninguno de los casos osarán preguntar por su lengua materna en contacto con el extranjero, en el caso de que los entrevistados se traten de hablantes maternos de catalán o aragonés. O algún aspecto de éstas por el que les haga sentirse orgullosos.

En el otro lado nos encontramos programas como el de ETB “Vascos por el mundo”, “Mondo difficile”, “Ur handitan”, “Euskara munduan”, o en TV3 con “Catalans al món”, “Afers exteriors” o “Katalanski”. En los que no sólo ponen el valor la importancia de sentirse catalán o vasco en el extranjero, sino también de conservar la lengua. Entre las muchas entrevistas y emigrantes en estos programas aparecen trabajadores de empresas multinacionales vascas y/o catalanas, además de asesores para la ayuda a la exportación e implantación de estas empresas. También profesores/as dedicadas a la enseñanza de la lengua vasca o catalana por el mundo, como funcionarios de sus respectivos Institutos Ramon Llull o Instituto Etxepare.

Una magnífica forma de poner en valor la cultura vasca y catalana en las universidades de todo el mundo, y ayudar a dar una imagen diferenciada, que sin duda ayudará en las relaciones comerciales.

El apoyo institucional  

Sabemos que el gobierno vasco cuenta con 4 Delegaciones Exteriores en el Extranjero (México, Chile, Argentina y USA), además de diversas Empresas de ayuda a la industria vasca en el Extranjero, la Basque Global Network, una Agencia vasca de Internacionalización con un total de 16 oficinas propias SPRI por todo el mundo, y representación en más de 70 países; y por último un total de 183 Centros vascos asociados por el mundo, los “Euskal Etxeak”. En el caso de la Generalitat de Catalunya, antes del “Procés” contaba con cerca 16 Delegaciones Exteriores y representación en multitud de países por todo el mundo, además de Casals y Centros Culturales.

En el caso de Aragón únicamente se cuenta con un total de 52 Centros Aragoneses distribuidos por el Estado. Centros que cuentan con algún apoyo del Gobierno Aragonés, pero que no pasan de ser meros complementos folklóricos, y en ningún caso son trascendentes en la vida social de las ciudades donde están instalados, con honrosas excepciones como el histórico Centro de Barcelona. Ejemplos como los cursos de aragonés en Pamplona, con la colla de parladors de esta ciudad es una práctica a exportar. Constituida por familiares de aragoneses o migrantes que viven allí.

Por otro lado, nos encontramos un total de 14 Centros Aragoneses en el Mundo: 6 en Argentina (Buenos Aires, Córdoba, La Plata, Mar del Plata, Mendoza y Rosario), Bélgica (Bruselas), Brasil (Curitiba), Chile (Los Condes), Cuba (La Habana), Toulouse, México D.F., Andorra, y Venezuela (Caracas).

Las subvenciones del Gobierno de Aragón, visitas, día del emigrante aragonés, empoderamiento de éstas, brillan por su ausencia en los sucesivos gobiernos que han pasado por nuestro país.

Por no hablar del control de éstas, que suelen estar en manos de migrantes vinculados a partidos españolistas, con dudosos intereses sobre la imagen de estas. Hace poco conocíamos las intenciones de CC por hacerse con el control del Centro Aragonés de Madrid en las últimas elecciones, a través de dos candidatos en activo de VOX y PP, finalmente uno de ellos, el de VOX, tuvo que renunciar a presentarse a vicepresidente al comprobarse que no era aragonés e incumplir estatutos.

En el País Vasco hay un día dedicado a las Casas Vascas en todo el mundo (Euskal Etxeak) (8 de septiembre), y las visitas de representantes del gobierno vasco suelen ser frecuentes. En Cataluña, es el 29 de abril, Día internacional de la Catalunya Exterior, celebrado por alrededor de 40 Casals asociados entorno a la Federació Internacional d’Entitats Catalanes (FIEC).

No se conoce ninguna visita de ningún representante institucional aragonés a los Centros aragoneses en el extranjero (no así a los españoles con una última visita de Marcelino Iglesias al de Valencia en 2008) en los últimos 40 años. Y las actividades de estos centros, con las mínimas ayudas del Gobierno de Aragón, se suelen limitar a dar continuidad al folklorismo aragonés impuesto desde el franquismo (jotas, virgen del Pilar, el derecho foral aragonés, la vecindad civil y el baturrismo, aunque la procedencia sea oscense). El último encuentro de Centros aragoneses en el extranjero fue en 2014 y reunió a 60 centros.

La incidencia en la economía  

A pesar de contar con 6 centros aragoneses en Argentina, las exportaciones de Aragón a este país no llegaron en 2018 a 30 millones de euros y el país se sitúa en el puesto 50 en volumen de exportaciones.

Un estudio de 2018 decía que en una década se había duplicado la emigración aragonesa al extranjero, con tres años encadenados de más de 3.000 ciudadanos saliendo a buscar trabajo, sin contar con el tradicional traslado a Cataluña, Valencia o Madrid. El perfil sigue siendo gente joven (25-30 años), mano de obra cualificada y formada en la Educación pública aragonesa. Y es que el número de jóvenes emigrantes aragoneses en el mundo no deja de crecer, de ahí la importancia de todo lo explicado hasta ahora, que cada vez cobra más relevancia.

Hace poco conocíamos de un informe de la Oficina de Proyección Exterior del Ayuntamiento de Zaragoza (DAFO) que la imagen de Zaragoza en el exterior era “difusa”, y no se tenía ni un elemento icónico, además del Pilar. Es un ejemplo extrapolable a todo Aragón.

Para cualquier persona acostumbrada a la búsqueda de oportunidades, contratos o proyectos en el extranjero no se la escapa la importancia de tener una imagen internacional, una red de enlaces e información bien asentada. La firma de un contrato, desde la americana General Motors hasta la nueva Stellantis, podría depender del último artículo leído sobre las bondades de Aragón en una revista de cultura de USA, el último congreso de Montañismo en Argentina con presencia aragonesa y el Pirineo, hasta la última guía del Camino de Santiago por Aragón editada por el Centro Aragonés en Bruselas…

Siguiente reflexión  

A pesar de todo lo expuesto en este artículo hay un tema que el soberanismo aragonés debería abordar. Qué hacer en el lado opuesto, para que los nuevos migrantes que vienen a Aragón, y sobre todo para que las segundas generaciones (vistas la reflexión sobre su integración), se sientan parte de este proyecto de país llamado Aragón. Un libro sobre este tema Los nuevos vascones de editorial Txalaparta aborda el proceso de transformación de cientos de miles de migrantes que han entrado a formar parte del proyecto soberanista vasco. Me gustaría abordarlo en un nuevo artículo.


Artículo publicado originalmente en Lagor.info

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