Sus letras nos hablan de problemáticas sociales, de Aragón, de colonialismo, de la clase obrera o de feminismos, y son un suspiro de esperanza en medio de este lodazal de incultura que está consolidando la derecha y la extrema derecha en Aragón y a nivel global.
Desde Arainfo hemos entrevistado a los integrantes de este grupo y, para mostrar la pluralidad y lo que representa este grupo, la entrevista ha sido contestada tanto en aragonés cheso como en aragonés chistabín y castellano.
Para quien no os conozca, ¿qué es Crebazando Muros?
Todas: Crebazando Muros es un grupo de folk combativo. Apostamos por el uso y visibilización de diversas variantes y registros del aragonés. Proponemos una música sencilla, cambiante y directa; basada en guitarra, violín de 5 cuerdas y voces; acompañada de percusión intuitiva y aderezada con tin whistle y otros recursos sonoros. Bebe de la música de cantautor, experimenta con ritmos reggae y mantiene su arraigo con Aragón y su lengua milenaria, patrimonio de toda la humanidad y con la que nos sentimos fuertemente comprometidas. Nuestras letras tienen gran contenido social, ya que consideramos la música como una poderosa herramienta de transformación.
¿Cómo surgió el proyecto?
Adrián: Crebazando Muros nació hace unos dos años y medio cuando Dani, tras haber pasado por diferentes proyectos musicales como Komando Mandarina o A Cuadros, empezó a hacer conciertos en solitario para eventos solidarios en los que tocaba algunos de sus temas, además de un gran repertorio de canciones de autor.
Dani: Paralelamente, Adrián -Lo Violinaire-, participaba en diversas formaciones y expresiones artísticas folkis como el Grupo Val d'Echo, Lorena Álvarez y sus Rondadores, Iksum o Los Kramer, entre otros, así como rondas populares y otros espacios de música en vivo a lo largo y ancho de Aragón, hasta que ambos coincidimos en una ronda improvisada durante la primera edición del festival Ixufrina Rock (Fonz), tras una jam folky en la que Adrián había participado el día anterior.
Adrián: Empezamos a tocar juntos, arreglando las canciones y versiones de Dani con el violín sobre la marcha, participando también en las Tardes Musicales de la Red de Apoyo Delicias y, viendo que nos entendíamos muy bien, Dani terminó invitándome a entrar de cabeza al proyecto, funcionando como dúo durante aproximadamente un año y medio. María comenzó a participar en aquellos días en las Tardes Musicales también y posteriormente nos juntamos a experimentar un grupito algo mayor para tocar por las calles de Zaragoza, lo que ha dado como resultado la incorporación de María a la percusión del grupo recientemente, elemento que echábamos mucho en falta en muchos de nuestros temas a dúo. El proyecto evoluciona como la gente que lo conformamos y no cerramos la puerta a que el grupo siga creciendo ni a colaborar con artistas amigas.
Y esto de “crebazando”, ¿de dónde viene? ¿Por qué ese nombre?
Dani: “Crebazando” significa “agrietando” en muchas variantes del aragonés. Hubo dos cosas que me inspiraron principalmente para la elección del nombre. Por un lado, el nombre del maravilloso cantautor Liberando el Corazón. Siempre me ha llamado la atención el uso del gerundio en su nombre, me transmite la idea de constante evolución, de proyecto como proceso y no como producto. Por otro lado, me inspiró una de las imágenes que evocan las zapatistas en sus discursos, cuando dicen “Nuestra lucha quizá no derribe los muros, pero va abriendo grietas, y esas grietas nos permiten ver qué hay detrás”. Y eso nos gustaría que fuera nuestra música -¡siendo muy ambiciosas, la verdad!-, una pequeña ventanica, una lucaneta que nos muestre otros mundos posibles.
Recientemente habéis estrenado el tema ‘Deixaz-nos salir’ en aragonés chistabín, en donde habláis de la clase trabajadora, de “las mujeres que levantaron la voz” o de las “migrantes que saltan fronteras sin temor”. ¿Qué buscabais transmitir con este tema?
Dani: Este tema es un grito contra el mundo rígido y frío en el que vivimos, hecho a medida de unos “señores de bien” que lo gobiernan todo. Pretende reivindicar el espacio de todas las personas que son y han sido disidencia: las mujeres, las trabajadoras en lucha, las migrantes, la gente cuir… e incluso los hombres que han tratado de romper el mandato de reproducción de las opresiones que se nos impone. El tema tiene un tinte bastante grande de esperanza, ya que lo compuse a la vuelta de un encuentro de no monogamias, lenguas minorizadas y otras disidencias en el que volví con muchísima ilusión y convicción de que un mundo diferente es posible.
¿Qué significa el aragonés para vosotras? ¿Vuestros próximos temas serán también en aragonés chistabín?
Adrián: Dada la no tan conocida riqueza del aragonés en variantes dialectales y también debido al dramático estado de erosión de la lengua a causa del imperialismo lingüístico practicado durante siglos, cada une de nosotres tenemos aproximaciones distintas al aragonés.
Dani: Yo m’acerqué ta l’aragonés ya con veintitantos anyos, cuan escomencé a informar-me sobre la historia d’esta luenga, la suya relevancia historica y la suya gran influencia actual mesmo en puestos como Zaragoza, la mía ciudad d’orichen. Tot y que no sía la mía luenga materna, siempre he sentiu una vinculación personal especial con ella, per un cousteau per la ripa de parolas aragonesas que fa servir la mía maye (tot y estando de Monzalbarba) y, per atro costau, per la estreita relación que he teniu dende chiquet con el Pirineu. Estudié tres anyos en Nogará, a qui debo muito, y contino fendo-lo siempre que puedo perque m’apasiona. Decidié después aprender un d’es dialectos encara vivos, el chistabín, perque considero que las variants patrimonials representan el patrimonio lingüistico más puro y que mayor periglo de desaparición tienen en l’actualidat, pero defiendo la reconciliación entre las diferents “faccions” en el mundo de l’aragonés. Considero que las luitas internas nomás fan mal a’l nuestro pueblo y la suya cultura y nos aleixan cada vez más d’un futuro digno ta esta luenga.
Adrián: Yo, lo vos cuento en cheso. Yo so lo que claman un “fablador patrimonial” o “nativo”. La mía lengua materna ye lo cheso y l’aprendié en casa mía y en las de mis güelos y primos; en Echo y en Ciresa, vaya. Pienso y charro en cheso dende que heba dos anyez y así me nacié la identidad cultural. Cuando ya me caleron a ratez en la guardería, empecé a aprender lo castellano, fendo-me lo tozuelo bilingüe muit prontet. Tamién empecé a vier un poquet las demás lenguas de la escuela pública, casi siempre en perfeuto castellano de los 90, claro. Lo cheso se sigue empleando de diario en Echo y en Ciresa (cada vez más castellanizau, por desgracia), pero cuando yera crío no s’heba allí muita conciencia de lo ricos en variantes que somos en Aragón; l’ansotano porque ib’ye pegau, pero yera casi imposible d’escuitar na más que alguna palabreta o expresión suelta, y encima nos arriébamos porque nos chocaba que fuese tan diferent…
En aquellas, pues iba ya colaborando con lo Grupo Val d’Echo (¿vos suena S’ha feito de nuey?), dende los 16 añez más o menos, tocando por aquí y por allá y pensando-me que lo cheso yera lo millor. No estié hasta que facieron la IV Trobada por l’Aragonés allá por 2015, en Ciresa y en Echo, que podié abrir los güellos enta ixa riqueza. Expliqueron la realidad lingüistica con bella charrada y unos mapetas muit polius, y además la chent qu’acudié me charraba en foncense, en chistabín, en belsetán, en ansotano, en algún estándar qu’hesen aprendiu… y yo con cara de póker, empapando-me de lo que podeba y contestando-lis en cheso, que yera lo mío y no ne charro más.
A partir d’ixo, empecé a charrar un poquet lo cheso cuando me encontraba con chent que sabeba aragonés (o ribagorzano, o alguna variante de catalán d’Aragón), sintindo-me como en casa por todo Aragón y sus festivals culturals y conociendo chent y fendo amigos muit polius, con muito interés por la lengua y conciencia de lo valor que ha lo patrimonio lingüístico qu’hemos en esta tierra… Y así plegué enta Dani.
María: Por mi parte, considero que lo fundamental es que las personas puedan acercarse y compartir desde sus diferentes idiomas, lenguas y dialectos, que podamos encontrarnos desde el respeto entendiendo la riqueza de cada contexto. Como mantenía Gianni Rodari: “El uso total de la palabra para todos, no para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”. Para ello, la música supone una forma de encuentro fascinante porque trasciende a sociedades, culturas, idiomas, contextos…
Me apasiona comunicarme en diferentes idiomas y me lanzo a ello en cuanto puedo. Durante los tres últimos años he estado formándome en árabe por interés personal y compromiso social y eso me ha aportado una perspectiva de la evolución de nuestra lengua y de nuestra historia que ahora estoy complementando con nuevos conocimientos sobre el aragonés gracias a mis compañeros.
Adrián y Dani: Con este crisol de contextos, nuestras canciones tratan de visibilizar la riqueza y diversidad del patrimonio lingüístico aragonés, por lo que, aunque hemos compuesto Deixaz-nos salir en chistabín, también componemos, versionamos y traducimos en belsetán, cheso, ribagorzano y castellano. Por supuesto, no descartamos usar otras variantes del aragonés, o incluso incorporar el catalán de la Franja, jeje.
Sois gente comprometida con el entorno social. Desde vuestra perspectiva, ¿cómo veis el panorama de la música comprometida con las luchas sociales?
Adrián: Creemos que son tiempos para posicionarse enérgicamente a favor de las mismas.
No puede ser que tenga éxito el discurso unificador, simplificador y normativo de la cultura que busca potenciar la imagen de productos musicales cortados con patrón para que sean económicamente escalables y vacíos de proximidad, menospreciando y abandonando las muestras populares, genuinas y diversas de música folk. Estas son un espacio donde satisfacer la necesidad humana de señalar las causas y opresiones diversas y terribles que nos atraviesan a la gente, pero también donde ver florecer la poesía, el sentimiento de conexión con el entorno, la tierra, el medio ambiente y tantos otros sentires devenidos de escuchar al fin y poner voz a nuestras diversas sensibilidades.
Ya terminamos. ¿Cómo se pueden poner en contacto con vosotres para contrataros?
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Un abrazo a todes y muitas gracias por querer conocernos.


