Cinismo y populismo con la Presa de los Toranes

El pasado 11 de junio la asociación Mijares Vivo, los Alcaldes de Olba y San Agustín, y la Comunidad de Regantes de Olba realizaron una jornada en Olba (Teruel) sobre la gestión pública de la producción hidroeléctrica y las comunidades energéticas. Sus convocantes quieren “aprovechar para el territorio”, la central hidroeléctrica de la presa de Los Toranes, mediante una gestión “popular y pública”. Sin embargo, creer que los vecinos podrían gestionar la central hidroeléctrica de Albentosa y la presa de Los Toranes está muy lejos de los hechos y la verdad. El Alcalde de Olba y los políticos locales que acudieron al encuentro …

El pasado 11 de junio la asociación Mijares Vivo, los Alcaldes de Olba y San Agustín, y la Comunidad de Regantes de Olba realizaron una jornada en Olba (Teruel) sobre la gestión pública de la producción hidroeléctrica y las comunidades energéticas. Sus convocantes quieren “aprovechar para el territorio”, la central hidroeléctrica de la presa de Los Toranes, mediante una gestión “popular y pública”. Sin embargo, creer que los vecinos podrían gestionar la central hidroeléctrica de Albentosa y la presa de Los Toranes está muy lejos de los hechos y la verdad.

El Alcalde de Olba y los políticos locales que acudieron al encuentro saben bien que no existe tal músculo financiero, que no tienen capacidad técnica ni acceso ni propiedad sobre las líneas de evacuación para gestionar una central hidroeléctrica y una presa. Numerosas razones legales y económicas hacen imposible y descabellada la “autogestión” popular que reclaman, una de ellas es que las comunidades energéticas por normativa legal solo incluyen a personas que viven a menos de 500 metros de la fuente de energía.

Estos representantes políticos son cínicos por actuar a sabiendas de que difunden falsedades, medias verdades y soluciones mágicas. Ignorar los contenidos y entresijos legales y demandar “soluciones” imposibles es una forma irracional y peligrosa de populismo. Enfrentar “la España vaciada” contra las zonas urbanas y el “nosotros” contra “ellos”, es una temeraria y artificial confrontación para evitar el cumplimiento de la legislación sobre los ríos y las grandes infraestructuras hidráulicas como son las presas (Directiva Marco de Agua, la Ley de seguridad de presas, la Ley de aguas, las leyes de competencia, la normativa de instalaciones hidroeléctricas obsoletas, entre otras). Este politiqueo populista desprecia el rotundo consenso técnico, jurídico y científico existente a favor del derribo de la vieja presa de los Toranes para la recuperación ecológica de un tramo del río Mijares y otros ríos (Albentosa, Mora, Torrijas, Paraíso).

A pesar de este río de demagogia hay que recordar que ninguna acequia de Olba ha tenido una concesión legal de riego para tomar el agua de las instalaciones de la central hidroeléctrica de Albentosa. Estos mismos políticos que gritan contra el desmantelamiento de la presa y la central eléctrica de Los Toranes propiedad de Iberdrola una vez finalizados los plazos de la concesión pública de explotación hidráulica, se niegan a solicitar las ayudas públicas disponibles para asegurar el riego en los barrios altos de Olba.

Han rechazado dos proyectos técnicos de alternativas viables y asequibles para recuperar el agua de riego de la Acequia del Diablo, uno de la Universidad Politécnica de Valencia y otro de una empresa especializada en bombeo solar. Su demagogia teatral esconde que incluso si no se demoliera la presa, no se podrían utilizar sus instalaciones para el riego agrícola. Los regantes tendrían que pagar una alta tasa económica inasumible porque la Ley de Aguas obliga a internalizar los cuantiosos gastos de reparación y mantenimiento de las instalaciones hidroeléctricas. Prefieren mantener la acequia seca y con ello tener “un tema” candente que les sirva de carnaza político-electoral, antes que poner por delante las necesidades de riego de los vecinos de algunos barrios de Olba. Desprecian la oportunidad única de acceder a los fondos económicos Next Generation de la Unión Europea.

Estos políticos manipulan los sentimientos de la gente al silenciar las imperiosas necesidades de recuperación de la biodiversidad acuática del río y sus riberas, sus caudales ecológicos mínimos y la calidad de sus aguas, tal y como establece la legalidad europea de la Directiva Marco del Agua. Reclaman el dinero público del Estado para hacer grandes inversiones en una vieja presa económicamente improductiva y anti-ecológica, en total contradicción con las exigencias legales de recuperación de la salud del alto Mijares y un suficiente caudal ecológico. La consigna de “escuchar al territorio” no ha de ser excusa para ignorar las leyes sobre las presas e intensificar la degradación del río.

Esta alianza de políticos locales del PSOE-PP para la defensa de una presa ruinosa es incompatible con mantener el río con un caudal suficiente para engendrar y hacer florecer la vida en sus aguas y riberas. En el actual contexto de unos caudales y una biodiversidad menguantes por el sobrecalentamiento climático en curso, quieren continuar la guerra contra el río Mijares en el valle de Olba, que ya sufre una intensa sobreexplotación por las instalaciones propiedad de Iberdrola (tres centrales hidroeléctricas y el gran canal “De la Muerte” que sustrae la mayoría de las aguas naturales del río para turbinarlas en la central eléctrica de Los Cantos, Castellón).

Los estudios técnicos especializados más solventes confirman que es inviable la gestión pública de la presa y su central por razones jurídicas, ambientales, económicas y técnicas, por su muy escasa producción eléctrica, por incumplir las leyes de seguridad de presas y por sus impactos negativos sobre la conectividad y la hidrogeomorfología del río. La presa carece de escalera para que los peces puedan superar la barrera física de la misma, no funcionan sus puertas de desagüe de fondo, entre otras carencias que obligarían a obras millonarias.

Sin embargo, esta demagogia política exige mantener la explotación hidroeléctrica de estas instalaciones de Iberdrola y la reversión al Estado. Es exactamente lo mismo que Iberdrola solicita al Estado en los juzgados para evitar los costes económicos de la demolición, que por ley recaen en la empresa propietaria. Como ocurre con las puertas giratorias de conocidos ex-dirigentes del PP y del PSOE que tienen altos cargos directivos en Iberdrola, la irresponsable demagogia de políticos locales en matrimonio con las grandes empresas eléctricas pregona engaños y falsas esperanzas. Parece no importarles que el Mijares es la fuente singular de riqueza y belleza del valle de Olba, del municipio y sus barrios. El río es el principal bien común de Olba y otros pueblos ribereños. Acabar con su vida y salud sería matar el excepcional atractivo natural de la zona, cuya economía depende del turismo rural y los veraneantes.

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