Chunta Aragonesista y el Partido Verde de Aragón han mantenido un encuentro de trabajo en Uesca para seguir desarrollando el acuerdo político y programático que ambas organizaciones alcanzaron a finales de 2025. Las dos formaciones aseguran estar trabajando en una “propuesta ilusionante” con vocación de continuidad y orientada a afrontar los principales retos de la ciudad.
La reunión se produce pocos días después de la iniciativa lanzada por IU-Cambiar Huesca para explorar una candidatura unitaria de la izquierda alternativa de cara a las elecciones municipales de 2027. A ese encuentro, celebrado el pasado martes, estaban invitadas las cuatro fuerzas que concurrieron por separado en los comicios de 2023: IU-Cambiar Huesca, Podemos, Chunta Aragonesista y Equo, actualmente integrado en el Partido Verde.
Tras aquella reunión, desde CHA señalaron que “este formato de reuniones convocadas de forma no consensuada y con publicidad no son útiles para generar confianza entre las diferentes organizaciones”, una valoración que evidencia diferencias sobre la forma de abordar un posible proceso de colaboración entre las distintas fuerzas políticas.
Desde CHA y el Partido Verde han preferido centrar el foco en la construcción de un proyecto para la ciudad basado en la planificación a largo plazo, la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida. Ambas organizaciones sostienen que su acuerdo va más allá de una cita electoral concreta y responde a una estrategia de trabajo compartido con vocación de permanencia.
Cinco prioridades para la ciudad
Durante el encuentro, las dos formaciones identificaron cinco ámbitos prioritarios para Uesca: facilitar el acceso a la vivienda y recuperar solares degradados, adaptar la ciudad a los efectos del calor y las sequías mediante más sombra y espacios públicos acondicionados, impulsar una movilidad más cómoda y segura, generar oportunidades para que la juventud pueda desarrollar su proyecto de vida en la ciudad y mejorar la calidad de vida en todos los barrios.
La coordinadora de CHA-Uesca, Sonia Alastruey, defendió “la necesidad de ilusionar desde la izquierda a la ciudadanía oscense ante la parálisis actual” y consideró necesario ofrecer “esperanza y soluciones reales a los problemas cotidianos”.
Alastruey también reivindicó una acción política orientada al bienestar colectivo. “Tenemos claro que la felicidad de quienes vivimos en Huesca no depende únicamente de factores individuales, sino también de las condiciones colectivas que las instituciones deben ser capaces de garantizar”, afirmó. En este sentido, vinculó esa idea con cuestiones como el empleo digno, el acceso a la vivienda, la salud, la educación, la cultura, la sostenibilidad ambiental y la existencia de espacios públicos que favorezcan la convivencia.
La dirigente de CHA apostó además por “una izquierda que mire al futuro con optimismo y capacidad transformadora” y defendió la necesidad de construir un proyecto que genere expectativas de mejora para la ciudadanía oscense.




