En un pleno municipal de Zaragistán(*)...
Que dice la concejala de Juventud algo así como que las trabajadoras y trabajadores de Casas de Juventud y Piees queremos vivir a cuenta de lo público. Porque ya sabemos que su partido político se define por la lucha de lo público.
Y digo yo, que no será que lo que pasa es que la jugada de desmantelar la red municipal de casas y piee les está saliendo mal. Creían que al ser una plantilla de trabajadoras y trabajadores ya privatizadas, con sueldos indignos, poco valoradas por el servicio de juventud, con cada vez menos recursos y más trabas para realizar una buena intervención socioeducativa para la gente adolescente y joven de la ciudad… Creían que no íbamos a tener ganas, ni fuerzas, ni tiempo, para luchar por nuestros derechos y por los de la ciudadanía joven.
No se equivoque, nosotras y nosotros nunca hemos vivido de lo público. Hemos trabajado para lo público, subcontratadas, mejorando los recursos y creyendo en su utilidad, sin duda, y ahora luchando por su permanencia.
¿Se permite opinar sobre nuestros medios de vida? ¿Usted? ¿No cree que esta afirmación roza, o sin rozar, la falta de respeto? Se que va a responder que no. Entonces, ¿de qué vive usted? ¿de un cargo político en un ámbito del que desconoce hasta el funcionamiento de sus principales recursos y necesidades reales de sus usuarios y usuarias y trabajadoras y trabajadores?
Mire, si realmente le interesara este asunto, argumentaría en sus plenos municipales por qué de la utilidad de estos recursos, los pliegos de la vergüenza nunca hubieran sido publicados y la Casa de Juventud Oliver nunca cerrada. En su lugar estarían en proceso unas condiciones de contratación y funcionamiento dignas no sólo para las trabajadoras y el servicio sino también para las actividades y procesos para los y las usuarias. Porque imagino que sabe que, cuantas mejores condiciones para un servicio y para sus trabajadores y trabajadoras, cualquiera que sea ese servicio (servicio de ayuda a domicilio o servicio de protección de menores, por citar alguno), más calidad en los resultados y mayor bienestar en las personas participantes/usuarias. Lo sabe, ¿verdad? Porque lo del látigo y la explotación para mayor producción y mayor beneficio económico de las empresas, sabe que no funciona, ¿verdad?
Sus opiniones no atienden a razones, sólo a su claro interés (y la de su partido político) de la destrucción de lo público, esta vez parece que avalado por las personas funcionarias que trabajan en el servicio de juventud (y digo parece porque en ningún momento han mostrado apoyo a este red ni a las luchas por su mantenimiento y mejora; un silencio cómplice).
Desacreditan continuamente nuestro trabajo argumentando conclusiones de estudios poco rigurosos, argumentando que no sabemos qué quieren las personas jóvenes. ¿Quién lo sabe entonces?
¿Ustedes? ¿Los y las técnicos funcionarios que realizan funciones administrativas y de planificación y supervisión entre las cuatro paredes del Servicio de Juventud?
Es como si dijera que el profesorado de nuestro territorio no conoce las necesidades académicas del alumnado. Una barbaridad sin sentido que no hay nadie que se crea y mucho menos nadie que conozca mínimamente alguno de estos recursos o a alguno de sus educadores y educadoras.
En resumen, que encima de las Casas de Juventud y Piee está cayendo la gran ola de la derecha, que no es la primera ni será la última; ya sabemos que han acabado con muchos otros recursos sociales y culturales de la ciudad (el Buñuel o la Harinera por citar algunos). Ahora nos ha tocado a nosotras, y era de esperar.
Y no lo hacen nada mal. Sueltan su discurso sin razones reales, no escuchan respuestas, bloquean la comunicación, un poco de populismo…y hecho. Sin duda son ustedes los que tiene el poder político, y ya sabemos que puede hacer mucho daño.
Por nuestra parte, sólo nos queda lucharlo. No olviden que no perdemos nada.
Ganamos dignidad y con un poco de conciencia y lucha social colectiva, el mantenimiento de una red de recursos con muchas décadas a su espalda de buen hacer socioeducativo y el refuerzo de la sociedad civil. La prevención llevada a cabo durante todos estos años por estos recursos es incalculable. El número de personas que ha participado como usuarias y sus beneficios personales, también.
Y para acabar, opino yo, que no soy concejala, ni vivo de lo público, pero sé de qué hablo porque soy trabajadora subcontratada de uno de estos recursos, y además tengo mucha conciencia de clase y sentido del bien común.
* Me refiero a Zaragistán haciendo un paralelismo con un territorio cualqueira en el cual la desmantelación, vulneración y/o limitación de los Derechos y recursos Sociales es obvia. En este caso, porque poco a poco nos están arrebatando recursos públicos de gran utilidad para el Estado de Bienestar. Porque quieren un ocio “ven-consume-vete” de corte noeliberal; porque quieren acabar con la prevención social y el fomento de personas jóvenes críticas y participativas.
