Carta a Javier Rincón, nuevo consejero de agricultura

Señor consejero, deseamos sinceramente que su tiempo en la consejería sea productivo y su acción esté al servicio de los intereses de una sociedad y de un sector primario que pide cambios urgentes en el modelo agroalimentario. Usted ha jurado su cargo, y en su declaración de intenciones ha manifestado con convicción que está dispuesto y preparado para dialogar y escuchar. La situación no exige menos, el anterior consejero no quiso desplegar una actitud dialogante suficiente y eficaz, al menos con el sector primario. Son muchos los temas que necesitan de horas de su trabajo, hay muchos frentes completamente paralizados …

Colectivo Malas Yerbas

Señor consejero, deseamos sinceramente que su tiempo en la consejería sea productivo y su acción esté al servicio de los intereses de una sociedad y de un sector primario que pide cambios urgentes en el modelo agroalimentario.

Usted ha jurado su cargo, y en su declaración de intenciones ha manifestado con convicción que está dispuesto y preparado para dialogar y escuchar. La situación no exige menos, el anterior consejero no quiso desplegar una actitud dialogante suficiente y eficaz, al menos con el sector primario. Son muchos los temas que necesitan de horas de su trabajo, hay muchos frentes completamente paralizados y necesitados de atención y soluciones, usted ha mencionado ya algunos: “la gestión del agua, la modernización de explotaciones, la incorporación de jóvenes, la PAC, las ayudas directas para la sequía y la necesidad de mejorar la agroindustria”. Dice que necesita tiempo para estudiar la situación y priorizar.

En este punto le queremos recordar que son las personas quienes sufren, padecen y desarrollan éste sector y que, a menudo, los intereses industriales colisionan con los intereses humanos, con lo socialmente necesario. Debe saber usted que la capacidad de acción de la mesa de control en donde ahora se sienta es limitada y está a la orden de intereses y voluntades superiores, nacionales e internacionales, políticos y económicos, coyunturales y estructurales, legítimos e ilegítimos. Tome buena nota de esto y, por favor, no nos lo repita constantemente para justificar su limitado margen de maniobra. Queremos acción y no evasivas. Hágase responsable de su cargo y actúe en consecuencia a lo jurado.

Sepa también que va a tener aliados y enemigos y que, según actúe, se irán intercambiando los roles de unos y otros. Usted debe estar por encima de ese juego de máscaras. Simplemente haga su trabajo, saque a la consejería de su estado comatoso, escuche lo que el sector primario necesita y tenga el valor de hacer más de lo que esté en su mano. El diálogo, como usted dice, es el punto de partida, escuche a las personas jóvenes, el indiscutible futuro del sector y sepa mantener un diálogo permanente y sincero con todas las organizaciones que trabajan por el sector, tanto desde dentro como desde fuera. Entienda que la sociedad, en su conjunto, forma parte de lo que se produce y come.

Señalarle el camino es el papel de organizaciones y colectivos, también el nuestro. En ese sentido le apuntamos algunas cuestiones que debe pirograbar en la madera de su mesa de consejero: el relevo generacional y la incorporación al sector, la entrada de los fondos de inversión a la actividad agraria y ganadera (que desplazan a la pequeña agricultura), la competencia por la tierra de un sistema de renovables descontrolado, el impacto en los precios y costes de los tratados de libre comercio (recuerde no decir que esto no está en su mano), la clara definición y defensa de un modelo de agricultura y ganadería socialmente necesarias, el pago en tiempo y forma de las ayudas, las mujeres en el sector primario, la imprescindible ganadería extensiva, los seguros agrarios, el maltratado, al esencial y especialmente vulnerable sector agroecológico (excluido en gran parte de las ayudas agroambientales).... no tenemos ahora ni tiempo ni espacio para más, pero como ha dicho que escuchará ya se irá enterando de todo lo que falta.

Además ha manifestado que tiene muchas cosas interesantes que aportar. También tiene sobrada experiencia en la administración y sabe de sus virtudes y sus defectos. Deseamos que sea recordado como un consejero valiente, eficaz, con cintura para con los de abajo y con mano firme para con los de arriba, porque los unos y los otros existen. Sepa hacer prevalecer con toda la fuerza de la administración los intereses de los más vulnerables, las pequeñas explotaciones y quienes las trabajan, víctimas de un mercado hostil y de un sistema que devora proyectos y personas. La administración, lo público, debe ser el arma y la herramienta que la sociedad y el sector primario tengamos para combatir la injusticia y la desigualdad y construir un modelo justo, solidario, igualitario y sostenible.

Sepa, para concluir, que siempre nos va a tener enfrente. Estaremos en las calles, en el campo, en las granjas y en las tiendas recordándole el marco en el que debe moverse y la dirección en la que debe caminar. Es el momento en el que lo agrícola y ganadero preocupa y ocupa a toda la sociedad, las alianzas multiplican nuestra fuerza y lo transversal de lo agrícola multiplica nuestras capacidades, no las subestime. Sienta esa responsabilidad y siembre futuro.

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