Culturas

Calentando el Pirineo

El concierto de Rubén Blades pudo comenzar con menos de una hora de retraso y, encima, el panameño consiguió algo que parecía tan difícil como caldear el ambiente con su música. Arropado por una big band que apenas cabía en el espacioso escenario del anfiteatro de Lanuza, Blades dio una vez más una lección sobre lo que es esa suma de ritmos afrocubanos y jazz que dio en llamarse salsa.
| 17 julio, 2018 14.07
Calentando el Pirineo
Foto: @FestPirineosSur

La noche de apertura del Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur se presentó fría. A pesar de lo avanzado del verano, los 1.300 metros de altitud y la sombra de la Penya Foratata hacen que a la Val de Tena le cueste más darse por aludida de en qué estación se encuentra. Y, además, para acabar de rematar la noche, a lo anterior se unió una pequeña tormenta de verano que hizo temer lo peor a los asistentes al festival.

Por suerte el clima dio tregua y el concierto de Rubén Blades pudo comenzar con menos de una hora de retraso y, encima, el panameño consiguió algo que parecía tan difícil como caldear el ambiente con su música. Arropado por una big band que apenas cabía en el espacioso escenario del anfiteatro de Lanuza, Blades dio una vez más una lección sobre lo que es esa suma de ritmos afrocubanos y jazz que dio en llamarse salsa.

Parte de la calidez y cercanía que se disfrutó en el recital tuvo un origen extra musical originado en los pequeños monólogos que Blades daba entre canción y canción. Estos trataron sobre diversos temas que, sin interrumpir el ritmo de la actuación, ayudaron a reforzar la intimidad con el artista. Blades siempre ha tenido muchas cosas que decir y ya lo demostró hace décadas cuando contribuyó a que su género ganara “la mayoría de edad”. La salsa, que en sus inicios fue infravalorada como un estilo estrictamente hedonista, adquirió respeto gracias a músicos como Blades que consiguieron acabar con estos prejuicios.

Con este esquema, el repertorio fue repasando temas como ‘Mambo Gil’, ‘Caminando’ o ‘Decisiones’. Esta última es una de sus canciones más conocidas y la que abre uno de sus discos más influyentes: ‘Buscando América’ (Elektra Records, 1984). Temas como éste, que aparentemente trataban sobre lo cotidiano, acababan creando en conjunto una reflexión sobre qué es América en un sentido amplio, qué significa ser americano, el papel de los latinos en ese lugar y la búsqueda de un lenguaje musical común para todo el continente.

Así, con un ojo puesto en el día a día y otro en la política, Blades siempre poseyó e imprimió en su obra sus inquietudes intelectuales. El momento del concierto en que quedaron más patentes fue cuando acudió a su disco ‘Agua de Luna’ de 1987 cuyos ocho temas estaban inspirados en los cuentos de otro gran pensador latino americano como fue el difunto Premio Nóbel, Gabriel García Márquez.

El repaso a tantos años de carrera continuó por la vertiente estrictamente musical con ‘El Cantante’. Este tema fue escrito por Blades en 1978 para su amigo y compañero de profesión Héctor Lavoe y definió tanto la carrera de éste que convirtió el titulo de la canción en el apodo con el que Lavoe fue conocido a partir de entonces. Blades lo tomó prestado con todo el respeto del mundo como homenaje a su difunto amigo y, en parte, a la gran comunidad de músicos latinos que han forjado su cultura e identidad.

Y así se llegó al final de la actuación que casi resultaba impensable que no fuera para otra canción que ‘Pedro Navaja’. En el balance final tres aspectos fueron muy de agradecer y otro no tanto. Entre los tres puntos positivos estuvieron la perfecta sonorización de una banda tan compleja y numerosa, lo bien que conserva la voz Rubén Blades, que este 16 de julio ha cumplido 70 años, y las proyecciones que se pasaron por detrás de la banda ilustrando las canciones, ya fuera con fotos de Blades con Gabo o Lavoe o representando las peripecias de Pedro Navaja. Y en el otro lado de la balanza estuvo la incomprensible decisión de dejar fuera del repertorio uno de sus temas más clásicos como es ‘Plástico’.

Tras Blades llegó el turno de otros grandes veteranos de la música latino americana como fueron Los Mirlos que vinieron desde Perú con su cumbia llena de Groove. A pesar de su edad, la formación consiguió hacer bailar al público del anfiteatro de Lanuza, en ocasiones, con un sonido que permitió gozar de sus temas mejor que en las antiguas grabaciones originales.

17 julio, 2018

Autor/Autora

Colaborador de Arredol y AraInfo. @Davizoaf


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