Un abarrotado Jumaya fue testigo del primer encuentro de su recién creado equipo de fútbol femenino frente a Atlético Ranillas el sábado, con resultado 2 goles a 7.
Las calamochinas sintieron el aliento de alrededor de 500 personas que no se quisieron perder la cita y las acompañaron en este partido amistoso. Las futbolistas calentaban minutos previos al inicio del esperado encuentro, en el que las calamochinas demostraron lo aprendido durante los dos últimos meses de entrenamiento. Ésta era su prueba de fuego ante su público y supieron aprovecharla mostrando su confianza y la unión del vestuario.
La plantilla de las locales se estrenaba con 33 jugadoras, frente a las 15 del rival, que saltó al campo con futbolistas del Atlético Ranillas y de Teruel. Las visitantes se ponían por delante con un tanto en los primeros 5 minutos, y ampliaron el marcador en el resto de la primera mitad yendo al descanso con un 0 a 5.
Las jugadoras calamochinas se reincorporaron al terreno de juego en la segunda parte con más control del balón, recortando distancia con los dos goles de su delantera María Barrado. Sin embargo el Ranillas no se lo puso fácil y la portería local encajó otros 2 goles más, subiendo un definitivo 2-7.
Tras el pitido final, Ranillas y Calamocha se despedían con foto de familia y merienda. Calamocha acogió y disfrutó del debut de sus chicas con devoción e interés por repetir una tarde de fútbol femenino en una próxima cita.
Su conjunto femenino trabaja para formar parte de la liga en la temporada 2019/2020, y jugar en diferentes rincones de Aragón, donde se escucharía su cántico “sufrimos, luchamos y al final ganamos” en voz de las calamochinas.



