Berlín: La dignidad de los que se han marchado

Mientras este 22 de marzo, cientos de miles de personas hacían historia en las calles de Madrid, otro de los colectivos más afectados por el capitalismo y las políticas financieras de los gobiernos de la Troika, el colectivo emigrante, salía a las plazas de las capitales y principales ciudades de todo el mundo para, al igual que nuestras hermanas en Madrid, defender el derecho a trabajo digno, casa y servicios públicos. Concretamente en Berlín, la asamblea del 15M, conjuntamente con grupos de Marea Granate activos en otras regiones alemanas como Sajonia, convocaron ayer a las 15.00 horas una concentración en …

22M: Todas las luchas caben en una ciudad. Foto: Paula Cuartero (Berlín)
22M: Todas las luchas caben en una ciudad. Foto: Paula Cuartero (Berlín)
22M: Todas las luchas caben en una ciudad. Foto: Paula Cuartero (Berlín)

Mientras este 22 de marzo, cientos de miles de personas hacían historia en las calles de Madrid, otro de los colectivos más afectados por el capitalismo y las políticas financieras de los gobiernos de la Troika, el colectivo emigrante, salía a las plazas de las capitales y principales ciudades de todo el mundo para, al igual que nuestras hermanas en Madrid, defender el derecho a trabajo digno, casa y servicios públicos.

Concretamente en Berlín, la asamblea del 15M, conjuntamente con grupos de Marea Granate activos en otras regiones alemanas como Sajonia, convocaron ayer a las 15.00 horas una concentración en la simbólica Puerta de Brandeburgo en solidaridad con las Marchas de la Dignidad, que desde principios de mes han recorrido la península ibérica y cuya llegada ayer a Madrid culminó en una gran manifestación.

A lo largo de las aproximadamente tres horas que duró la convocatoria en la capital alemana, más de 150 personas cargadas con banderas, réplicas de pasaportes de gran tamaño o pancartas en las que se podía leer “les combatimos desde todas partes” o “no a la deuda”, protestaron contra la pérdida de derechos sociales individuales y colectivos y la política económica llevada a cabo por el gobierno español dirigido por la Troika, que deja a miles de jóvenes cada año como única alternativa una emigración precaria. Las personas concentradas reclamaron no sólo su derecho a un trabajo digno en sus lugares de origen, sino derechos fundamentales universales como educación y sanidad públicas y de calidad y el derecho de las mujeres al propio cuerpo.

Durante la convocatoria se tuvo además la oportunidad de conectar en directo con la columna Sur en Madrid, que relató el buen ambiente que se estaba viviendo en la manifestación y a la que se lanzaron mensajes de apoyo desde Berlín.

Las personas concentradas, emigrantes en Alemania provenientes de todo el Estado español, destacaron la importancia histórica de las movilizaciones del 22 de marzo en Madrid y la impotencia de no poder estar presencialmente en la ciudad castellana (o en sus ciudades de origen) en un día como ayer y anuncian que seguirán organizándose desde el exterior.

Día Antirrepresivo

Paralelamente a la convocatoria solidaria con las Marchas, también en Berlín, tuvieron lugar dos manifestaciones bajo el lema “nuestra solidaridad contra su represión” convocadas a nivel estatal por la izquierda autónoma y el movimiento antifascista alemán.

El denominado Día Antirrepresivo surgió según los colectivos organizadores, como la necesidad de articular una respuesta contundente a la represión policial tras los hechos ocurridos durante agosto de 2013, cuando numerosas viviendas de activistas de izquierda en Berlín fueron registradas y sus habitantes forzados a hacerse pruebas de ADN y tras los acontecimientos ocurridos en Hamburgo durante los pasados meses de diciembre y enero, cuando protestas contra el racismo y la gentrificación de la ciudad acabaron desembocando en un fuerte control policial y posteriormente, en la declaración de una “área de peligro" en tres barrios de la ciudad hanseática.

Durante la primera manifestación (autorizada), convocada a las 17.00 horas, cientos de personas organizadas en bloques -izquierda autónoma, feminista, sindicalismo turco o refugiadas del campamento Oranienplatz, entre otros- marcharon desde la estación de metro Turmstrasse por el barrio berlinés de Moabit.

La elección del recorrido no fue casual y buscaba rodear los edificios más representativos de la política represiva estatal. En Moabit se encuentran uno de los centros penitenciarios más antiguos de toda Alemania, el Ministerio de Interior y los juzgados de Tiergarten.

La manifestación estuvo en todo momento acompañada por alrededor de 2.000 antidisturbios, también movilizados desde otros puntos de Alemania, que cargaron a la altura de las calles Turmstr./Wilsnacker Str. y se llevaron detenidos a 14 manifestantes.

La segunda convocatoria del día (espontánea) y en solidaridad con las detenidas, estaba planeada a las 22.00 horas en un lugar conocido apenas horas antes, la estación de metro Moritzplatz en el barrio de Kreuzberg, pero la masiva presencia policial en la zona impidió que alrededor de un centenar de personas pudiera manifestarse.

[Paula Cuartero, corresponsal de AraInfo en Berlín]

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