El proyecto carretero avanza plazos sin conseguir poner en marcha una oposición que muchos sentimos muy dentro ante el estropicio anunciado.
Noviembre se despide con una reunión informativa en Samianigo de Ecologistas en Acción, y un mes atrás el concurso de ideas organizado en L’Ainsa por una coordinadora local independiente, cuya convocatoria no convenció a las autoridades locales de Sobrarbe.
En Samianigo el ambiente fue distendido, movido por un ambiente de oposición, con la ponencia de Lila Righeti y una delegación de vecinos de Nocito, compañeros de Sobrarbe y vecinos y ediles de la Guarguera y Samianigo. Ha de recordarse que la postura del consistorio fue un genérico sí a favor de la carretera Bara-As Bellostas, pero hay opiniones discrepantes dentro de los propios concejales y de la ciudadanía, que se sugirió pudieran tener reflejo en la elección de un concejal algo más crítico como representante del Patronato del Parque de Guara.
A ese respecto y como pudimos constatar en L’Ainsa, donde se movilizaron cuatro miembros del patronato para dar un inicial golpe en la mesa ante la no convocatoria formal de las autoridades locales, y un claro giro a la reunión allí convocada hacia las virtudes de este segundo eje Norte asfaltado a través del corazón de la Sierra, parece no existir hoy día discrepancia alguna dentro de ese órgano de gestión, si bien los ganaderos aceptan que lo que necesitan es una pista mantenida y viable que alcance Letosa, para nada una carretera nueva en el espacio vírgen de Nasarre-Bara, los últimos habitantes de Miz solicitan un acceso a su pueblo, y la nueva carretera no conlleva acceso alguno a núcleo habitado, bastante alejada además de Miz con el roquedo de los collados del Aire en medio.
Y, realmente sorprendente, en el propio estatuto del Parque se contempla la no construcción de nueva carretera alguna en su interior, cuando el diccionario de la Real Academia define una "pista asfaltada de entre 4 y 6 metros de ancho" como sinónimo de carretera. Es evidente que la población del entorno Norte de Guara, convocada en las reuniones de Sobrarbe y Alto Galligo, ha manifestado algunas reticencias al proyecto y estaría bien que el patronato de Guara pudiera reflejarlas.
Por otro lado, atendemos perplejos a la callada por respuesta ante alegaciones e incorrecciones que tanto Ecologistas en Acción como Guarguera Viva, e incluso la Fundación Quebrantahuesos, han planteado al proyecto. Su declaración ambiental es un mero catálogo de intenciones genéricas. Algunas fuentes cuentan que el nuevo ejecutivo en Aragón está más enfocado en otros proyectos y éste pudiera quedar en espera, si bien ya ha actualizado el presupuesto de gasto que conllevaría. Pero nos tememos que el día menos pensado, tal vez en medio de algunas vacaciones, se responden las alegaciones, se apruebe la financiación y las máquinas entren en la vega de Bara para empezar a excavar la ladera al pie de Nasarre.
Tal vez no hayas estado y no lo has contemplado, desde el Cabezo de Guara o el Mirador en la senda de Binueste, de hecho es el gran problema que tenemos para denunciar esta aberración: Bara-As Bellostas hay que explicarlo, darlo a conocer, es el corazón Norte de la Sierra de Guara, tal vez la extensión más salvaje e inalterada de media montaña en un ecosistema continental que queda en la península ibérica.
Y esa nueva carretera, que reduce en 10 minutos el tiempo de viaje entre Nocito y As Bellostas por el actual e histórico eje Norte de la Guarguera, no en una hora como se ha dicho (Bara no sé si vale para ese falso cómputo: no vive de continuo nadie, y además quienes habitan temporalmente son de Uesca o van a Samianigo, su consistorio), viene a cruzar a través de zonas de altísimo valor ecológico y cercanas a núcleos ya deshabitados todos hace más de 50 años, por ejemplo junto a Otín, en plena cabecera del cañón del Mascún, o Nasarre, o Letosa, donde cuyo recurso turístico actual se va fundando precisamente en ese carácter inalterado, que muchos visitantes disfrutan sin apenas dejar huella en sus excursiones a pie o rutas BTT.

