En respuesta a lo publicado por Tragsa en El economista.es quisiéramos aclarar lo siguiente:
En primer lugar, nos vemos obligados a recordarle a Tragsa que los representantes legales de las BRIF y, esta misma asociación, llevan más de un año solicitando y realizando reuniones con la empresa buscando el objetivo de encontrar soluciones al conflicto para no tener que llegar a
esta situación.
Ante la buena voluntad del colectivo, la empresa siempre ha respondido con negativas y reuniones en las que no existía capacidad de decisión, a excepción de las tres últimas reuniones de la comisión negociadora que, no fueron convocadas, hasta que existió la amenaza de huelga.
En estas últimas reuniones la respuesta sistemática por parte de la empresa ha sido un No carente de toda propuesta respecto a las tres reivindicaciones básicas del colectivo.
Teniendo en cuenta esta realidad resulta muy llamativo que apelen a la responsabilidad de unos profesionales que en estos momentos se encuentran voluntariamente combatiendo el fuego, al mismo tiempo que llevan a cabo su derecho a huelga mientras que la empresa no ha puesto los medios de los que dispone para no llegar a esta situación, sabiendo que la huelga y el verano se aproximaban.
En cuanto a las reivindicaciones es inmoral que la empresa considere abusivos los aumentos pedidos por profesionales que se juegan la vida y, al mismo tiempo, haya mantenido en su seno durante los peores años de la crisis a ejecutivos venidos en muchos casos de la política, que cobran más que el presidente del gobierno y reciben además jugosos bonus adicionales, como ocurrió por ejemplo cuando en el año 2012 con la aparición de la ley de austeridad y habiendo planteado el mayor ERE en una empresa pública, repartieron 50.000 euros en bonus por objetivos.
Debemos recordar también que este colectivo se halla unido a sus compañeros de profesión en el reconocimiento de la categoría profesional y unas condiciones dignas para el sector. Por ello invitamos a la empresa a publicar los datos por los que argumenta que las retribuciones exigidas se encuentran lejos de las percibidas por el resto de profesionales con labores similares.
En cuanto a la categoría profesional la empresa se ha negado a formar a sus trabajadores en las competencias exigidas por la Unión Europea, siendo que los trabajadores habían solicitado dicha formación e incluso habiéndola iniciado de manera particular alguno de sus componentes.
Nos vemos obligados a recordar la más que necesaria segunda actividad y, al respecto de la cual, la empresa no ha dado si quiera una muestra de buena voluntad para dar una solución a las cuatro personas que en estos momentos se encuentran sin ninguna retribución por no haber pasado las pruebas físicas anuales, de carácter excluyente, después de haber dedicado años a la protección de nuestros montes.
Queremos concluir exigiendo a la empresa que aproveche de una vez la buena voluntad del colectivo, ofreciendo soluciones a una realidad laboral insostenible y, evitando por tanto, que nos veamos empujados a un agravamiento de la presente situación.
[box] Publicamos nuestro vídeo del 20 aniversario de los miembros de la BRIF de Daroca para que se vea y entienda el trabajo que se realiza: [/box]

