En el fatal accidente del pasado 29 de enero en la estación de Cerler -Sarllé- donde un alud -lurte- sepultó a dos jóvenes acabando con sus vidas, no todo es responsabilidad de ellos.
Ciertamente cuando se practican los llamados deportes de invierno en cualquiera de sus modalidades, las personas saben que asumen algunos riesgos, y que deben extremar las precauciones. La seguridad empieza por uno mismo.
No obstante, cuando alguien se embarca en esa aventura es porque considera que está capacitado para ello, porque nadie quiere perecer sólo por disfrutar unos minutos de bajada.
Las estaciones de esquí cuentan con pistas señalizadas con los ya conocidos colores según su dificultad (verde, azul, rojo y negro) y debidamente mantenidas. Pero algunas también cuentan con itinerarios dentro de sus dominios esquiables, donde la nieve no es tratada.
Estos recorridos están señalizados con trazos discontinuos o líneas de puntos y color amarillo. Y por último lo que denominamos esquí fuera de pistas, donde evidentemente la estación no ejerce ninguna acción.
Cualquier accidente en una pista es susceptible de que la empresa que la explota tenga algún tipo de responsabilidad por diversas causas como puede ser una mala señalización, un obstáculo que pueda hacer peligrar al esquiador, u otras. En el fuera de pista, evidentemente la estación no tiene responsabilidad alguna ya que quien lo practica lo hace a su libre albedrío.
En cuanto a los itinerarios, aunque las estaciones no preparen la nieve, ni las señalicen en todo el recorrido, sí tienen algún tipo de responsabilidad desde el momento que las promocionan y publicitan. En otras palabras, incitan a esquiadores de mayor nivel a probar la aventura, la adrenalina y el disfrute de un territorio no apto para todos los públicos. Luego las empresas tienen algún tipo de acción y por tanto de responsabilidad. Y no olvidemos que están dentro de su dominio esquiable.
Esto es lo que ocurrió en el fatídico alud donde Cristian y Hugo, dos jóvenes de 25 y 22 años quedaron atrapados y pese a los extraordinarios esfuerzos de los equipos de socorro de montaña de la Guardia Civil, perecieron.
Difícilmente se sobrevive tras quince minutos bajo la nieve. Pero no esquiaban fuera de pista como nos han contado desde algunos medios de comunicación. Si no en un itinerario que aparece en los mapas de la estación de Cerler, y en una publicación en internet de Aramón, de la que se han dado mucha prisa en eliminar después de ocho años en vigor.

Y yo me pregunto, por qué tanta prisa. Acaso hay que borrar elementos que puedan probar algún tipo de responsabilidad. Porque no se trata de una publicación de un esquiador contando su aventura, o un llamado influencer. Si no del blog oficial del grupo Aramón, que es lo que reza la cabecera del mismo. Por tanto, un documento oficial de Aramón.
En él se cita textualmente: Por si no lo sabías, antes de entrar en Canal Amplia debes comprobar si reúnes todos los requisitos del checklist de seguridad que encontrarás en el portalón de entrada a la pista, donde se advierte de la dificultad de la pista y se informa de las normas a seguir.
Y continúa: Y si aún quieres probar otra pista emocionante en esta zona, desde Canal Amplia y desviándote a la derecha, puedes acceder a una de las áreas fuera de pista más potentes y salvajes de la estación: el Circo de Cibollés, a los pies del pico del mismo nombre, de 2.749 m. ¡Adrenalina pura!
Y aunque aquí lo denomine fuera de pista, en los mapas está grafiado con la línea de trazos discontinuos y en amarillo. Si desde los medios de Aramón se publicitaba desde 2017 este recorrido, algún tipo de responsabilidad debe tener la estación o el propio grupo empresarial. Y el borrado tan repentino de la página así lo constata.

