El Partido Comunista de España ha tenido una caótica relación con el aragonesismo, y con los experimentos de autonomía aragoneses. Desde la disolución del Consejo de Aragón en el que había militantes del PCE participando por parte del General republicano, y también miembro del PCE, Enrique Líster, pasando por la reivindicación autonomista y el “Regionalismo de los comunistas” de Cazcarra en la transición o por el despego a “lo aragonés” a partir de las décadas de los 90s y 2000s. Pero, ¿qué es hoy para el PCE el aragonesismo?
Análisis material: economía y geografía
Como marxistas debemos empezar por analizar cuál es la situación material, es decir de desarrollo económico y social y cómo se articulan las clases sociales de nuestro territorio, para poder realizar un análisis certero.
A rasgos generales podemos decir que no hay un Aragón. Y no nos referimos a caer en la indeterminación de plantear que cada municipio, valle o barrio tienen una realidad y esencia propias que les hace diferentes al resto. Nos referimos a que hay dos realidades muy diferentes: por un lado la del Aragón despoblado, y por otro la de la capital y su área metropolitana, que siendo más precisos podríamos extender en buena medida por el valle del Ebro.
El primer Aragón tiene como principal rasgo el despoblamiento generalizado. Mucho territorio y poca gente. El Aragón donde actualmente se extienden como una plaga las placas, molinos y granjas. Desde los años sesenta el abandono del mundo rural hacia las ciudades, principalmente Zaragoza, ha condicionado la realidad de nuestros pueblos. La mayoría de ellos muy envejecidos. Aunque no hay que obviar tampoco la relativa fortaleza de la agricultura y la ganadería. Sostén económico en el cual se sujetan estas zonas. Las subvenciones a estos sectores les hacen rentables. La UE, esencialmente a través de la PAC, aunque como es conocido por todo el mundo se lo llevan los terratenientes, ha protegido la producción alimentaria.
Y cada comarca o zona tiene sus características como es obvio. El Pirineo tiene unas cuotas de turistificación que provocan problemas medioambientales, de vivienda y de estacionalidad en el trabajo. El modelo del turismo del esquí tiene unos límites temporales muy marcados, fruto del cambio climático aunque a Javier Lamban le cueste reconocerlo y los habitantes de nuestras montañas ya lo están denunciando. Nos referimos a las movilizaciones por la defensa de la Canal Roya, en las que por primera vez de forma masiva se están oponiendo a este modelo de desarrollo económico.
Al sur los problemas son otros. Como ya hemos dicho, quitando el valle del Ebro nos encontramos con muchísimo territorio y poca gente. Hagan el experimento en esta herramienta web, que denuncian el eurocentrismo de la proporción de Mercator, de situar Dinamarca, Holanda, Bélgica, Suiza o Austria sobre la península. Aragón tiene mucha extensión, encima despoblada, las grandes empresas energéticas ven en esto un nicho de mercado dada las nuevas políticas hegemónicas “verdes” de la UE. Siendo realistas más que verdes se podrían llamar soberanas; poco petróleo y poco gas hay en Europa, la apuesta por lo verde deriva más de aprovechar los recursos existentes que de una preocupación real por el cambio climático. Encima a la despoblación añadirle como dice la canción “agua, polvo, viento y sol”. Pocos escenarios son mejores para la especulación con las energías renovables.
Si la canción de Labordeta versionada magistralmente por Ixo Rai! se hubiera escrito hoy le hubiera añadido a la lista de sustantivos sin ninguna duda la palabra “cerdos”. Es una realidad en las comarcas del este - noreste, aunque no son las únicas afectadas. Las macrogranjas son otra burbuja insostenible. Endeudamientos de pequeños propietarios para abrir granjas que solo venden a los grandes grupos cárnicos. Los macro mataderos necesarios para finalizar la cadena productiva que promocionan unas condiciones de trabajo terrible para los trabajadores, la mayoría de ellos migrantes. Y problemas en los acuíferos por los purines. Esta es otra de las crudas realidades de Aragón.
Por otro lado el Aragón de “los coches de la OPEL”. No podemos obviar en ningún análisis de nuestra realidad que estamos en una de las zonas más industrializadas de España. Solo La Rioja, Navarra y el País Vasco tienen unas mayores tasas de industrialización. El Valle del Ebro es uno de los ejes de desarrollo del capitalismo español. Lo que ya sabemos y que cualquier persona que seamos de Zaragoza hemos repetido hasta la saciedad al hablar con amigos o conocidos de otros países: entre Madrid y Barcelona, entre Bilbao y Valencia. Si haces una circunferencia de radio 400km con centro en Zaragoza está más del 50% del PIB de España. Esa situación privilegiada geográficamente hace que se dé un aumento de la industria logística: véase la inmensidad de PLAZA, o el aeropuerto que es el primero en transporte de mercancías. Sin menospreciar otras industrias implantadas desde el desarrollismo franquista: la química, el metal con 48.000 trabajadores bajo el convenio provincial, electrodomésticos, muebles, papel… y sin olvidar el sector que nombramos al comienzo del párrafo: el automóvil. Y aunque la industria es esencial para hacer este mapa de Aragón el principal sector de la capital son los servicios en los que se agrupan dos tercios de los y las trabajadoras. La capital es el centro de servicios de Aragón: el centro político, económico, universitario… donde viven las personas que mandan. Zaragoza es sin duda la mejor expresión del capitalismo tardío y “tercerizado” que domina en los países del centro imperialista: EEUU, Europa etc. Este Aragón, no solo es Zaragoza sino también parte del valle del Ebro arriba y abajo, tiene sus contradicciones y sus conflictos que si bien no son ajenos a ninguna zona del territorio aquí son principales: la vivienda, el salario etc.
La posición de nuestro territorio en el capitalismo español está dividida. Por un lado el Aragón despoblado donde se dan rasgos claros de colonialismo energético, donde se produce para consumirlo fuera y con grandes contraprestaciones para el territorio y la gente que habita en él. Parecido pasa con el cerdo, miedo da ver las cifras de producción, se produce para vender fuera. Encima promocionando un modelo de consumo cárnico que atenta no solo contra el medio y el territorio sino contra la propia salud de la población. Por otro lado Zaragoza y su entorno, mucho más conectado con el resto de España. No es casual que se cierren líneas de trenes y buses regionales y por otro se refuerce la alta velocidad de la capital con Madrid o Barcelona. Inserto en su desarrollo como centro logístico y también industrial. Se inserta como una de las más grandes ciudades de España. Cabe decir que no será por patrimonio cultural, o falta de comunicaciones o instalaciones; pero Zaragoza a día de hoy puede ser la única gran ciudad española que se libra del modelo de turismo aberrante que domina en la costa y las grandes ciudades. Crucemos los dedos para que esto siga siendo así.
Análisis subjetivo: el sentimiento de pertenencia y su articulación
Sin idealizaciones de carácter nacionalista es una obviedad histórica que Aragón comparte el mismo territorio desde hace más de 500 años. Sin entrar en debates historiográficos este territorio tuvo una particular manera de ser integrado en la Corona española, primero con sus fueros y leyes que fueron mermando. Esto último fue cristalizando en la formación del Estado nación moderno español, cuya culminación fueron los Decretos de Nueva Planta.
La identidad aragonesa tras la articulación de la nación española ha entrado en el juego político de más alto nivel en otras circunstancias esenciales. Cabe destacar por cercanía por un lado con el Estatuto de Caspe de 1936, que se fue al traste con el inicio de la Guerra Civil. Por otro lado el auge del autonomismo en la crisis del franquismo, transición e inicio del Régimen del 78. Por cierto, hasta el Franquismo es sus más duros años tuvo que recoger elementos populares y tradicionales e integrarlos en su regionalismo rancio, es esto y no otro origen el de la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar o la construcción de la visión actual de “baturro/a”.
Con estas breves notas históricas sólo queremos señalar una cuestión. Hay elementos históricos que fundamentan unas particularidades en la comunidad política aragonesa. Esta creación de reivindicaciones, organizaciones, es decir de una articulación política propia se da. Lo primero es reconocerlo. Y esto se da principalmente en dos situaciones: quiebra del régimen político anterior, ya sea el franquismo o la Restauración/Dictadura de Primo de Rivera; o contradicciones importantes con el estado central. De esta última el mejor ejemplo son las movilizaciones contra el trasvase del Ebro, de las más masivas en el último medio siglo.
Las movilizaciones contra el trasvase fueron generadas por los elementos simbólicos: quitar agua del secano, atacar al Ebro…Pero detrás de estas se escondía un modelo de desarrollo español de los 90s del ladrillo y el turismo. Favorecía a una España poblada, el arco mediterráneo, mientras dejaba de lado el territorio. El territorio aragonés a inicios de la década de los 2000s ya sufría de despoblación, ya era un territorio abandonado por el estado central que sufría las consecuencias de dicho abandono en todo su esplendor. Está era la contradicción fundamental que había detrás. Probablemente fue una de las primeras expresiones de “la España vaciada”. Este resurgir identitario a nivel electoral lo aprovechó Chunta Aragonesista, pero es algo en lo que entraremos un poco más adelante porque se entrelaza con la cuestión principal de este artículo que es entender y explicar la relación entre el aragonesismo y los y las comunistas.
Como resumen. Cuando se agita el avispero resurgen, o eso nos dicen los últimos 100 años de historia, expresiones políticas que si bien se pueden centrar en un conflicto reavivan el sentimiento identitario. Cuando hay crisis política en España esta siempre tiene una fuerte arista territorial.
Historia reciente y autocrítica
Cualquier persona próxima por militancia, amistad o relación familiar con el entorno del PCE e IU sabe cuál fue la primera impresión sobre PODEMOS. “Nosotros llevamos toda la puta vida aquí y llegan estos advenedizos a llevarse los frutos de nuestro trabajo”. En política y para comprender la Historia es muy importante entender la mentalidad de las estructuras para saber cuáles son sus reacciones. Algo bastante similar ocurrió con la relación CHA - IU/PCE. IU era la continuación del hilo rojo de la historia que representa el PCE. Los que hoy son los mayores del Partido hace 20 años aún jugaban un papel activo e importante en política. Militantes y cuadros del PCE que habían estado en la cárcel, que habían dado sus vidas en la lucha por el franquismo. Los héroes y heroínas de la Guerra eran para ellos lo que hoy son para nosotros. En el PCE faltan muchas, muchísimas cosas pero una de ellas no es la autoestima histórica.
CHA despegó en lo electoral conforme se acentuaba el conflicto del Trasvase. Este conflicto generó más identidad como hemos analizado brevemente antes. Mientras IU tras la época de Anguita entró en decadencia, no lo vamos analizar ahora, CHA iba para arriba. Este rechazo a Chunta se acompañó en el entorno político de IU/PCE por un consiguiente rechazo a sus símbolos. Es decir hacia la bandera y hacia lo aragonés.
Pero hay otro ingrediente en este rechazo. En 2003 hay un cambio importante en la dirección del PCE - Aragón. Se desplazó a la anterior dirección mucho más ligada con el eurocomunismo y las dinámicas de la Transición y entró una nueva generación. Esta nueva generación quería recuperar el Partido muy debilitado política, organizativa e ideológicamente. Esa recuperación del PCE se ligó fuertemente a renunciar a muchas de las herencias de la Transición. Y una de esas herencias fue la del regionalismo que se asociaba indisolublemente a la federalización del PCE.
Carrillo y su dirección en una de las muchas nefastas decisiones que tomaron quisieron convertir al PCE en un partido para la guerra electoral. El PCE de la clandestinidad, leninista, disciplinadamente organizado se convirtió en un Partido de masas cuyas estructuras intermedias pasaron a coincidir con las instancias electorales: agrupaciones por municipio y Partidos por CCAA con competencias propias y Comité Central propio. A la mierda la directriz de la III Internacional de “un estado, un partido”. Error fatal para el PC de España.
Los y las comunistas aragoneses hemos asociado ese modelo de partido federal, débil y desunido a la política regionalista. El eurocomunismo se asociaba al regionalismo y la plurinacionalidad, y el leninismo al jacobinismo. Esto se acompañó por un progresivo debilitamiento organizativo. La organización, su núcleo duro y en ocasiones casi el 100% de la militancia activa han estado en Zaragoza. En la capital, como analizamos antes, no se dan con igual intensidad esas contradicciones en las que se sustenta la identidad aragonesa.
Son estos dos factores principalmente lo que han hecho que el PCE-Aragón los últimos 25 años haya minusvalorado el factor regional en nuestro territorio. No analizar la realidad en su conjunto es un error que un marxista no puede permitirse. Se puede y la realidad lo demanda tener un partido leninista, disciplinado, vivo y militante y que sea a su vez artífice y defensor de Aragón como territorio.
Actualidad política
Hay que tener valentía para reconocer errores y tomar decisiones y romper con hábitos y costumbres.
El desarrollo del capitalismo genera muchísimas contradicciones que no siempre se pueden relacionar con su contradicción principal y determinante: capital-trabajo. Esta contradicción se deja ver en la realidad de muchas formas y depende del desarrollo concreto del Régimen del 78 y de las necesidades de obtención de beneficios.
Vemos, y la movilización del día 16 de abril fue una muy buena muestra de ello, como la contradicción territorio - estado central sigue estando presente en las luchas y conflictos de hoy. La DGA, el “Lambanato”, no es más que una correa de trasmisión de las directrices generales del Régimen y administrador de los intereses de los grandes capitalistas. El Estatuto de Autonomía y la creación de la DGA ya caducaron como entes democratizadores y autonomistas. PODEMOS y CHA van de su mano, criticando y oponiéndose de palabra y no de acto a estas políticas y a este hacer del Gobierno de Aragón. CHA que ha conseguido aunar, por lo menos en lo electoral, el aragonesismo está hoy en un Gobierno que comete atrocidades contra el Pirineo como la unión de Astún y Formigal por Canal Roya, un Gobierno que purga a los técnicos que son críticos con la manga ancha que se da para la implantación de macroproyectos de molinos y placas, un Gobierno que no se preocupa por la disminución del transporte que vertebra el territorio, o que debilita a la ya debilitada sanidad pública.
Mientras los movimientos sociales y organizaciones sociales cada vez están más débiles hay aragoneses y aragonesas que han decidido convertirse en partido político e ir a defender los intereses de su provincia a las Cortes Generales. Hiriendo de muerte al movimiento social de Teruel Existe, y rehuyendo de necesario análisis de que esto no va de tener más dinero de UE, o una institución del Estado en tu comarca, sino de que este modo de producción no es sostenible ni humana ni ecológicamente.
En definitiva no hay hoy una articulación política de carácter aragonés. Con esto me refiero a que sea la mejor representante de las luchas reales que se dan en el territorio, que las aúne y sintetice en propuestas políticas concretas. Hay parafernalia simbólica ya sea del PSOE, de CHA y sobre todo desde las instituciones, pero no una defensa franca y honesta del territorio y de la clase trabajadora que lo habita.
Propuesta
Esta propuesta, la articulación de luchas y sujetos, con la clase trabajadora a la cabeza, en nuestro territorio tiene que ser la prioridad para los y las comunistas aragoneses. No es construir “aragonesismo” ni “regionalismo”, somos internacionalistas y no nacionalistas.
Es una cuestión de praxis política. El PCE-Aragón surge y nace de la clase trabajadora que habita esta región, con su cultura política propia, sus identidades. Formamos parte también de esta articulación política que surge cuando se agita el avispero como decíamos antes. Obviar esta realidad nos capa políticamente.
Creemos, porque se fundamenta en un análisis detenido de la realidad, que la identidad y particularidad aragonesa son un factor en la lucha de clases. Nuestro proyecto es la República Federal y Plurinacional, que reconozca no solo las nacionalidades que históricamente hemos reconocido desde el PCE, si no que genere un marco democrático en las que cada región y nación en España pueda organizarse y decidir. Construir la República desde Aragón, y que no sea una realidad estatal asumida disciplinadamente. Difícilmente se podrá defender en Aragón la realidad de una República federal en la que seguramente vascos y catalanes tengan su estado si no defendemos que nosotros también tenemos unas particularidades que tienen que tener su reconocimiento en el estado republicano.
Nuestro proyecto para Aragón tiene que tener un gran contenido de defensa del territorio. El capitalismo no puede paliar la crisis climática, eso es una contradicción de primer orden. Más aún cuando para contenerlas devasta territorios como el nuestro como con la potenciación de las energías renovables. La defensa del territorio y el medio natural es esencial para un proyecto socialista que supere el capitalismo como el único de los sistemas posibles. No decimos esto por palabrería si no como una constatación tangible de imposibilidad de reformar el sistema.
También como no puede ser de otra forma es necesario defender la vida, la cultura y las formas de vida propias. La defensa de nuestras lenguas es imprescindible. Anteponer la riqueza cultural al pragmatismo, falso pragmatismo, capitalista. No las defendemos porque genera beneficios, dinero, turismo o desarrollo. Las defendemos porque son una riqueza cultural y es nuestra responsabilidad que se conserven.
Por último y es algo que el PCE-Aragón no había hecho en un par de décadas, es recuperar el uso de la bandera. No lo hacemos como un elemento nacionalista, si no como una práctica política que puede potenciar luchas y conflictos además de generar alianzas. Y además es nuestra bandera que hasta hace solo 20 años teníamos en el logo y en nuestras sedes. Ya nos hemos desnaturalizado durante demasiados años. Recuperemos nuestro hilo rojo particular.

