La Candidatura Independiente de SARGA ha presentado esta mañana las mociones aprobadas en una mayoría de Comarcas y Ayuntamientos en todo Aragón, por el cumplimiento del mínimo de diez meses de contratación que recoge como objetivo la Ley de Montes.
La rueda de prensa celebrada este lunes en el Parque Miguel Servet junto al monumento de las pajaritas de Uesca, que tenía como objetivo "mostrar el claro apoyo de la sociedad aragonesa al cuidado del medio ambiente y el medio rural", se ha realizado de manera conjunta con Izquierda Unida y Chunta Aragonesista, "partidos que presentaron la gran mayoría de las mociones en todo el territorio -explican-, dentro del conjunto de acciones que a lo largo de esta legislatura han llevado a cabo con el objetivo de remarcar la importancia de los puestos de trabajo en el Operativo de Incendios y los Espacios Naturales Protegidos, a la vez que se lucha contra la precariedad laboral de estos trabajadores".
Estas mociones fueron mayoritariamente aprobadas por unanimidad y con el voto a favor de todas las formaciones políticas con representación en Aragón.
La Candidatura Independiente ha denunciado las "carencias democráticas" de un Gobierno de Aragón que "parece pretender gobernar por encima de la voluntad de sus ciudadanos, tachando de ejercicio hipócrita, el paradójico hecho de que una gran mayoría de representantes de PP y PAR en todo el territorio hayan votado a favor de estas mociones, sin que en ningún momento haya tenido incidencia en las políticas de estos partidos en su propio Gobierno".
También han recordado que "el Gobierno de Aragón no ha cumplido entre otras cuestiones, un acuerdo firmado con el fin de llegar de manera progresiva al cumplimiento de su propia Ley de Montes o el proyecto no de Ley aprobado por unanimidad con los votos a favor del propio Gobierno a finales del pasado año, para el reconocimiento de la categoría de bombero forestal".
Desde la Candidatura Independiente han advertido del "peligro que se corre si la sociedad no sanciona negativamente a quien no cumple, ni valora positivamente los actos de quien sí cumple", ya que "se genera un escenario en el que parece no existir una relación directa entre lo que se hace y las posibles consecuencias políticas en un futuro; corriéndose el peligro de reforzar la ya de por si grave falta de responsabilidad política que se vive en la actualidad y que día tras día salta a la prensa en forma de escándalo".




