Analizar la realidad con perspectiva de género

INTRODUCCIÓN Para poder analizar la realidad de la sociedad debemos siempre tener en cuenta la transversalidad de todas las cuestiones que conciernen a la sociedad, de cuestiones tanto políticas, como económicas, por ejemplo; con transversalidad defino la importancia de analizar la sociedad bajo todos los prismas posibles, teniendo en cuenta el sistema de privilegios, aunque limitarnos únicamente al sistema de privilegios como herramienta de análisis de la realidad social puede no ser realmente efectiva, ya que, a la hora de analizar la sociedad debemos centrarnos en la pluralidad y diversidad de la misma, es decir, no podemos analizar la sociedad …

INTRODUCCIÓN

Para poder analizar la realidad de la sociedad debemos siempre tener en cuenta la transversalidad de todas las cuestiones que conciernen a la sociedad, de cuestiones tanto políticas, como económicas, por ejemplo; con transversalidad defino la importancia de analizar la sociedad bajo todos los prismas posibles, teniendo en cuenta el sistema de privilegios, aunque limitarnos únicamente al sistema de privilegios como herramienta de análisis de la realidad social puede no ser realmente efectiva, ya que, a la hora de analizar la sociedad debemos centrarnos en la pluralidad y diversidad de la misma, es decir, no podemos analizar la sociedad centrándonos únicamente en los problemas de las mujeres como tal, sino en las problemáticas que conciernen a todos los miembros de dicha sociedad.

DESARROLLO DEL IDEARIO

El género es un espectro que ha sido estudiado de muchas formas, con muchas metodologías y desde muchos prismas, con lo cual, el género es una palabra que engloba multitud de significados dependiendo de la perspectiva con la que se mire y se estudie, con todo esto podría decirse que el género es subjetivo, y a la vez no, siendo esto contradictorio, es cierto, pues es la persona la que con la experiencia en vida decide, elige, es o simplemente se denomina con un género determinado o con dos géneros, o con múltiples géneros, etc. Con esto pretendo transmitir la diversidad que existe, y es real, en esta nuestra sociedad.

A principios de los estudios del género se limitaba a definir el género como sexo-género, es decir, si naces con una vagina (sexo), eres mujer (género) o, si naces con un pene (sexo), eres hombre (género) Esta definición y entendimiento del género se ha ido reproduciendo a lo largo de los siglos, marcando a la sociedad global unas normas sociales limitantes para las personas disidentes de esa dualidad de 'hombre' y 'mujer', pues no sólo existe el hombre y la mujer, sin embargo, por costumbres y tradiciones se ha incrustado esa doble posibilidad de género, y la sociedad se adaptó a esa norma, más no deja de ser discriminatorio pues no sólo existen dos géneros, ni dos sexos, sino que en la realidad biológica del ser humano está la diversidad, con esto podríamos hablar de las personas intersexuales, las personas de género no binario, etc. Con esta diversidad de género vamos poco a poco construyendo la definición de lo que realmente significa el género.

Muchas veces el género se ve malinterpretado, múltiples personas piensan que el género converge con la orientación sexual o con la identidad sexual (la cual es completamente distinta a la identidad de género) y no es así, el género es un espectro social único e irrepetible, es personal, es individual, es, al fin y al cabo, una decisión de vida propia, que nada tiene que ver con la orientación sexual o con la identidad sexual. Lo que sucede es que, como comenté en el párrafo anterior, la sociedad ha vivido una estratificación del género, haciendo del género algo únicamente binario, obviando a las personas que nacen con cromosomas distintos a la 'normalidad'.

Es indispensable hablar de que en el género interviene una ideología determinada y la misma cultura de una sociedad, yo me centro en la visión occidental del género, ya que, está demostrado científicamente que existen diversas culturas y sociedades que ven más de dos géneros, es más, que no se discrimina por la disidencia de género. Podríamos hablar de las personas transgénero como ejemplo de personas disidentes de género en la sociedad occidental.

El problema surge y se gesta directamente en las expectativas que tienen los futuros padres o madres de sus propios hijxs, en las familias convencionales, que son las que más facilidades y privilegios tienen en la sociedad occidental, suelen esperar con ansia el conocimiento del sexo del bebé gestante, proyectando ya expectativas de vida a ese bebé que no tiene culpa de vivir en una cultura discriminatoria y binaria; cuando estos padres se encuentran con bebés con intersexualidad surge el conflicto sociocultural, muchos deciden abortar, o al nacer les mutilan los genitales por los deseados por los padres, y esto sucede actualmente en España.

Con todo esto he querido explicar la diferencia que existe entre sexo-género. Que, aunque la sociedad lo interprete como algo intrínseco, algo normal (hombre igual a pene, mujer igual a vagina) el problema reside en esa tóxica y errónea normalidad.

Cuando hablamos de género con perspectiva social se nos hace imposible no hablar de los roles de género que han ido evolucionando conforme a la sociedad y la misma. Los roles de género no dejan de ser las normas que se les imponen a esos géneros aprobados socialmente, es decir, hombre y mujer, la sociedad actual se va abriendo paso poco a poco a los géneros disidentes, los cuales siempre han existido, pero reprimidos, perseguidos y erradicados por esta misma norma binarista de género, con lo cual, cuando hablamos de roles de género normalmente hablamos de lo que supuestamente diferencian a los hombres y las mujeres, enlazando con párrafos anteriores, cuando un bebé nace, nace con un sexo que socialmente tiene un género asignado culturalmente e ideológicamente, si un bebé nace con vulva, se le enseñará con los roles de género de mujer, pero yo me pregunto, ¿hasta cuando es consciente ese ser vivo de su propio género? Yo opino que el simple hecho de asignar un género en determinación del sexo ya es discriminatorio para el propio bebé que no sabe absolutamente nada de nuestra cultura cisheteropatriarcal con lo cual, lo que estamos haciendo al asignar un género en determinación al sexo es encasillar a un ser vivo a unos roles de género establecidos por la cultura de la sociedad en la que se viva.

De la mano de los roles de género van los estereotipos de género, los cuales se conforman según la cultura de la sociedad en la que se viva, como he dicho. Los estereotipos de género pueden o no ser seguidos por las personas, como por ejemplo podemos contemplar muchas personas que nacen con vulva y se le enseña con los roles de género de mujer, pero esta persona no cumple con los estereotipos de género, algo tan simple como el uso de juguetes, herramientas de aprendizaje en el niño en el desarrollo cognitivo conductual de la persona desde que nace hasta que va creciendo. El ejemplo que expongo es el de un bebé que nace con vulva y se le enseña y adoctrina con los roles de género femeninos, pero rompe con los estereotipos de género jugando con coches, juegos de lucha, etc. Es un simple ejemplo que define muy bien los estereotipos de género.

Los roles de género no definen nuestra forma de ser ni de actuar, he de razonar mi respuesta y argumentación ya que no es una opinión muy popular actualmente, hay que ser realistas y asumir que los roles y los estereotipos de género pueden afectar en las personas, sobre todo en los niños en crecimiento, pero no determinan su personalidad y, por ende, su género. Con lo cual, afirmar que los roles de género determinan el comportamiento de las personas es, a mi parecer, erróneo, ya que la persona es un ente vivo y en constante cambio y crecimiento personal, que va desarrollándose con el tiempo, con todo esto no quiero decir ni mencionar que los roles de género no afecten en las personas, pero yo le doy más énfasis a cómo afectan socialmente, ya que los roles no dejan de ser impuestos por una sociedad estereotipada.

Y es ahí, en la sociedad y su propia cultura donde reside todo problema discriminatorio, catalogando a las personas en mujeres u hombres y añadiendo significados distintos a cada uno, dándole aspiraciones distintas a cada uno, dándoles una forma de pensar y actuar distinta a cada uno de ellos, pero lo repito, el problema es social y cultural, y como mencioné en el párrafo anterior los roles de género no tienen porqué afectar a las personas ni a sus conductas, aunque esta conclusión me ha llevado mucho tiempo de reflexión personal y social, para saber exactamente qué es lo que sucede con la cuestión del género y todo lo que ello conlleva.

A partir de ahí, podríamos hablar de situaciones de desigualdad de género, pero yo voy más allá, ya que no sólo existen los hombres y las mujeres, con lo cual existe un vacío legal para las personas no binarias o las personas intersexuales que no tienen claro realmente qué son, y eso les causa frustración, a parte de ser discriminados diariamente y apartados de la sociedad como algo disidente, como algo que no merece ser incluido en la realidad en la que vivimos. Por eso mismo mis explicaciones de desigualdad de género trascienden del binarismo típico privilegiado de las sociedades en las que predomina el colonialismo.

Si nos ceñimos a esta sociedad binarista, podemos dar como ejemplos los tres siguientes; La escasa posición de puestos directivos de mujeres en empresas y organizaciones, tanto privadas como públicas, que el mercado laboral de las mujeres se ciñe en la gran mayoría en puestos como dependienta o trabajar en el sector de servicios de limpieza y como último ejemplo podríamos poner el caso de código de vestimenta en colegios privados, como por ejemplo no poder ponerse ropa de tirantes o faldas por encima de la rodilla. Todo esto son caso de discriminación directa por género.

Cuando analizamos esta sociedad, es inevitable cuestionar y ahondar en lo que culturalmente podríamos denominar como el 'decoro de la mujer' el cual ha sido siempre el punto por el cual se ha cuestionado a la mujer y sus comportamientos, antiguamente llevar pantalones era prenda exclusiva de hombres, pero fueron las mujeres de la primera ola del feminismo las que se fueron apropiando progresivamente de esa prenda, luciéndola con orgullo por haber conseguido una especie de 'igualdad social' de este tema podríamos sacar a relucir la tan conocida frase de "llevar los pantalones" muchas veces se realiza como una pregunta, como por ejemplo "¿y quién lleva los pantalones en tu casa?" es, sin lugar a dudas una frase muy extendida que no deja de tener un origen y un sesgo machista.

Siguiendo con el término del 'decoro de la mujer' el cual es cuestionado, como he dicho anteriormente, y ya no sólo cuestionado sino que el decoro de una mujer supondría lo 'buena mujer' que es una mujer; ya que por el simple hecho de ser mujer debe socialmente mantener un decoro, y se espera de ella un comportamiento sumiso y familiar, por ello una de las frases que podríamos analizar es "es una guarra, mira que minifalda lleva", esta frase da a otras muchas del mismo estilo, sobre todo cuando una mujer ha sido víctima de violencia machista, siempre se le cuestiona por el vestuario que llevaba, "no vayas así vestida hija mía, ten cuidado", otra de las frases que hemos escuchado las mujeres de nuestras madres advirtiéndonos de los peligros del patriarcado y la sociedad machista en la que vivimos.

Pero para ir más allá, analicemos el centro del problema, que se encuentra en los núcleos familiares, los cuales son redes relaciones por los cuales se transfieren ideologías y formas de pensar, ahí es donde encontramos el machismo diario que sufrimos las mujeres, podemos destacar frases como "vete a la cocina que es el lugar que te pertenece" o "vete a fregar" Son frases que invalidan a la mujer de tal forma que sólo se las contempla como una sirvienta sumisa a merced del patriarcado familiar y posteriormente, social.

Como respuesta a estas injusticias sociales, se creó y gestó el feminismo, desafortunadamente siempre nos centramos en los estudios de género de mentes occidentales que tienen como núcleo el actuar en sociedades occidentales, pero es historia del feminismo, y es debido contarla y mencionarla para que se recuerde el sacrificio de tantas mujeres que lucharon y luchan por la igualdad.

El feminismo, según la RAE (Real Academia de la lengua Española) tiene dos connotaciones:

* Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre

* Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo

No me gustaría basar mi definición de feminismo con estas connotaciones, aunque sean las estipuladas por la sociedad, el feminismo va más allá de buscar la igualdad del hombre y la mujer, busca destruir toda connotación sexista, y esta definición de la RAE, no deja de ser una definición sexista que da paso al binarismo y refuerza los roles de género, así como los estereotipos y prejuicios que existen de las mujeres y los hombres.

Yo me decanto por el feminismo decolonial, el cual trabaja y tiene origen en las sociedades previamente colonizadas, lugares como Canarias, Puerto Rico, Argentina, etc. Pero es cada vez más conocido por las feministas occidentales, y muchas mujeres lo reciben con los brazos abiertos, en cambio, otras muchas no, y he de exponer el porqué de esa elección de algunas mujeres.

En el feminismo decolonial no existen hombres ni mujeres reales, sino que entiende ese binarismo como una confrontación de la sociedad cristiana eurocéntrica que se expandió en los procesos de colonización. Por lo tanto cuestiona el género de forma directa, y su objetivo final es derrocar el género, haciendo de las personas libres de todo tipo de discriminación. Este feminismo contempla a las personas intersexuales y las personas no binarias, por ejemplo, y las aceptan como feministas porque, como he comentado anteriormente, lo que buscan es derrocar el género como tal y todo lo que ello conlleva, a parte, el feminismo decolonial presta atención a toda la interseccionalidad, entre raza, género, sexo, racialización, colonización, capitalismo, etc.

En definitiva, el feminismo decolonial busca una sociedad libre, en la cual seamos todos iguales, y podamos optar a la forma de vida que queramos sin que nadie discrimine a nadie por ningún aspecto de su forma física o forma de pensar. Busca igualdad de oportunidades y busca romper con el sistema de privilegios que impera en la sociedad cisheteropatriarcal actual.

Para mí, el feminismo es eso, la búsqueda de la libertad de todas las personas.

Pero, ¿cómo podemos medir si esa igualdad es real o no? Para ello se designa la igualdad formal, la cual no deja de ser la igualdad en cuanto a leyes y legislación se refiere, pero esto no tiene nada que ver con lo que se vive en la calle, por decirlo de alguna manera, ahí es donde entra el concepto de igualdad real; es gracias a la cual podemos analizar si realmente una sociedad es igualitaria o no, trasciende de las leyes y se enfoca en la realidad vivencial de las mujeres y personas disidentes de este sistema cisheteropatriarcal.

Como por ejemplo, según la igualdad formal, toda mujer puede optar a cualquier trabajo, pero la igualdad real no es así, ya que a la hora de la selección de personal se tiende a priorizar unos trabajos para las mujeres, como los de dependientas de tiendas, y otros para los hombres, como por ejemplo, ser mozo de almacén, pero todo esto está cambiando, poco a poco; con todo esto quería introducir el concepto de brecha salarial, el cual contempla la diferencia que existe entre los mismos puestos de trabajo entre hombres y mujeres, la brecha salarial existe cuando, por ejemplo, una mujer con el mismo puesto que un hombre, recibe menos compensación económica por el simple hecho de ser mujer.

Hilando con el párrafo anterior podríamos nombrar la violencia de género como una de las cuestiones más populares y de mayor interés actual; la violencia de género podría definirse como los actos y acciones discriminatorias y violentas que realizan las parejas (hombres) hacia las mujeres. Actualmente la violencia de género, a nivel legislativo, sólo contempla esta situación, es decir, un hombre que es pareja de una mujer, y ese susodicho hombre la violenta de forma física, emocional, psíquica o sexualmente. No se contempla la violencia de género por ejemplo que una pareja sea la mujer la maltratadora.

La sociedad ha avanzado mucho a nivel legislativo con respecto a las violencias machistas, dando voz a todas las mujeres que han sido víctimas de esta violencia que muchas veces termina con la despersonalización de la mujer, destruyendo casi por completo la vida de la víctima, por eso se han generado todo tipo de recursos para ayudarnos a sanar la violencia a la que hemos sido sometidas algunas mujeres por parte de los hombres.

Para poder intervenir socialmente con perspectiva de género debemos tener claro que no sólo existen hombres y mujeres, debemos de despojarnos de todo tipo de sexismos, incluso hasta las facilidades que se le da a la mujer en algunos aspectos por el simple hecho de ser mujeres, lo cual se denomina discriminación positiva. Intervenir socialmente con perspectiva de género, significa entender y ser consciente de la realidad en la que vivimos y saber actuar en las situaciones de alerta como las de violencia de género, o las discriminaciones sexistas de todo tipo, como por ejemplo como he dicho en este ensayo, los códigos de vestimenta en los colegios. Intervenir con perspectiva de género significa inclusión, significa unión, empoderamiento y fortaleza, unidxs por un objetivo común, acabar con el sistema cisheteropatriarcal.

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