Para Alto Aragón en Común, el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se han enzarzado en un agrio debate por atribuirse cada uno para sí, los méritos de la última operación urbanística protagonizada por el Ayuntamiento de Uesca, la aprobación en el pleno municipal de una inversión de 735.000 €, pagadera en un solo plazo antes del final de ejercicio económico, destinada a adquirir al Ministerio de Hacienda una plaza aledaña a la calle San Vicente de Paúl que viene siendo utilizada como aparcamiento público.
Esta formación política considera que "ambos partidos políticos son tributarios del desaguisado económico que implica la operación propuesta por los socialistas y aplaudida por los populares, de manera que pueden compartir el triste mérito ex aequo, aunque en honor a la verdad, el máximo hacedor del oneroso negocio ha sido el propio alcalde".
Para Alto Aragón en Común, Luis Felipe se ha revelado como un negociador muy desprendido con los recursos municipales, en la presente ocasión frente a los técnicos enviados por Hacienda para cobrar su pieza inmobiliaria, antes lo fue con el Ministerio de Defensa, al que cede terrenos de titularidad municipal y otros financiados por el Gobierno de Aragón despreciando la cláusula legal de reversión de los mismos. El Consistorio pagará por las dos adquisiciones de suelo en el barrio del Perpetuo Socorro 975.000 €, además el Gobierno de Aragón invertirá en el futuro cuartel general otros 2,4 millones.
Paradójicamente, ese enorme flujo de millones de euros tiene su epicentro en el barrio del Perpetuo Socorro, el más necesitado de inversiones públicas y atención social. La Asociación de Vecinos viene reclamando con insistencia intervenciones urbanísticas de calado en calles y plazas, en particular en la plaza Federico Mayo, así como la construcción de una guardería, apertura de nuevas calles, reposición de mobiliario urbano, construcción del centro de salud, rehabilitación de viviendas en grupos construidos en los años 50 y 60 cuyos vecinos, de bajas rentas, no pueden acometer arreglos perentorios.
El Perpetuo Socorro, como otros muchos de la ciudad, necesita de forma imperativa viviendas sociales de bajo alquiler con opción de compra para atender las necesidades de los jóvenes y de las familias de escasos recursos. El barrio cuenta con un plan urbanístico y social cuya ejecución estaba prevista para el período 2015-2022, aprobado en asamblea por los vecinos y cuyas demandas, en un porcentaje que produce vergüenza, no se han ejecutado.
El Ayuntamiento tiene otras prioridades inversoras y los ministerios están encantados con una política tan generosa como falta de audacia y proyección ciudadana. Para Alto Aragón en Común esto sitúa a la ciudad ante una oportunidad perdida, a "mayor gloria del equipo municipal de gobierno y sus colaboradores necesarios de la oposición".

