¿Algo que celebrar?

Hoy, 22 de marzo, día mundial del agua parece oportuno detenerse sobre varias de las cuestiones relacionadas con el agua en Aragón, que reclaman una respuesta del gobierno aragonés y el español. En el Moncayo es grave la situación de eutrofización en el embalse de El Val, al cual está vertiendo de manera incontrolada...

ICA
Multitudinario acto realizado en 2017 en Zaragoza en defensa de la gestión pública del agua. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Hoy, 22 de marzo, día mundial del agua parece oportuno detenerse sobre varias de las cuestiones relacionadas con el agua en Aragón, que reclaman una respuesta del gobierno aragonés y el español. En el Moncayo es grave la situación de eutrofización en el embalse de El Val, al cual está vertiendo de manera incontrolada la depuradora de Ágreda-Ólvega, además del mal estado del río Queiles, que ha llevado en las últimas semanas a que varios ayuntamientos como Los Fayos y Novallas hayan prohibido consumir agua de boca ante la turbidez del agua. Precisamente para denunciar esta situación y escuchar a la ciudadanía de las zonas afectadas, desde Podemos Aragón organizamos un foro en enero pasado.

Hace unos meses escuchamos en la Comisión de Peticiones de las Cortes de Aragón otro caso en el que la CHE tiene que comprometerse con el buen estado de las masas de agua: el río Aguasvivas, que desde hace décadas transcurre completamente seco en la parte baja de su subcuenca, tal como viene denunciando la asociación VIALAZ. En este sentido, consideramos urgente que se establezcan unos caudales ecológicos que garanticen que el río haga honor a su nombre a su paso por pueblos como Almochuel, Azaila o Vinaceite.

También se han movilizado recientemente los vecinos de Olba, para reclamar que no se reabra una central hidroeléctrica en la provincia de Castellón hacia la cual se derivaría una cantidad importante del caudal del río Mijares, a lo que hay que sumar también la detección el verano pasado de metales pesados en el río. Es una obligación de todos los que somos responsables políticos el proteger ríos como el Mijares, que además aportan a sus poblaciones un valor añadido en actividades de ocio y turismo de naturaleza.

En los últimos días ha sido también de actualidad el pacto del agua de Aragón, cuya comisión de seguimiento se reunió la semana pasada. No se puede seguir manteniendo un pacto que no cuenta con el consenso político ni social suficiente, que en su momento se realizó ignorando por completo aspectos como el cambio climático, y fundamentado en base a datos y necesidades de riego completamente obsoletas y fuera de la realidad actual. Este pacto sigue manteniendo vivos conflictos como Yesa, Biscarrués y Mularroya, apostando por un modelo de obras faraónicas y sobredimensionadas, todas ellas en los tribunales y en algunos casos con sentencias en contra. Desde Podemos apostamos por otro modelo realmente sostenible de gestión del agua, optando por alternativas más viables económica y ambientalmente, en los propios sistemas de riego.

En relación al ICA, lamentamos que desde el Gobierno de Aragón no se hayan escuchado las propuestas de la sociedad civil, representada en la Red de Agua Pública de Aragón. Defendemos que se derogue el ICA actual para convertirlo en una tasa autonómica y en un tributo que compense entre los municipios que tienen depuradora y los que no. Además, el sobrecoste que generó el Plan de Depuración, que se encuentra en estos momentos bajo la lupa de la Comisión de investigación de las Cortes, se pague mediante la aportación de la Comunidad y no con los recibos de los aragoneses.

Fuera del ámbito aragonés, el gobierno español y la ministra García Tejerina continúa con su planteamiento de llevar a cabo un pacto nacional del agua, en el que se recogerán, de acuerdo con sus declaraciones, trasvases entre cuencas, consagrando los principios más neoliberales de mercantilización del agua. Intentan maquillar los trasvases con términos como transferencia o interconexión, pero trasvases son, y esta amenaza requeriría un pronunciamiento mucho más rotundo por parte del Gobierno de Aragón.

Por todo ello, este día mundial del agua, es un buen momento para subrayar la necesidad de abandonar las políticas que consideran los recursos hídricos como ilimitados, desconociendo que, como indicador a tener en cuenta, entre 1996 y 2005, las aportaciones hídricas en la Cuenca del Ebro fueron un 21% menor que en el periodo entre 1940 y 1995. Como gestores políticos del siglo XXI nos corresponde implementar de verdad los principios de la Directiva Marco del Agua, racionalizando usos y demandas, y preservando esos recursos naturales imprescindibles para la vida que son los ríos.

Autor/Autora

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies